La víctima reconoce a tres acusados por la violación grupal, que siguen en libertad

Tres de los acusados en una de sus comparecencias en el juzgado./
Tres de los acusados en una de sus comparecencias en el juzgado.

La identificación de un figurante el martes y una grabación que sitúa a dos de los señalados lejos del lugar de la agresión levantan dudas sobre la utilidad de la prueba

X. G.

La víctima de la violación grupal cometida en la noche del pasado 1 de agosto en el parque Etxebarria de Bilbao identificó ayer a tres de los acusados en una nueva sesión de las ruedas de reconocimiento que buscan esclarecer la identidad de los autores. La jueza del caso, sin embargo, decidió dejarlos en libertad posteriormente porque dos de ellos fueron grabados por una cámara en otro lugar de la capital vizcaína en el momento de la agresión sexual. En cuanto al tercero, que permaneció en dependencias judiciales hasta unas horas más tarde, la instructora acabó tomando la misma determinación partiendo de la base de que la joven podría haberlo identificado erróneamente, tal y como le ocurrió con un figurante en la ronda del martes.

La de este miércoles fue la segunda rueda de reconocimiento en este proceso. El objetivo fundamental es identificar a cinco de los seis autores de la agresión sexual, ya que horas después de los hechos la víctima solo pudo señalar de forma inequívoca a 'El Búho', un joven de 18 años de origen marroquí con un largo historial de robos a sus espaldas. Fue el ostentoso tatuaje en forma de ese animal que luce en el cuello lo que llevó a la chica a reconocerlo sin mostrar duda alguna, por lo que fue enviado a prisión. Un segundo sospechoso también permanece encarcelado desde entonces por los arañazos que presentaba en el momento de la detención, los cuales los habría producido la propia agredida cuando trataba de defenderse. Los otros cuatro arrestados fueron puestos en libertad provisional.

Estos últimos cinco hombres se han sometido a dos ruedas de reconocimiento entre el martes y miércoles. En la primera jornada, la víctima no reconoció a ninguno de los dos sospechosos a los que vio, entre los cuales estaba el joven de los arañazos. De hecho, fuentes judiciales informaron de que llegó a identificar como autor de la agresión a un figurante ajeno al caso, por lo que su testimonio se consideró erróneo. El miércoles fue el turno de los otros tres investigados que siguen en libertad y, esta vez sí, la denunciante reconoció a todos ellos. En todo caso, no resultó suficiente para la jueza, que no considera esta prueba como definitiva.

La equivocación de la primera jornada, sumada a las imágenes de vídeo que sitúan a dos de los identificados lejos del lugar del suceso, generan dudas sobre el valor de esta prueba ocular. No hay que olvidar que la víctima manifestó haber permanecido con los ojos cerrados durante la mayor parte de la violación, impotente al verse acorralada por seis hombres. Toda esta circunstancia llevó este miércoles a la jueza a dejar al tercer reconocido en libertad, no sin antes reunirse con el representante de la Fiscalía y el abogado defensor. Los tres, eso sí, continúan con medidas cautelares y tienen que comparecer diariamente en el juzgado.

Las ruedas de reconocimiento, y menos ahora que se han generado dudas sobre su utilidad, no suponen el único elemento importante para la investigación. El proceso sigue a la espera de otras pruebas periciales clave como los informes elaborados por el Instituto de Toxicología y el análisis de los restos de ADN encontrados tras la brutal agresión sexual. Este último detalle, que en casos de violación supone una prueba de gran entidad, es algo más complicado en este caso debido a que el ataque fue en grupo. Todos estos componentes, y la fiabilidad exigida para poder dar carpetazo al proceso, podría retrasar durante semanas el esclarecimiento del suceso que conmocionó a todo Bilbao.

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