La universidad del videojuego toma Zorrozaurre para atraer a empresas «que buscan talento»

Situado en la ribera de Zorrozaurre, ocupará dos plantas y media del edificio. Habrá una quincena de aulas diferentes. La mudanza comenzará en agosto./JORDI ALEMANY
Situado en la ribera de Zorrozaurre, ocupará dos plantas y media del edificio. Habrá una quincena de aulas diferentes. La mudanza comenzará en agosto. / JORDI ALEMANY

El Ayuntamiento de Bilbao invierte 2,3 millones en reformar la nueva sede de DigiPen, que pagará más de 11.000 euros al mes de renta

Eva Molano
EVA MOLANO

Como todos los proyectos de éxito, la universidad del videojuego, DigiPen, fue una apuesta arriesgada en la que no todo el mundo confiaba. Pero su director, Ignacio Otalora, que entonces impulsaba desde la Cámara de Comercio nuevas iniciativas para diversificar el tejido productivo de Bizkaia, no paró hasta que convenció a los dueños del campus, que llevan treinta años nutriendo de personal altamente cualificado a las millonarias multinacionales del entretenimiento. Apenas tardaron dos años en abrir en 2010 su única sede en Europa y la tercera en el mundo, -tras la de Singapur y la de Redmond, en EEUU-, en el pintoresco puerto de Zierbena.

Ahora, la facultad del videojuego ha sido también pionera en apostar por un escenario tan prometedor como Zorrozaurre, una isla que aspira a acoger un microcosmos de empresas creativas y tecnológicas que generen sinergias en busca de más riqueza y empleo. «Es un un lugar emblemático que nos va a permitir ser parte activa de un ecosistema tecnológico y poner en valor todo nuestro potencial. Y cruzarlo con otros proyectos innovadores y universitarios que van a ir surgiendo. Compartimos esa apuesta de Bilbao como ciudad del conocimiento», explica Otalora.

La mudanza de la escuela, que ya ha graduado a 70 profesionales en los dos grados que imparte -Bellas Artes en Arte Digital y Animación e Ingeniería Informática en Simulación Interactiva-, empezará en agosto. Y el 17 de septiembre abrirá sus puertas en el antiguo BETA-1 con 200 alumnos, de los que 70 serán de primer curso. El objetivo es crecer hasta un 75% en los próximos tres años. Tampoco se descarta incorporar nuevos grados a medio plazo.

En su contexto

19
joyas industriales se mantendrán en Zorrozaurre. El edificio Beta 1, de mediados del siglo pasado, acoge DigiPen.
Requisitos y grados
Los alumnos deben contar con una amplia base de matemáticas y capacidades artísticas. Las clases son en inglés, y hay posibilidad de cursar un año en EEUU o Singapur. Hay dos grados de cuatro años: Bellas Artes y Animación e Ingeniería Informática del Videojuego. La matrícula cuesta 13.500 euros por curso. El equipo de la escuela se compone por 30 personas.
Otros proyectos
As Fabrik ocupará edificio Beta-2, gestionado por la universidad de Mondragon, en 2019. La escuela de diseño Kunsthal abrirá en el edificio Papelera también ese año. En las antiguas oficinas de Vicinay Cadenas estará Tknika, donde se diseñan cursos de FP.

El edificio, de propiedad municipal y una de las 19 joyas industriales que se conservarán en la isla, está siendo reformado por el Ayuntamiento por 2,3 millones, y la firma pagará 11.000 euros más IVA de arrendamiento mensual. Utilizará una quincena de aulas, dos plantas y media. La matrícula cuesta 13.500 euros por curso y aunque de momento no hay becas, «estaríamos dispuestos a colaborar con alguna entidad que quisiera impulsar estos perfiles profesionales».

La universidad, creada por Claude Comair, cofundador de Nintendo, puso en marcha el primer grado universitario del mundo en la programación de los videojuegos con el reto de instruir en diferentes disciplinas: animación, simulación aeronáutica, efectos especiales, software para automoción... «Las empresas hablan maravillas de nuestro alumnado y sus dotes», se enorgullece Otalora. También en Bizkaia, la inserción laboral es del cien por cien en puestos altamente cualificados. La mayor parte de los estudiantes se van fuera porque aquí todavía no existe una industria del tamaño suficiente. Pero, con el tiempo, ocurrirá algo similar a lo que ya pasa en Redmond y Singapur: llegarán empresas del sector a Bilbao.

El juego de CSI

«Tenemos mucho que ofrecer, aunque competimos a nivel global. Pero allá donde se ha ubicado DigiPen ha servido de polo de atracción de empresas que están dispuestas a localizarse donde hay talento. Las multinacionales llevan nutriéndose de nuestros alumnos desde que se creó la universidad», que forma a unos 2.000 estudiantes al año en todo el mundo y que han alumbrado bombazos como Call of Duty o el videojuego de CSI. De momento, toca seguir creciendo para que eso ocurra. El poder de convocatoria de DigiPen es tal que el 15% de los alumnos de la facultad vasca son de 20 países: Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, Italia, México, Ecuador... El resto, procede mayoritariamente de Euskadi. Han ganado más de 60 premios en festivales nacionales e internacionales. El último, la semana pasada en Barcelona, al mejor videojuego universitario.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos