Veinticuatro camiones a la hora sacarán la tierra de la futura Termibus subterránea

Los camiones saldrán por el corner de Luis Briñas y torcerán hacia la A-8 para generar el mínimo de afecciones./Jordi Alemany
Los camiones saldrán por el corner de Luis Briñas y torcerán hacia la A-8 para generar el mínimo de afecciones. / Jordi Alemany

La fase final de la excavación, la más compleja, empieza la semana que viene y durará cuatro meses. Las obras terminarán dentro de un año

EVA MOLANO

«Empieza el baile» en Termibus. La fase de la futura estación de autobuses de Bilbao que el propio concejal de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, considera más «follonera», la excavación, arrancó en noviembre. Y cogerá «velocidad de crucero» a partir de la semana que viene, porque la intensidad de las tareas va «in crescendo», precisó ayer. El Ayuntamiento va a crear un inmenso agujero de hasta 20 metros de profundidad, donde cabrán cuatro plantas subterráneas después de vaciar unos 290.000 metros cúbicos de tierra, un volumen colosal que permitiría llenar tres veces el campo de San Mamés.

Para ello, el Consistorio está limitando 'muros pantalla' con 11.000 metros cúbicos de hormigón y 900.000 de acero que aseguran el terreno que luego se excavará y se trasladará a vertederos autorizados. A partir del lunes, comenzará el «carrusel» de trailers, afirma el concejal. Ahora, han bastado con unos cinco cada hora. Pero en los próximos días, hasta 24 camiones por cada 60 minutos, cada uno cargado con diez metros cúbicos de escombro, partirán con las tierras del subsuelo de la futura Termibus. Tardarán unos cinco minutos en llenarse y la mayor parte de los movimientos se realizarán por la amplia parcela vallada. «No vamos a molestar», prometió ayer Barkala. Para ello se ha limitado el movimiento de los camiones para reducir las incomodidades al mínimo y que no tengan que dar vueltas innecesarias. Entrarán por Gurtubay, cargarán y saldrán por el córner de la estación de metro en Luis Briñas para desde ahí «torcer» y coger «el gusano», el túnel de acceso a la autopista. La proximidad a la A-8 facilitará la circulación y reducirá el impacto del tráfico pesado. En total, pasará un trailer cada dos minutos y medio.

El gigantesco agujero estará terminado en unos cuatro meses. La flota de camiones trabajará de ocho de la mañana a ocho de la tarde, en jornadas de doce horas de lunes a viernes. El horario podría variar en virtud de las necesidades, pero siempre se desarrollará de día, «para dejar descansar a los vecinos», insisten desde el Ayuntamiento. Después, durante los ocho meses siguientes, se acometerán las obras en las cuatro plantas subterráneas de las que dispondrá la futura Termibus.

LOS DATOS

200.000
metros cúbicos de tierra es lo que se pretende extraer. Suficiente para llenar tres veces San Mamés.
20
metros de profundidad tendrá el agujero que se excavará, donde habrá cuatro plantas soterradas.

Plaza

El tajo de la estación soterrada -donde también irá el parking- terminará el próximo mayo y habrá que dejar «libre» el solar que ocupa la actual estación provisional, propiedad de Bilbao Ría 2000, donde se construirá el rascacielos residencial más alto de Euskadi -firmado por el prestigioso arquitecto Richard Rogers- y que se adjudicará este mismo junio.

La nueva intermodal sustituirá a la que se construyó en 1996, que se consideraba «cutre» e impropia de Bilbao. Allí confluirán los autobuses que llegan de otras provincias con el Bizkaibus, el Bilbobus, el tranvía, el metro y los taxis. La urbanización superior «será otro cantar», dijo Barkala. La cubierta se convertirá en una gran plaza de uso público y un edificio que albergará un hotel, una residencia de estudiantes y un gimnasio. Y se abrirá una nueva era en Basurto, donde los vecinos tienen la sensación de llevar toda la vida inmersos en una gran obra.

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