Los vecinos hablan de «pelotazo» y estudian iniciar acciones legales

Debate con grupos municipales celebrado la pasada semana. /Ampa
Debate con grupos municipales celebrado la pasada semana. / Ampa

Los residentes y el AMPA del colegio Cervantes mostraron su sorpresa al descubrir que la mitad del inmueble se venderá a una entidad privada

JOSE DOMÍNGUEZ

Estupor y sorpresa. Ambas sensaciones invaden en las últimas horas a los vecinos de El Ensanche y a las madres y padres del colegio Cervantes, que está justo al lado de la futura sede diocesana bautizada ya como Bikeliza Etxea. Unos y otros aseguran desconocer que el proyecto incluía que la mitad del edificio se destinará a un hospital «privado». Y desde el AMPA del centro educativo, que ha promovido una campaña en contra de su construcción con más de un millar de firmas de apoyo, no dudan a la hora de calificar la actuación de «pelotazo urbanístico» y anuncian el inicio de movilizaciones y el estudio de medidas legales para intentar frenarlo.

Según explica el presidente de la agrupación de progenitores, Pablo Rey, el proyecto inicial que presentó el Obispado al Ayuntamiento pedía recalificar el suelo (e incluir otros usos equipamentales además del docente) para unificar allí todos sus servicios diocesanos. «Hoy sabemos que esta motivación escondía un pelotazo urbanístico que incluía la venta de casi la mitad de la edificabilidad conseguida a Mutualia y Murias», subraya el Ampa en un comunicado. El texto explica que la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que se aprobó en la institución local pretendía facilitar la implantación de «un proyecto cultural singular, no una clínica privada». Pero denuncia que ha acabado favoreciendo los intereses particulares del Obispado al usar este cambio de uso para vender parte de la futura construcción «a un tercero, consiguiendo así un enorme beneficio económico».

«No sabemos cuánto sabía el Ayuntamiento, pero está claro que, si las obras empiezan en agosto, debe estar al tanto de mucho desde hace tiempo y por eso será casualidad que todo se haya hecho público dos días después de las elecciones». Además, recuerda que ni PNV ni PSE -hasta ahora socios del Gobierno local-, se ausentaron del debate que la pasada semana acogió el barrio con los grupos municipales en torno a sus propuestas para Abando.

La asociación de vecinos Uribitarte Anaitasuna comparte el malestar de los progenitores. «El patio de Magisterio es la única zona libre que queda en el barrio y no debería construirse allí, sino habilitar una zona libre para disfrute de todos», lamenta una de sus representantes, Celina Pereda. A su juicio, en este proyecto se ha actuado con mucho «oscurantismo, porque nunca nos han hablado de esta posibilidad en los consejos de distrito». «La esperanza es lo último que se pierde y el edificio está todavía sin levantar, así todavía hay tiempo de hablar porque todo es cuestión de voluntad, también de la política del Ayuntamiento.», añade otra compañera.

El Secretario General de la Diócesis, sin embargo, asegura que el barrio «saldrá ganando». «El edificio incluirá un gran porche cubierto y abierto al público justo enfrente del colegio que ahora no tiene porque hay un muro y un parking», señala. Además, descarta que la escuela vaya a tener falta de iluminación natural «porque el futuro edificios se alineará a la misma altura que los del resto de la manzana».