Vecinos de Abando pedirán al juez que anule la recalificación del solar del Obispado

El bloque de Magisterio, en la esquina de Barrainkua y Heros./l. A. gómez
El bloque de Magisterio, en la esquina de Barrainkua y Heros. / l. A. gómez

La plataforma por un Abando Habitable cree que el cambio de uso del solar no perseguía «fines de interés público» y sí servir al propósito «privado» del propietario

Eva Molano
EVA MOLANO

Vecinos del Ensanche y padres del colegio público Cervantes, agrupados ya en la plataforma por un Abando Habitable y Saludable, se han organizado y recaudado fondos para tomar medidas legales contra el proyecto de unificar los servicios del Obispado en un edificio de hasta ocho plantas en la parcela de más de 2.000 metros cuadrados que ocupa la Escuela de Magisterio de Barrainkua y su patio colindante, lo que supondría un ahorro de 600.000 euros al año a la Iglesia al poder desprenderse de otros inmuebles repartidos por el territorio.

Los vecinos se reunieron con el obispo auxiliar y con el Ayuntamiento para intentar que abandonaran el proyecto, sin éxito. Su enfado fue a más cuando, unos días después de las elecciones, el Obispado anunció que colaboraría con la constructora Murias y que parte del edificio, que ocupará todo el solar -la actual Escuela de Magisterio apenas se asienta sobre la mitad de la parcela- sería ocupado por la principal clínica de Mutualia en Euskadi, lo que tildaron de «pelotazo urbanístico». Llevaban más de un año pidiendo información sobre las intenciones sobre esta parcela y siempre nos dijeron «que no había un proyecto concreto», denuncian. Según aseguran, Murias pidió este martes la licencia de derribo del actual inmueble.

Motivación

Así que han aprobado en asamblea y por unanimidad recurrir la decisión del Ayuntamiento que posibilitó la modificación del Plan General para permitir que la parcela pasara de ser educativa a albergar usos adicionales. Consideran que «no responde a interés general o público alguno, y sí sirve a un propósito «privado» de la propiedad, el Obispado.

«Se aumenta el aprovechamiento urbanístico, al permitir usos lucrativos», aseguran. El informe previo a la modificación inicial del PGOU justificaba el cambio de uso de toda la parcela, porque la Diócesis había trasladado su intención de reunificar allí sus servicios y convertir el edificio en un polo cultural. Pero casi la mitad no tendrá los fines «que se argumentaban para que se accediera al cambio de uso» por lo que la recalificación, a su juicio, deja de estar justificada. Según apuntan, la Casa de la Iglesia apenas utilizará el 60% del inmueble, así que la recalificación del resto del suelo solo servirá para «financiar» el proyecto. Los vecinos, además, aseguran que hace dos años encargó a un despacho de arquitectura un proyecto para realizar un bloque de pisos, y que fue retirado.

«Las obras serán incompatibles con las clases»

Los vecinos han intentado que el Consistorio cediera a las institución religiosa un solar equivalente en otro lugar de la villa y realizado alegaciones urbanísticas, además de reunir más de 1.000 firmas. Argumentan que el edificio acabará con la última posibilidad del barrio de tener una plaza de proximidad, que restará luz natural a un colegio ya de por sí muy falto de espacios libres, reduciendo el rendimiento escolar, y que estas obras, que implican la excavación de varias plantas subterráneas, serán incompatibles con las clases. «El acuerdo no ha sido posible, así que solo nos queda la vía judicial para tratar de parar este despropósito», esgrimen.

Cronología

Junio de 2018.
El Ayuntamiento aprueba la modificación del Plan General para que la parcela pueda albergar usos adicionales a los docentes.
Febrero de 2019.
El Ayuntamiento aprueba el estudio de detalle del edificio.
Mayo de 2019.
Los vecinos empiezan a movilizarse. El Obispado anuncia el proyecto y el acuerdo con Murias y Mutualia.
Julio 2019.
La empresa Murias solicita la licencia de derribo.

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