Historias de Tinder

«Me ha tomado el pelo en Tinder un vecino de mi pueblo»

«Me ha tomado el pelo en Tinder un vecino de mi pueblo»

En Bizkaia Dmoda recogemos cada semana los testimonios de usuarios vizcaínos de una de las aplicaciones para ligar más populares

Bizkaia Dmoda
BIZKAIA DMODA

En Bizkaia Dmoda recogemos cada viernes los testimonios sobre Tinder que llegan a nuestro email bizkaiadmoda@gmail.com. La semana pasada por fin conocimos una historia en la que triunfó el amor en esta aplicación. Naia y Paco nos contaron que se conocieron hace dos meses y están enamoradísimos. Eso sí, ella vive en Tenerife y él en Bilbao, así que aprovecharon este espacio para pedir al Gobierno vasco una subvención a su amor, porque no pasan más de doce días sin verse y el avión les sale por un buen pico. Hoy traemos la experiencia de Irune, totalmente opuesta, porque ella lo que ha encontrado en Tinder es a un vecino de su pueblo con muchas ganas de tomarle el pelo:

Hola, me llamo Irune, tengo 36 años y me han tomado el pelo en Tinder a base de bien. Hace meses me atreví a dar 'me gusta' a un perfil que no tenía foto, pero él me había dado un 'super like' (un 'súper me gusta'), así que me animé.

Empezamos a entablar una conversación y descubrí que era un chico muy amable, educado y gracioso. Durante los meses que hemos hablado, me he reído mucho con él. Lo malo es que con el tiempo me he dado cuenta de que en realidad se ha reído él de mí.

Durante semanas mantuvimos contacto mediante la aplicación, pero después nos dimos nuestros números de móvil para poder tener mejor comunicación y enviarnos alguna foto actual. Mi sorpresa llegó cuando no paró de darme largas. Me dijo que no tenía fotos y que ya me mandaría... le esperé pacientemente, durante meses, y todavía sigo esperando.

Este chico me dijo de dónde era, en qué trabajaba, me habló de su expareja... acabamos cogiendo mucha confianza. Pero como la foto no llegaba, después de seis meses me enfadé y le dejé de hablar.

Pasado un tiempo, me decidí a retomar el contacto. ¿Cuál fue mi sorpresa entonces? Pues resulta que su foto de perfil de WhatsApp estaba sacada en mi pueblo. Sí, en mi pueblo. Le pregunté qué estaba haciendo allí y sin contestar me bloqueó.

Ahora cada vez que salgo de casa me pregunto quién será el gracioso que se ha estado riendo de mí todos estos meses a cuenta de Tinder. Espero que de la cara algún día y me explique por qué ha hecho todo esto. ¿Qué necesidad había? En fin, menos mal que a todo cerdo le llega su San Martín.

Envíanos tu experiencia en Tinder a bizkaiadmoda@gmail.com

¡No te pierdas el resto de experiencias!