Unai Rementeria: «Hace cuatro días estaba sin voz»

Unai Rementeria: «Hace cuatro días estaba sin voz»
IGNACIO PÉREZ

La Casa de Juntas vive con expectación la investidura del diputado general, que será reelegido hoy gracias a los votos de PNV y PSE

Jesús J. Hernández
JESÚS J. HERNÁNDEZ

Confesó Unai Rementeria nada más llegar a la Casa de Juntas que se siente aliviado. «Hace cuatro días estaba sin voz», aseguró a este diario. Una contingencia que desató las alarmas en su equipo. Y es que esta mañana el político de Mundaka ha dirigido a la Cámara su discurso de investidura, una intervención de una hora en la que traza las prioridades de la legislatura. Una de las intervenciones más relevantes del mandato corría peligro pero, al final, hubo suerte. «Con medicación, y sin decir ni palabra, me he recuperado, aunque habrá que beber mucha agua» para evitar las molestias de una garganta irritada. Tras él, subieron a la trinuna los otros dos candidatos a diputado general: Bea Ilardia (EH Bildu) y Eneritz de Madariaga (Podemos). El PP mostrará su opinión en el turno de los grupos: «es lo que nos corresponde, como oposición».

Gernika vive hoy uno de los días grandes de la vida foral. Rementeria tiene asegurada su reelección gracias a los 24 votos de PNV (está ausente Aitor Ibarra, juntero jeltzale y marido de la presidenta, Ana Otadui) y los 9 de su socio, el PSE. El mundaqués levantará esta tarde la makila de mando del territorio tras su juramento junto al Árbol de Gernika. Anunciará también la composición de su Gobierno. Con todo, la mañana de hoy queda lejos de la expectación desatada por el relevo de José Luis Bilbao hace ahora cuatro años. Entonces decenas de personas se agolparon en la tribuna de invitados para asistir a la investidura de Rementeria, incluidos todos los líderes de los partidos vascos. De cualquier modo, es siempre el solemne acto de la tarde el que atrae más público. No se ha hecho pública la lista oficial de invitados. «Familiares y personas anónimas», según los organizadores.

En estas primeras horas se ven menos caras conocidas, entre las que destaca Itxaso Atutxa, presidenta del Bizkai Buru Batzar, y Mikel Torres, secretario general de los socialistas vizcaínos. Sólo una pequela anécdota ha sorprendido a los junteros hasta ahora: el sonido de un irrintzi se ha colado por la ventana mientras intervenía Bea Ilardia. «Igual ha sido un móvil», ha comentado algún apoderado. Más tarde fue la voz de los pensionistas la que irrumpió con fuerza desde la concebtración convocada a las puertas de la Casa de Juntas. «¡Las pensiones se defienden gobierne quien gobierne!», gritaban más de un centenar de concentrados mientras hacían sonar una bocina. A las once en punto, mientras Eneritz de Madariaga intervenía desde el atril, una música atronadora se sumó a la fiesta. La presidenta le consultó si prefería que se cerraran las ventanas pese al calor reinante. No se hizo.

«Venimos a recordarle al diputado general que seguimos en la calle. Euskadi tiene competencias para que alcancemos lo que reclamamos: los 1.080 euros que recomienda la Carta Social Europea«, aseguró Víctor Etayo, que censuró «que las EPSV que Rementeria ha defendido hoy en su discurso van contra el sistema y son muy perjudiciales». Etayo acudió como invitado a la sesión plenaria «junto a otros dos compañeros». «Si no, no nos dejan entrar», comentó.