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Examen de retina.

Examen de retina. / AP

El glaucoma afecta a casi 4% de los ancianos

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  • Es una enfermedad neurodegenerativa que se puede tratar, pero no curar, pues implica una muerte de las células ganglionares de la retina

El 3,7% de los mayores de 70 años padecen glaucoma, la segunda causa de ceguera mundial, lo que se traduce en un millón de personas afectadas, con una incidencia que aumenta con la edad, especialmente a partir de los 60 años. La principal característica del glaucoma es la ausencia de síntomas, lo que explica la dificultad de detección.

“En la forma más común de glaucoma no hay síntomas ni dolor pero el paciente va perdiendo la visión de manera imperceptible y progresiva”, comenta el doctor José Antonio López Trigo, geriatra y presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. “La falta de sintomatología, hace que en muchas ocasiones el hallazgo sea casual tras una visita al especialista por otro motivo, y en otras ocasiones cuando los pacientes acuden a la consulta por percibir alteraciones en su campo visual, ya es demasiado tarde, pues ya se han producido lesiones severas, que desgraciadamente son irreversibles”.

Esta enfermedad ocular se debe al daño a nivel de la cabeza del nervio óptico, que provoca una alteración del campo visual, y se suele asociar a un aumento de la presión intraocular. Se considera que es una enfermedad neurodegenerativa que se puede tratar, pero no curar, pues implica una muerte de las células ganglionares de la retina. A medida que la enfermedad evoluciona, va produciendo una restricción del campo visual desde la periferia hacia el interior, lo que se denomina “visión en forma de tubo”. En el 5% de los casos, a pesar del correcto tratamiento médico o quirúrgico, encaminado a controlar la presión intraocular, conduce a la ceguera de forma irremediable.

“Es importante identificar y tratar los casos de forma precoz, ya que de esta forma, la ceguera podría evitarse en más del 95% de los casos”, dice el doctor López Trigo. El riesgo aumenta a partir de los 60 años con una incidencia del 2,1%, una cifra que asciende al 2,3% en personas de 60 a 69 años y, una vez pasados los 70, alcanza el 3,7%.