Vecinos de Deusto recurren a la Justicia para cerrar una tienda de petardos bajo sus casas

Los vecinos han colocado pancartas para protestar contra la actividad del negocio. /JORDI ALEMANY
Los vecinos han colocado pancartas para protestar contra la actividad del negocio. / JORDI ALEMANY

Los residentes apelan a un incumplimiento de los estatutos comunitarios para poder clausurar el negocio, que cuenta con autorización municipal

XABIER GARMENDIA

«Si están quitando todas las gasolineras que hay en plena ciudad por el riesgo que crean, ¿cómo puede ser que permitan algo así?». Un grupo de vecinos de Deusto no da crédito ante la apertura de una tienda para la venta de petardos a los pies de sus casas. Los residentes están preocupados por el peligro de dormir «encima de un polvorín» y han decidido presentar una denuncia en los tribunales para tratar de clausurar el establecimiento.

Las obras para habilitar el local sorprendieron a los vecinos de la calle General Eraso a finales de año y pronto se movilizaron para intentar frenar su apertura, coincidiendo con la campaña navideña. «Hace cosa de dos años ya hubo un amago de abrirla, pero al final se canceló. Por eso nos pareció extraño que volvieran a la carga», relata Elena Laguens, presidenta de la comunidad de propietarios afectada. Pero para cuando reaccionaron, el Ayuntamiento de Bilbao ya había concedido la licencia y no había marcha atrás.

Fuentes municipales subrayan que las condiciones para lograr la autorización, supervisadas por la Guardia Civil, son muy estrictas y que el negocio, regentado por la empresa catalana Petardos CM, las cumplía, por lo que se debía permitir su apertura. «Lo contrario habría sido un caso de prevaricación», se escudan. Los residentes asumen que el Consistorio actuó correctamente, pero ahora se amparan en el incumplimiento de los estatutos de la comunidad. «En ellos se menciona una norma que prohíbe desarrollar actividades peligrosas. La venta de petardos encaja ahí a todas luces», defiende el abogado de los vecinos, Vicente Roldán.

Los responsables de la empresa dicen estar tranquilos y precisan que la norma a la que aluden los estatutos está derogada. Los vecinos, en cambio, confían en que la Justicia les acabe dando la razón y se clausure la tienda. «Esperamos que sea cuanto antes porque está justo encima de la caldera de la comunidad. Cualquier día tenemos una desgracia», se lamenta Laguens. Por su parte, la oposición en el Ayuntamiento llama al equipo de Gobierno a poner coto a estas actividades en el núcleo urbano para prevenir riesgos. «El momento de plantearlo es ahora, antes de que otros negocios quieran hacer lo mismo», exige Aitziber Ibaibarriaga, portavoz de EH Bildu.

Temas

Bilbao