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Aumentan las infecciones en sangre provocadas por hongos
/ Avelino Gómez

Aumentan las infecciones en sangre provocadas por hongos

  • MICOLOGÍA

  • La Candida y la Aspergillus son responsables del 90% de los casos. Algunas especies comienzan a generar resistencia al medicamento

La fungemia, o la presencia de hongos en la sangre, es un problema que los expertos ven cada vez con mayor frecuencia en nuestros hospitales, y que ha cobrado una importancia relevante dentro de las infecciones nosocomiales, es decir aquellas infecciones que los pacientes contraen en el hospital durante su ingreso. Por cada 1.100 ingresos existe un episodio de este tipo de infecciones, según datos proporcionados en la V reunión científica del Grupo de Estudio de Micología Médica de Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), debido a la prolongación de la supervivencia entre pacientes graves, al uso de procedimientos invasivos, catéteres intravenosos, nutrición parenteral, cirugía intraabdominal y el uso de antibióticos de amplio espectro.

Especialmente, hay dos tipos de hongos responsables del 90% de las infecciones fúngicas: Candida spp y Aspergillus spp, que pueden producir desde patologías benignas con infecciones superficiales en la piel o cuadros alérgicos, hasta infecciones más profundas con grave riesgo del enfermo que la padece ya que las mortalidades oscilan entre el 40-80% de los casos, aunque esta mortalidad depende de la situación basal del paciente, de la precocidad del diagnóstico y del tiempo en la instauración de un tratamiento adecuado. “El pronóstico de la enfermedad es tan sombrío y hay tantas dificultades para su diagnóstico y tratamiento, que existen innumerables esfuerzos concentrados en el desarrollo de nuevos métodos diagnósticos, más rápidos y fiables, y nuevas moléculas más activas contra este tipo de microorganismos”, advierte el doctor Julio García, presidente del Grupo de Estudio de Micología Médica de SEIMC.

Resistencia a los antibióticos

Otra causa de aumento en las infecciones es la resistencia que desarrollan los hongos a los antimicóticos. Por ejemplo, los especialistas señalan que la tasa de resistencia a fluconazol en aislados “no es igualmente aceptable para todas las especies” de Candida spp. Y aunque sigue siendo baja, de menos del 2%, se advierte que una de sus especies, la C. glabrata “parece tener sensibilidad disminuida o resistencia in vitro a fluconazol”.

“Existen algunas evidencias que indican que la resistencia a fluconazol podría haber aumentado en España”, alertan los especialistas. “Algunas publicaciones y datos procedentes del laboratorio de referencia de Micología Español reflejan que la incidencia de C. glabrata podría estar aumentando en paralelo a una disminución de la de C. parapsilosis debido a las medidas implantadas para controlar las infecciones nosocomiales. Además, el porcentaje de la resistencia de fluconazol de cepas aisladas en sangre de C. albicans y C. tropicalis podrían llegar al 15%”.