La subida de la gasolina crea diferencias de hasta 10 euros según donde se reposte

La gasolina de 95 octanos costaba el viernes 1,185 euros en los surtidores más baratos y hasta 1,354 en los más caros./ap
La gasolina de 95 octanos costaba el viernes 1,185 euros en los surtidores más baratos y hasta 1,354 en los más caros. / ap

Tras cuatro meses de encarecimiento constante, llenar un depósito estándar en Bizkaia no sale por menos de 53 euros

EIDER BURGOS

Ni lo intente: ni un sola gasolinera en Euskadi baja ya del euro por litro. Ni siquiera las 'low-cost'. El pasado viernes, el diésel más barato de Bizkaia se encontraba, en Zamudio, a 1,079 euros el litro. Dicho de forma gráfica: llenar un depósito estándar de 50 litros le costará, como poco, 53,95 euros. En las estaciones más caras -en Amorebieta, Arrigorriaga, Iurreta y Ugao-Miraballes- hubiera desembolsado hasta diez euros más.

Peor está el panorama para los usuarios de la gasolina de 95 octanos: la más económica se surte en Durango... a 1,185 euros el litro. Dependiendo de donde reposte, puede pagar hasta 1,354 euros.

Nada tienen que ver estos precios con los de hace tan solo medio año, cuando llenar el tanque podía salir por menos de 50 euros en más de un surtidor. Sirvan los datos recabados el pasado octubre por este periódico: el gasóleo A más barato del territorio se despachaba en Durango a 0,993 euros el litro. Hace dos días, la misma estación cobraba a 1,095 euros. En la otra cara de la moneda, donde más había que rascarse el bolsillo hace seis meses era en Getxo, donde los contadores dictaban 1,159 euros el litro. ¿Le parece caro? Pues ahora está a 1,254 euros. Más de una veintena de surtidores lo superan.

Oriente Medio

Detrás de estos precios que duelen hay cuatro meses de encarecimiento constante del combustible. Tanto, que ya ha alcanzado los máximos del verano de 2015. Pero no abronque al expendedor en su próximo repostaje. El principal responsable, en realidad, se encuentra en Oriente Medio. Concretamente, en la serie de desencuentros entre Estados Unidos e Irán -uno de los mayores productores de petróleo del mundo- que ha culminado con la ruptura del pacto nuclear con la nación persa.

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«Es increíble cómo una decisión de Donald Trump puede revolucionar todo el mercado», reflexiona Mikel Iribarren, presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio en Bizkaia. Y tanto: este clima de inquietud ha disparado el precio del crudo y el barril de Brent ya cotiza en torno a los 80 dólares, un importe que no se veía desde 2014.

En su contexto

1,221
era el precio medio del gasóleo A el pasado viernes en las estaciones de Bizkaia. El más barato se encontraba en Zamudio, a 1,079 euros el litro. El más caro, en Arrigorriaga, Iurreta y Ugao-Miraballes, a 1,279 euros.
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costaba el viernes de media la gasolina 95 en los surtidores del territorio. La más económica la cobraban en Durango, por 1,185 euros el litro. La contrapartida se despachaba en Getxo, Leioa y Zalla a 1,354 euros.
Cien kilómetros
Teniendo en cuenta el precio actual del diésel en las estaciones de servicio vizcaínas, recorrer 100 kilómetros en un vehículo con este tipo de motor vendría a costar 7,3 euros.
80
dólares es el precio en torno al que cotiza estos días el barril de Brent, medida de petróleo de referencia en Europa. El jueves alcanzó los 80,44 dólares, un coste que no registraba desde noviembre de 2014, aunque aquel año llegó a dispararse hasta los 114,91. En lo que va de año se ha encarecido cerca de un 20%.
¿Por qué es más caro?
La tensión geopolítica en Oriente Medio dispara el precio del petróleo y, por tanto, de los combustibles. Principalmente, es debida los desencuentros entre Estados Unidos e Irán -el principal productor de crudo del mundo- que han desembocado en la ruptura del pacto nuclear con la nación persa.

Con todo lo que parezca, las estaciones encaran la inflación como pueden. «Del mismo modo que un panadero no puede cobrar un euro más por el pan si de repente sube la harina, nosotros no subimos los precios así como así, tratamos de ajustarnos», promete Iribarren. Él mismo dirige dos gasolineras en La Avanzada y, aunque reconoce que algo se ha notado en el precio final de venta, asegura que la subida ha repercutido, sobre todo, en ellos mismos: «Si no queremos frenar el consumo, tenemos que perder margen», explica.

«Al final, quien tiene que desplazarse lo va a hacer igualmente», rebate Mario García, portavoz del Real Automóvil Club Vasco Navarro (RACVN), que no cree que el resentimiento en la cartera vaya a afectar al flujo del tráfico. Reconoce, eso sí, que este arreón de costes «es algo que nos supera». «Una lucha de gigantes del petróleo» que por el momento se desconoce cómo de cara puede salir.

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«Incertidumbre total»

Esta batalla, además, no solo afectará a los conductores. «Lo ligamos principalmente con el transporte, pero el petróleo está ligado a muchos otros servicios», explica García. Tanto que, de mantenerse estos precios desorbitados de aquí a final de año, el impacto sobre el Producto Interior Bruto (PIB) sería de unos 8.000 millones de euros y el número de ocupados retrocedería un 0,8%, según estimaciones del Gobierno central. «Ralentizaría la economía sin llegar a destrozarla -apostillan desde el RACVN-. No es para alarmarse, pero sí para estar atentos».

Las claves

Estaciones de Servicio
«No subimos los preciosasí como así. Para no frenar el consumo, tenemos que perder margen»
Real Automóvil Vasco-Navarro
«Lo ligamos al transporte, pero el aumento de coste del petróleo afecta a muchos otros servicios»

¿Y cuándo dejaremos de echar céntimos de más al depósito y empezaremos a contar de menos? «El escenario -responde Mario García- es de una incertidumbre total». «A todos nos beneficiaría que estuviese más barata», señala Mikel Iribarren. Al consumidor, por lo obvio, y a las estaciones porque «tenemos que asumir costes y salarios» con un margen de beneficio más ajustado.

Mientras, los surtidores deberán seguir haciendo sus cálculos semanales y ajustando sus márgenes de beneficios, «aunque a primera vista no lo parezca». Las distribuidoras oficiales de las petroleras, por su parte, funcionan con un precio fijado desde la compañía, por lo que «solo pueden hacer de su capa un sayo», señala Iribarren. Los conductores, también.

El gasóil en Euskadi, de los más caros entre los más baratos

Euskadi es una de las seis comunidades autónomas que no aplica el 'céntimo sanitario' a los hidrocarburos. Esto debería asegurar unos precios relativamente bajos. Sin embargo, un estudio de la OCU a nivel estatal sitúa a la comunidad autónoma vasca entre las más caras que no gravan este impuesto; incluso más que algunas regiones que sí lo cobran. La media la suben Gipuzkoa, por un lado, y su escasez de gasolineras 'low-cost'. Por otro, Bizkaia, donde la presencia de estaciones de las tres grandes compañías es de los más altos de España. Bilbao es la capital vasca que ofrece menor competencia, debido a su bajo número de surtidores y a la escasa diversidad entre distribuidores. Así, el porcentaje de ahorro en la villa es de un 5,5%, mucho menor que la media española, que se sitúa en un 11%. Al contrario, los precios recogidos en Álava son de los más bajos a nivel nacional. En Vitoria, el porcentaje de ahorro es de un 10,4%.

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