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Ana Floubet, la bilbaína que crea estilismos para grandes firmas de moda

Uno de los trabajos de Ana Floubet./
Uno de los trabajos de Ana Floubet.

Esta joven de 26 años conquista con sus trabajos como directora artística de moda a grandes publicaciones y marcas internacionales

Sarai Vázquez
SARAI VÁZQUEZ

Ana Floubet es arte. Su dedicación por la estética en cada fotografía y filme, han hecho que sus trabajos como estilista y directora artística, se consideren una verdadera obra maestra. El mundo de la moda se ha rendido a sus pies. Con tan solo 26 años, esta bilbaína, aunque residente en Barcelona, cuenta con trabajos para significantes firmas a nivel nacional como Zara, Bimba y Lola, Bershka o Arizona Vintage. Además, a Ana Floubet no se le escapan editoriales para cabeceras referentes como Vogue o I-D Spain. Por otro lado, la revista Elle la encumbraba en un artículo su cuenta de Instagram, con más de 12.500 seguidores, como uno de los perfiles más inspiradores a descubrir en la red. El punto fuerte de sus proyectos: la visión de la moda desde otra perspectiva. «Siempre intento que mis trabajos vayan más allá de vender una prenda, que transmitan algo, que provoquen emociones», menciona.

Tener la cabeza en las nubes no es tan desapropiado cuando te permite soñar y Ana lo hace, desde siempre, con lápiz y sobre lienzo. «Así descubrí el arte. En clase me distraía fácilmente y esbozaba lo que fuera», confiesa. Esta práctica le permitió darse cuenta de lo mucho que le apasionaba buscar la belleza de las cosas; y a su vez, de la complicación de encontrarla. Los que la conocen saben que la sensibilidad es una de las cualidades más destacadas de su personalidad. «De niña lo veía como un problema, como una debilidad», confiesa. Sin embargo, con los años lo supo aprovechar a través de diferentes técnicas creativas. Vio cómo podía expresarlo y a la larga, encontró una manera de vivir de ello.

Una beca la permitió finalizar los estudios de Bellas Artes en la prestigiosa Central Saint Martins. «Londres es pura magia y cuando me trasladé empecé a replantearme quien era y quien quería ser», cuenta. Tras finalizar los estudios Ana comenzó a hacer lo que más la cautivaba, desarrollar visualmente ideas anteriormente concebidas por ella misma. Así se topó con el término director creativo: persona que dirige el equipo para lograr una idea global. «En mi caso sería pensar un concepto y transmitírselo al fotógrafo, el director de arte, el maquillador y a los modelos», declara. El cargo la permite expresarse con libertad y disfruta de su adrenalina. «Me gusta mucho que cada día y cada proyecto sea diferente», relata. Lo más duro, sin embargo, la incertidumbre e inseguridad. Reconoce que al final es un terreno bastante subjetivo y que no hay cosas que estén bien o mal.

Editoriales realizados por Ana Floubet.

La inspiración de un artista es su gran baza. El cine, las editoriales de moda, pinturas, fotografía, documentales, melodías y lugares, componen los de Ana. «En general cuando no tengo un trabajo presencial, paso horas con el ordenador buscando referencias para proyectos personales. También intento viajar lo máximo posible», cuenta. Además reconoce que con las redes sociales no para de ver talentos en todas partes como Robi Rodríguez, Harley Weir y Elizabeth Peyton.

«Ahora tengo verdadera confianza en mí misma»

Su diseñador favorito, Raf Simons. «Me encantan todos sus trabajos y lo que ha hecho para las diferentes casas en las que ha trabajado», expresa. Aunque si tuviera que fichar por una, sería por la casa española Loewe. «Su diseño y sus campañas fotográficas tienen una elegancia y sensibilidad muy fuertes», confiesa. En cuanto a las tendencias que vienen para la próxima temporada, Ana se rinde ante el estampado hippie por excelencia, el Tie Dye y la mezcla de colores pasteles propuesta por firmas como Loewe o Calvin Klein. Los flecos, sin embargo, asegura que no le convencen. «Mi estilo es bastante cambiante, pero me gustan las prendas masculinas, con formas amplias y estructuradas», detalla. Sus amuletos más preciados, sus anillos. «Soy algo supersticiosa, si pierdo uno creo que va a cambiar algo en mi vida», reconoce. Y sus referentes de estilo, Carolyn Bessete y Jane Birkin entre otros.

Tres de los dibujos que realiza Ana.

Ana, sin ninguna duda, es una persona que vive el presente al máximo. Si tuviera que memorar un momento dentro de su carrera, sería este año. «Al fin he empezado a tener verdadera confianza en mí misma», desvela. Lo que sí que tiene claro es su sueño profesional: sentirse satisfecha con su trabajo personal y estar rodeada de gente positiva y talentosa. «Por el momento se está cumpliendo», expresa entre carcajadas. Entre sus nuevos proyectos en mente, tiene lugar un gran viaje pronto e idear una historia potente para fotografiar con amistades. En cuanto a volver a casa, tendrá que esperar. «En esta etapa de mi vida quiero viajar y moverme lo máximo posible», cuenta. Pero si algún día decidiera asentarse, no descarta volver a la villa. «Es una ciudad con gran calidad de vida y donde conservo familia y amigos», reconoce.