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Expertos reclaman actuar más rápido contra la insuficiencia cardiaca

Expertos reclaman actuar más rápido contra la insuficiencia cardiaca

  • CARDIOLOGÍA

  • Es la cuarta causa de muerte y la primera de hospitalización en España, pero no se le presta la misma atención a los infartos o a otras enfermedades

Debido a que en España fallecen 18.453 personas por insuficiencia cardiaca, según datos del el Instituto Nacional de Estadística de 2012, esta enfermedad es la cuarta causa de defunción y la primera causa de hospitalización, con más de 100.000 ingresos al año, expertos de tres especialidades médicas han exigido una atención integral y urgente de estos pacientes. En el documento "Consenso para la mejora de la atención integral de los pacientes con Insuficiencia Cardiaca Aguda", la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) y la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) han señalado la necesidad de reaccionar ante un episodio de insuficiencia cardiaca aguda con la misma rapidez con la que se realiza tras un infarto agudo de miocardio.

"Si el Código Infarto ha marcado un antes y un después en el tratamiento del infarto, con una reducción de la mortalidad por esta causa de hasta un 50% en los últimos diez años, con la aplicación de este consenso esperamos una reducción de la mortalidad, reingreso y costes sanitarios derivados de la insuficiencia cardiaca de entre un 25% y un 50% en los próximos años", explica el Dr. Nicolás Manito, ex presidente de la Sección de Insuficiencia Cardiaca y Trasplante de la SEC y uno de los coordinadores del documento.

La insuficiencia cardiaca es la incapacidad del corazón para expulsar la cantidad de sangre suficiente para las necesidades del organismo. Esta enfermedad, especialmente la agudización de la misma, está asociada a un alto grado de mortalidad (una cuarta parte muere al año del ingreso y tras los cinco años, la mortalidad aumenta a entre un 40% y 50% de los pacientes) y de morbilidad, ya que los pacientes padecen otras enfermedades asociadas como diabetes, EPOC, insuficiencia renal, anemias, hipertensión, arritmias o enfermedad arterial coronaria.

En España la sufre el 6,8% de los mayores de 45 años y el 16% de los mayores de 75, y según datos del estudio PRICE, pero se espera que su prevalencia aumente en los próximos años, como consecuencia del envejecimiento de la población: la European Society of Cardiology calcula que en el año 2030 el número de enfermos se incrementará en un 25%.

“Es una enfermedad que causa un importante impacto en nuestros servicios de urgencias, pues el elevado número de casos en España asociado al envejecimiento hace que en nuestros servicios sea la principal causa de ingreso en mayores de 65 años”, mantiene el doctor Pere Llorens, secretario científico de SEMES y coordinador nacional del Grupo de Trabajo de Insuficiencia Cardiaca Aguda de SEMES. “Si a esto le añadimos que desde urgencias se dan de alta directa a domicilio entre un 25-30% de los pacientes atendidos por esta enfermedad y que la gran mayoría de ingresos se realiza a través de nosotros, hace que sea inexcusable e imprescindible la coordinación estrecha con las otras especialidades que intervienen en el manejo de estos pacientes si queremos mejorar la calidad de atención".

Así, los objetivos de este documento para la atención rápida y prevención de la insuficiencia cardiaca son realizar un análisis crítico de los procesos asistenciales en práctica clínica habitual, analizar los aspectos de mejora del actual modelo organizativo y asistencial, y establecer las líneas estratégicas a abordar para hacer frente al reto sanitario que supondrá en los próximos años el aumento de la población de riesgo y de la incidencia de la insuficiencia cardiaca aguda.

“La colaboración entre todos los profesionales que intervienen en el cuidado de pacientes con insuficiencia cardiaca aguda es crucial. La insuficiencia cardiaca con frecuencia acontece en enfermos con otras enfermedades asociadas, que según su complejidad puede ser más idónea su atención en un servicio de Cardiología o Medicina Interna”, explica el doctor Luis Manzano, miembro de la Unidad de Insuficiencia Cardíaca y Riesgo Vascular del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid. “En cualquier caso, debe haber protocolos de consenso en cada centro hospitalario para establecer las vías adecuadas de atención y colaboración desde Urgencias a Cardiología y Medicina Interna, en función de cada centro y de los problemas de salud que en su globalidad padezca el paciente. Estos protocolos deben considerar tanto la hospitalización como en el seguimiento tras el alta. De esa manera el enfermo recibirá la mejor atención y se reducirán los costes".

Cada ingreso hospitalario que de media supone de siete a diez días, cuesta al sistema 4.900 euros y se estima que entre un 8% y un 9% del coste podría ahorrarse con una terapia que redujera la estancia hospitalaria a un día. Pero solo el 20% de los que obtienen el alta hospitalaria lo hace con una cita con un cardiólogo a la semana siguiente o a las dos semanas.

"Lo que ocurre en la actualidad es que al paciente se da de alta pero sale sin ninguna cita concertada ni para el médico de cabecera ni para el cardiólogo ni para el internista”, dice el doctor Manito. “Este hecho es inadmisible, ya que como hemos visto la mortalidad post hospitalaria sigue siendo muy elevada. Una cita con el cardiólogo a la semana o a los quince días del alta es fundamental para el buen control del paciente".