La Guardia Civil pidió detener al parricida de Ourense antes del crimen

Los investigadores consideraban al jubilado autor de la agresión que sufrió la víctima y que le llevó a ingresar en el hospital, donde la remató

E. C.

La Guardia Civil pidió verbalmente al juzgado de instrucción número uno de Verín (Ourense) la autorización para detener al hombre de 75 años que mató a su mujer a cuchilladas el pasado viernes en un hospital, días antes de ocurrir el crimen. Le consideraban autor de la brutal agresión que dejó a la víctima en coma y obligó a su ingreso en el centro sanitario. Los agentes encargados del caso también solicitaron a la juez que tomara medidas para proteger a la mujer, de 66 años, durante su estancia en el hospital, pero la magistrada denegó la reclamación.

El arresto no se llevó a cabo por falta de pruebas. Posteriormente, el 28 de abril, los investigadores pidieron al juzgado que se le mantuviera en la unidad de Reanimación donde era más fácil vigilarla. Los médicos decidieron trasladarla a planta ya que había salido del coma y evolucionaba favorablemente. Pero las medidas de protección no llegaron a tiempo.

Acuchillada mientras dormía

A las siete de la mañana del pasado viernes, y tras pasar la noche con su esposa en la habitación, Aniceto mató a María Isabel. Le hizo un profundo corte en el abdomen con un cuchillo de 15 centímetros de hoja mientras la mujer dormía. Las primeras indagaciones revelan que el homicida decidió matarla cuando ella comenzó a recuperar la consciencia y el habla, tras un mes en coma. La Policía esperaba a que se despertara para tomarle declaración sobre la agresión sufrida, y que su marido atribuyó al ataque de unos ladrones que entraron a robar en casa.

Tras asesinar a su mujer y ser retenido por un vigilante del centro sanitario, el hombre se autolesionó y tuvo que ser operado. Se causó cortes en cuello, pecho y brazo con el mismo cuchillo con el que atacó a la víctima. El individuo continuaba ayer estable dentro de la gravedad y custodiado por la Policía.