Trabajadoras de comedores escolares de centros públicos convocan una huelga para el 26 de febrero

Trabajadoras de comedores escolares de centros públicos convocan una huelga para el 26 de febrero

Demandan un convenio «digno». Según denuncian los sindicatos, las más «afortunadas» cobran un sueldo medio de 400 euros

AGENCIAS

Las cerca de 10.000 trabajadoras de los comedores escolares de los centros públicos de enseñanza no universitaria, que dependen de empresas privadas, están llamadas a una huelga el próximo 26 de febrero en demanda de un convenio «digno», que equipare sus «degradadas» condiciones laborales con el personal laboral de cocina del departamento vasco de Educación. LAB, ELA, CC OO y UGT plantean esta protesta como el inicio de una serie de movilizaciones y han anunciado que «se incrementarán en función de la respuesta» que obtengan.

Representantes de estos sindicatos han explicado que el convenio anterior finalizó en 2015 y que, tras más de 15 reuniones de la mesa negociadora y varias asambleas, han decidido convocar los paros, ya que la patronal no incluye en su propuesta su principal reivindicación: la homologación con el personal laboral de cocina de Educación. Además, han asegurado que entre las condiciones laborales de ambos colectivos se abre un «abismo», que se inicia con las jornadas, ya que el personal de cocina tiene jornada completa y en el colectivo de comedores escolares oscila entre los 50 minutos diarios y las dos horas, que «disfrutan las más afortunadas». En este último caso, el sueldo medio es de 400 euros al mes.

Además de la homologación, las centrales también reivindican mejorar los ratios -ya que cada vez hay más niños con necesidades especiales-, y evidenciar que se han ampliado sus funciones, ya que en este momento también se encargan de la limpieza de los comedores y de los vestuarios.

A la negociación del convenio se suma «el desconcierto, la inquietud y la incertidumbre» causada por el anuncio de Educación de que el próximo curso darán la posibilidad de gestión de los comedores a las asociaciones de padres y madres de alumnos (AMPAS). Por ello, las trabajadoras -porque es un sector mayoritariamente femenino- han trasladado a los sindicatos que la preocupación por sus puestos de trabajo es «máxima». Las licitaciones de este servicio se llevan a cabo a finales de curso y se adjudican para el mes de junio.