Urkullu agradece a los creadores de la cerveza La Salve su esfuerzo y tesón

Iñigo Urkullo, Arantxa Tapia y Juan María Aburto en la fábrica de La Salve. /Ignacio Pérez
Iñigo Urkullo, Arantxa Tapia y Juan María Aburto en la fábrica de La Salve. / Ignacio Pérez

El lehendakari visita la fábrica de cerveza local y anuncia un crecimiento del 2,8% en Euskadi y la creación de 17.000 nuevos empleos este año

Eva Molano
EVA MOLANO

Hace justo cuatro años que los bilbaínos recuperaron su «rubia» de cebada, La Salve, una de las más disfrutadas durante décadas en los corrillos de taberna y que animó miles de veladas botxeras desde su nacimiento, en 1886, hasta su desaparición, en 1978. El maestro cervecero Alberto Pacheco se encargó de resucitar su sabor original en su factoría de Logroño, siguiendo la receta que halló buceando en los archivos de la firma asentada en Matiko, a la altura de ese recodo de la ría en el que justo, los marineros comenzaban a avistar las agujas de la basílica de Begoña y emergía de las gargantas marineras una salve, un canto de agradecimiento al saberse a salvo, de vuelta en casa.

Los promotores se sumergieron después en la búsqueda de un lugar en el que asentar su factoría en Bilbao y hace tres meses abrieron en Tellería, en el barrio de Bolueta. En este emplazamiento se fabricarán 200.000 litros al año de los 1,5 millones que se vendieron el año pasado. Aun así, la factoría solo está al 40% y la idea es fabricar allí al menos un tercio de la producción. Seguir creciendo. El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha visitado esta mañana este emplazamiento junto a la consejera Arantxa Tapia, el alcalde, Juan María Aburto, y el edil de Promoción Económica, Xabier Otxandiano, junto a decenas de directivos de empresas vizcaínas. En la actualidad, Mahou-San Miguel cuenta con el 42% de la participación en la empresa tras haber ampliado el capital. Eduardo Saiz, uno de los fundadores, ha explicado ante las autoridades la historia del proyecto, «desde cuando llevábamos nosotros las cajas». Ha relatado, entre otros hitos, que la empresa ha adquirido un terreno en Berantevilla para cultivar lúpulo local.

«Esto es una historia de emprendizaje, una historia de tesón, pasión. Por primera vez desde los años 80 una cervecera de gran volumen y con planta productiva propia opera en Euskadi. Es un ejemplo de la capacidad de dos personas, que invierten, arriesgan y contribuyen a generar actividad económica y empleo. Habéis creado un producto diferenciado e innovador», ha lanzado el lehendakari. Según ha asegurado, «la industria agroalimentaria es un área de productividad para Euskadi, y esta empresa avanza en esta línea. Forma parte del Plan Estratégico de Gastronomía y Alimentación de Euskadi: que vehiculan la gastronomía y la cooperación de todos los agentes con la innovación como palanca. Este año vamos a apoyar 1.500 empresas de nueva creación y además 400 medianas y pequeñas van a contar con un apoyo para su modernización y expansión. Este es el camino para superar un crecimiento del 2 8% y superando 17.000 nuevos empleos este año. La Salve es un ejemplo de emprendimiento, inversión, especialización, tecnología e innovación. Agradecemos la capacidad emprendedora y la ilusión y la pasión que habéis puesto en este proyecto en nombre del Gobierno vasco», ha concluido. Para el alcalde, el regreso de La Salve también es un acontecimiento. «Hay una parte que tiene que ver con la emoción. Ha sido algo que forma parte de nuestra historia, de nuestra niñez. Se ha recuperado algo que estaba desaparecido. Además, esto es economía, empleo y reactivación económica», ha explicado a este periódico.

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