El Correo

Un cazador muere tras recibir un disparo de rebote en una batida de jabalíes en Oñati

  • El proyectil impactó en una roca y después alcanzó en la cabeza a la víctima, un vecino de la localidad del Alto Deba de 48 años

Un cazador murió ayer por la tarde tras recibir un disparo durante una batida de jabalíes en Oñati. El proyectil, procedente del arma de un compañero, había impactado previamente en una roca del suelo. El fallecido residía en la localidad del Alto Deba.

Fuentes del Departamento de Seguridad del Gobierno vasco indicaron que el suceso tuvo lugar sobre las dos y veinte de la tarde, en el barrio de Lezesarri, en un paraje cercano al caserío Azkontegi. En circunstancias que la Ertzaintza investiga, uno de los once integrantes que formaban el grupo de la batida efectuó al parecer un disparo sobre una pieza. Según fuentes consultadas, el proyectil chocó primero contra una roca del suelo y a continuación salió rebotado. Fue en esta segunda trayectoria cuando alcanzó a la víctima en la cabeza.

El hombre cayó fulminado. La tragedia ocurrida fue puesta en conocimiento del centro de coordinación de emergencias. Los servicios sanitarios que se desplazaron al lugar nada pudieron hacer por reanimar al cazador.

El cadáver fue trasladado en un furgón funerario al Instituto de Medicina Legal de Donostia, al objeto de serle practicada la autopsia. Fuentes del Departamento de Seguridad indicaron que el grupo contaba con la preceptiva autorización por parte de la Diputación de Gipuzkoa para desarrollar la actividad cinegética que practicaban.

Investigación

La Ertzaintza abrió ayer las correspondientes diligencias para determinar las circunstancias en las que se produjo el accidente y depurar posibles responsabilidades en el caso de que las hubiere.

El fallecido era José María B.G., tenía 48 años y residía en el caserío Buztinzurieta, en el barrio de San Asensio. La víctima estaba casada y tenía dos hijos. Trabajaba en la empresa Garay de la localidad. El funeral se oficiará mañana, en la iglesia parroquial San Miguel Arcángel de Oñati.

En octubre de 2002, un vecino de Lazkao falleció tras ser alcanzado también por un disparo mientras participaba en una batida con perros en los montes de Zaldibia. El accidente se produjo en las estribaciones de Lazkaomendi, cuando una cuadrilla de cazadores de Lazkao y Zaldibia se dedicaba a la caza del jabalí. Al parecer, y después de que la víctima abatiera un ejemplar, un movimiento entre el ramaje hizo pensar que había un segundo jabalí, lo que originó un tiroteo que ocasionó la muerte del vecino de Lazkao. En octubre del pasado año murió otro cazador de Irún, en Jaizkibel, en las inmediaciones del campo de tiro de San Telmo. La víctima cayó del puesto de caza en el que se encontraba, desde una altura de diez metros.

Temas