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Según el investigador, será la mayor evolución biológica de la historia.
Según el investigador, será la mayor evolución biológica de la historia. / Afp

El ser humano se fusionará con los robots en 200 años

  • INVESTIGACIÓN

  • El historiador Yuval Noah Harari afirma que el homo sapiens y los robots crearán un nuevo tipo de ser humano inmune al paso del tiempo

  • El experto analiza en su nuevo libro la evolución que ha sufrido la raza humana en estos últimos siglos

La tecnología avanza con paso firme. Hace solo cuatro años no existían redes de comunicación como Whatsapp y hoy muchos no podrían vivir sin esta aplicación. Y éste es un hecho imparable. Según el historiador Yuval Noah Harari, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, dentro de 200 años el ser humano y los robots se fusionarán dando lugar a una nueva generación de 'cyborgs'.

El investigador afirma en su nuevo libro 'God-like cyborgs', tal como recoge Daily Telegraph, que estos humanos fusionados con máquinas serán inmunes al paso del tiempo. Estas son las conclusiones del libro después de una "pormenorizada" investigación de la evolución que ha sufrido el ser humano en estos últimos siglos.

Asimismo, Harari afirma que estas mejoras solo estarán a disposición de los miembros más ricos de la sociedad, lo que aumentará aún más la separación entre los ricos y pobres. "En los próximos 200 años, el homo sapiens se actualizará a sí mismo en un ser divino, ya sea a través de la manipulación biológica, o la ingeniería genética relacionada con los 'cyborgs'", destaca el experto.

Personas insatisfechas

Así, esta será, según Harari "la mayor evolución biológica desde la aparición de la vida", ya que el ser humano será totalmente diferente a lo que es ahora. Sus declaraciones contrastan radicalmente con las de otros expertos como Stephen Hawking y Bill Gates, quienes han determinado que la inversión en la Inteligencia Artificial tendrá repercusiones críticas para la raza humana.

El investigador sostiene además que los seres humanos no serán capaces de resistir la tentación de 'actualización' de ellos mismos, ya sea a través de la ingeniería genética o de la tecnología. Esto se debe a que las personas están programadas para estar insatisfechas, e incluso cuando consiguen placer y logros, "siempre quieren más", afirma Harari.