Tendencias imposibles del verano: ¿te pondrías unas zapatillas de hotel o un bolso hecho con barras de pan?

Tendencias imposibles del verano: ¿te pondrías unas zapatillas de hotel o un bolso hecho con barras de pan?
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Desde meterte dentro de un globo a salir a la calle con el calzado que nunca esperaste ver. Los diseñadores proponen, tú decides si llevarlo o no

María Calvo
MARÍA CALVO

¿Quién se iba a imaginar hace unos años que ahora nos atreveríamos a salir a la calle con un chandal de los 90' o, directamente, en pijama? Queda demostrado que el poder de reinvención de la moda no tiene límites, sin embargo, siguen surgiendo tendencias que, a priori, son imposibles de defender, al menos en el presente. Porque, como recordaremos, ya nos ocurrió con las sandalias Birkenstock, esas típicas chanclas que llevan los turistas con calcetines, y también con los 'daddy shoes', esas zapatillas deportivas que perfectamente podría haber llevado tu padre en los 80'. Antes nos llevábamos las manos a la cabeza y ahora, una vez digerido el susto, no hay modelo, 'celebrity' o 'influencer' que no tenga, al menos, un par en su armario. Haciendo un repaso por las tendencias más locas del verano, con permiso de los bikinis hechos con cinta adhesiva o del mismísimo towelkini, nos encontramos otras que, quién sabe si reinarán dentro de varios meses.

El bolso 'baguette' en versión literal

Un bolso 'baguette' es aquel apto para las celebraciones especiales o fiestas nocturnas. Se caracteriza por ser una pieza de mano, estrecha y alargada, de ahí el nombre que alude a las típicas barras de pan. También puede llevar un asa corta, para ajustarlo lo más posible al hombro. Este diseño tan característico de los 90' ha resurgido con fuerza desde hace varias temporadas y se ha convertido en un básico imprescindible en el armario de las francesas, conocidas por su estilo innato. Sin embargo, han sido ellas mismas las que han reinventado este clásico, sustituyéndolo por su versión más literal. La 'influencer' gala Anne Laure Mais, más conocida en redes como Adenorah, ha hecho de las barras de pan su básico diario, tal y como se puede comprobar en sus últimas publicaciones. «Así es como las francesas llevan sus barras de pan», afirma. Aunque algunos podían pensar que se trataba realmente de un bolso, lo cierto es que es una barra de pan de las de toda la vida, a la que se le ha añadido correas para llevarlo a cuestas. ¿Ver para creer?

Del 'ring' a la calle

Ya sabemos que las prendas deportivas no son solo para el gimnasio. El estilo 'athleisure' llegó hace varios años para instalarse definitivamente en los armarios de las más estilosas. Ahora ser elegante no está reñido con ir en zapatillas deportivas. Es más, suele sumar puntos a muchos looks. En esa vorágine de prendas 'sport', acabamos de ver la última reinvención del verano, gracias a la 'influencer' italiana Gilda Ambrosio. La co-fundadora de la firma Attico, ha salido a la calle con unos pantalones color fucsia de boxeador, y no precisamente para subirse al ring, sino para asistir a un desfile que se celebraba dentro del marco de la Milan Fashion Week. El colofón que ha coronado su look no es su maxiblazer ni el 'crop-top', sino unas altísimas sandalias de tacón blancas que le ha apetecido llevar con calcetines.

Las zapatillas de hotel

¿Sabes esas zapatillas que te ponen en los hoteles para utilizar después de la ducha? Pues bien, ahora se han puesto de moda, o al menos eso dice Drew House, la sonriente firma cuyo emblema es un 'smiley'. El cantante Justin Bieber nos dio las primeras pistas hace unos meses cuando, ni corto ni perezoso (o sí), salía a la calle con este tipo de calzado. Ahora, la tendencia se reafirma gracias a su mujer, la modelo Hailey Baldwin, que, siguiendo sus pasos, ha publicado una imagen con su nueva y alocada adquisición. Serán feas, pero bien cómodas.

El asfixiante vestido-globo

Los extremos están de moda. El volumen en las mangas, en las faldas y en los vestidos son un triunfo sin precedentes esta temporada. Cuanto más arquitectónica sea una prenda, mejor. Sin embargo, hay casos en los que se te puede ir de las manos y eso le ha ocurrido a Fredrik Tjærandsen, el diseñador noruego del que todo el mundo habla. Sus vestidos performativos de goma se han hecho virales en Instagram y están inspirados en su infancia. «Las burbujas infladas tratan sobre ser capaces de vestir un recuerdo borroso. Cuando la burbuja emerge en la pasarela, encarna el sueño. Cuando la burbuja se desinfla, visualizamos el momento en el que nos damos cuenta de que tenemos consciencia», comentaba este antiguo alumno de Central Saint Martins en una entrevista concedida a Vogue España. Además, asegura haberlos probado él mismo por motivos de salud y seguridad y que, desafortunadamente, alguno le explotó con él dentro, 'produciendo un ruido ensordecedor'. Metafórico, surrealista y realmente asfixiante.

El 'maxi-cinturón', sin medias tintas

Esta irreverente tendencia apuntaba a que sería una de esas a las que sucumbirían las 'fashion victim' en masa, al igual que ha ocurrido con los bolsos 'Chiquito' de Jacquemus. Sin embargo, aunque apuntaba alto, no ha acabado de consolidarse en el 'star system' de la moda. Se trata de unos maxi-cinturones ideados para hacerse con el protagonismo de cualquier look y que, además, pretenden llamar aún más la atención a base de colores nada discretos.

El top de red llevado a su mínima expresión

Sabemos que el tejido de red es el último grito de la temporada. Se ha puesto en relieve en gran cantidad de prendas, desde vestidos hasta faldas, tops y bolsos. Su objetivo es hacer alusión al mar, tal y como hemos visto en la última colección del diseñador vasco Eñaut Barruetabeña. De este modo, se crean una ilusión de cota de malla que suele ir acompañada por un top invisible por debajo, que se funde con el color de la piel. Sin embargo, hay quienes hacen 'de su capa un sayo' e interpretan las tendencias a su manera. Un ejemplo es Camille Charrière. La 'influencer' francesa ha sofocado las altas temperaturas estivales llevando su top de rejilla sin nada por debajo, pero bien acompañado por un traje de chaqueta.

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Bilbao, Moda