El Correo
Uno de los zapatos sin tacón.
Uno de los zapatos sin tacón. / Callaghan

El zapato del futuro no tiene tacón

  • La empresa española Callaghan diseña una suela que reproduce los movimientos naturales del pie y evita el golpe de la pisada

La marca española líder en el mercado europeo de calzado innovador, Callagham, puso a la venta en septiembre su nueva apuesta por la tecnología aplicada al calzado: 'Callagham Adaptaction UP', que sustituye el tradicional tacón por un amortiguador abierto en forma de U.

Esta nueva suela, que ha sido patentada internacionalmente, ha sido el resultado de un año de trabajo con el fin de diseñar un zapato en el que el tacón se queda en el aire y donde no hubiera necesidad de almohadillas ni muelles. Gracias a los dos amortiguadores que incorpora la tecnología, el calzado se adapta al aumento de tamaño de anchura del pie en la parte delantera al caminar.

"El tacón recoge la energía de la pisada y la devuelve al pie, por lo que el talón toca muy poco tiempo el suelo", explica el director general de Callaghan, Basilio García. Inspirado en el diseño de un automóvil, junto al amortiguador principal la marca ha creado un segundo que lo complementa. Así, cuando al comenzar a caminar se fuerza hasta el extremo el amortiguador, entra en funcionamiento el segundo, evitando la saturación y recuperando la energía para el impulso del pie.

El precio de este zapato es de 129,90 euros. La empresa riojana ha buscado "el tope de la gama, marcar tendencia", señala García, quien asegura que la clave es la investigación con nuevos materiales y mejores diseños para diferenciarse de sus competidores. La idea surgió en la fábrica de Arnedo (La Rioja) gracias al trabajo de 14 personas "dedicadas únicamente al diseño y la innovación".

Propuestas innovadoras

Al igual que Callaghan, existen otras compañías que están llevando a cabo innovaciones en el mundo del calzado. Es el caso de Five Fingers, que fabrica zapatos con cinco dedos recomendados para deportes acuáticos, senderismo, yoga o running y que proporciona al que los lleva la sensación de estar descalzo.

Otra de las ideas innovadoras en este ámbito es la de Mossto, cuya tecnología se basa en tacones intercambiables que permiten variar la altura de los zapatos de forma rápida y sencilla sin alterar la estética del producto.

Por su parte, el director de Callaghan señala que "lo más importante" en estos avances innovadores para el pie es la comodidad de las personas que los llevan puestos con el objetivo de que "cuando alguien pregunte por su empresa cualquiera la relacione con la línea de zapatos Adaptaction".