¡Ama tus rizos! Guía y productos para lucirlos perfectos este verano

¡Ama tus rizos! Guía y productos para lucirlos perfectos este verano

Los pelos lisos como tablas ya son historia, se imponen las deseadas ondas surferas y los cabellos encaracolados. Aquí seis consejos para una melena 'curly' natural y cuidada

REBECA ALONSO

Vuelve el pelazo, los cabellos rizados, ondulados, naturales... Los pelos lisos como tablas ya son historia, este verano las deseadas ondas surferas y los cabellos encaracolados ganan terreno, lo que nos permite aparcar las planchas de pelo y economizar en peluquería. Pero no es fácil mantener unos rizos suaves, definidos y con volumen, y menos en la época estival, por el efecto del cloro de la piscina, la sal del mar y el sol. Tampoco ayudan los ingredientes químicos de la mayoría de los productos que encontramos en los supermercados. Si tu objetivo de estos meses es lucir unos rizos bonitos y cuidados, estos consejos te ayudarán a conseguirlo de una manera natural:

  • 1.

Champú sin sulfatos ni siliconas. El champú con sulfatos y siliconas aporta un brillo instantáneo al cabello porque estas sustancias envuelven la fibra capilar, pero provocan que se ensucie enseguida. Por eso, quienes lo utilizan necesitan lavarse el pelo cada día o, como mucho, en días alternos. Es recomendable pasarse a un champú sin estos ingredientes, cuanto más natural mejor. Es posible que las primeras semanas el cabello parezca estar más áspero pero, al cabo de unos días, se 'desintoxicará' y lucirá cada vez más sano. Además, a la larga bastará con lavarlo una o dos veces por semana.

Marcas como Dr. Organic o Sante, por ejemplo, ofrecen champús de este tipo a un precio bastante asequible. Hay que tener en cuenta que este tipo de champú no genera tanta espuma (la consiguen precisamente los elementos químicos), pero eso no significa que no limpien en profundidad. En cualquier caso, es mejor verter un poco de champú en la palma de la mano y frotar con la otra hasta que salga algo de espuma y, entonces, lo aplicamos en el pelo. También existen champús sólidos, en forma de pastilla de jabón, elaborados con elementos naturales, aunque es cierto que no se utilizan de forma tan rápida y sencilla como un bote con champú líquido.

  • 2

Productos naturales para la fijación. Siguiendo esta tónica, es importante que los productos que usemos para fijar el rizo tampoco contengan siliconas ni sulfatos u otros ingredientes como determinados alcoholes. Recientemente han surgido en España marcas de cosmética natural como 'Cocunat' o 'La Fresca' que ofrecen geles de 'styling' que cumplen estos requisitos y con resultados bastante buenos. Eso sí, es recomendable que se apliquen en el cabello bastante húmedo para un mejor efecto.

También es posible elaborar nuestro propio fijador casero para rizos cociendo en un cazo con agua unas semillas de lino hasta que el líquido quede viscoso. Lo malo es que, al ser tan natural, no dura demasiado tiempo. Para conservarlo mejor se recomienda guardarlo en el frigorífico y añadir un par de gotas de esencia de lavanda o limón, por ejemplo, que actúan como conservante natural y aportan buen olor.

  • 3.

El peine, tu aliado. Si tienes el pelo rizado es posible que tengas algo de miedo a usar peines, a parte del típico de púas muy anchas. Pues bien, un peine adecuado puede ser el mejor aliado para definir los rizos. El desenredado debe hacerse con uno tradicional de tipo 'tenedor' pero, una vez eliminados los tirones, podemos utilizar un peine como el Denman D4 o el Flexy Brush. Lo ideal es mantener el cabello mojado con la ayuda de un pulverizador e ir dividiendo el cabello en secciones. En cada sección aplicamos una bruma de agua y el fijador y pasamos varias veces el peine, de dentro hacia afuera, tratando de ahuecar la raíz, y terminando la punta en una curva hacia nosotros, dibujando así una especie de c. Después se hace el 'scrunch', es decir, se aprieta el mechón de abajo hacia arriba para que los rizos queden definidos. Así con todo el cabello.

  • 4.

Utiliza una toalla adecuada. Cuando acabamos de dar forma a los rizos se puede quitar el exceso de agua con una toalla, pero nunca con una tradicional de tela gruesa. Lo ideal es una de microfibra, ligera y de secado rápido. Este tipo de toalla no provoca encrespamiento en el cabello.

Hay que coger secciones del pelo con la toalla y apretarlos desde la punta hacia la raíz siguiendo el patrón del rizo. No hay que pasarse con este 'presecado', se trata solamente de que el pelo lo gotee y de ayudar un poco a que se fije su forma.

  • 5.

Así se emplea correctamente el difusor. Los rizos pueden secarse al aire, pero si queremos más definición y volumen es mejor recurrir al secador con difusor. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con el calor, ya que perjudica al cabello. Es mejor secarlos con aire frío o, al menos, templado. Es importante no tocar demasiado el pelo mientras lo secamos para evitar el encrespamiento (prohibido eso de meter la mano y mover enérgicamente los rizos). Podemos hacer una pausa cuando el cabello esté a medio secar y aprovechar para dividir los rizos que se hayan formado en mechones demasiado gruesos. Después, añadimos un toque de fijación extra en todo el pelo y seguimos con el secado. Este sistema ayuda a que los rizos permanezcan definidos por más tiempo y también consigue más volumen. En cualquier caso, es mejor no secar el cabello al 100%, sino al 90%, y dejarlo ligeramente húmedo.

Ya con el cabello seco (ahora sí), un truco es utilizar un peine de púas muy anchas para separar los rizos y dar volumen. Solo tenemos que introducirlo en las raíces y levantarlo ligeramente. También se puede hacer con los dedos.

  • 6.

Mascarilla: no hidrata todo lo que reluce. El mar, la piscina y el sol resecan mucho el cabello y la sequedad es una gran enemiga de los rizos, ya que cuanto más hidratados están más bonitos resultan. Por eso es recomendable aplicar una mascarilla una vez por semana. Lo mejor es huir de las que contienen sulfatos y siliconas y utilizar aceite puro de coco o de argán. Se puede aplicar generosamente por la noche, recoger el pelo en un moño y dejarlo actuar hasta la mañana siguiente, cuando nos lo lavemos. En cualquier caso, debería penetrar en el cabello al menos durante dos o tres horas. El champú retira los restos sin problemas, pero si queremos asegurarnos podemos dar dos jabonadas.