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El secreto para regenerar los cartílagos del cuerpo humano puede estar en la nariz

Una nariz.
Una nariz. / Archivo
  • Sus células se regeneran mejor que las tomadas hasta ahora en las articulaciones lo que aumenta el éxito en los tratamientos

La osteoartritis, la artrosis y otras dolencias que afecten a los cartílagos del cuerpo humano podían tener los días contados. Un grupo de expertos han cultivado células del cartílago de la nariz para reparar otros cartílagos destruidos por la degeneración o por un accidente. Además de reparar el cartílago en las articulaciones después de lesiones traumáticas, estas células de cartílago nasal podrían ser utilizadas potencialmente en otros campos de medicina regenerativa, como cirugía plástica reconstructiva, según publica la revista ‘Science Translational Medicine’.

La técnica parte del conocido cultivo de las células del cartílago (condrocitos) en el laboratorio. Posteriormente, estas son implantadas en las articulaciones mediante cirugía. Sin embargo, esta técnica ha sido utilizada durante décadas pero los resultados no siempre son predecibles.

Ivan Martin, junto con Karolina Pelttari y un grupo de investigadores han demostrado ahora que los condrocitios derivados de la nariz tienen una capacidad de regeneración superior a los de otras partes del cuerpo.

Los investigadores descubrieron que a diferencia de los condrocitos articulares, a los condrocitos nasales les falta expresión de genes hox específicos (genes que controlan la organización de estructuras de tejido y órganos durante el desarrollo embrionario). Los autores consideran que los condrocitos nasales, ubicados cerca de las células que se desarrollan en el cerebro, podrían retener una capacidad mayor para desarrollarse y al mismo tiempo, mantener propiedades de auto-renovación.

Como en las cabras

Los investigadores tomaron condrocitos de la nariz, los cultivaron en el laboratorio y los trasplantaron en cabras con defectos en el cartílago de la rodilla. No solo es la anatomía de las articulaciones de las cabras similar a la de los humanos, el grosor relativo del cartílago de la cabra es cercano al grosor del cartílago humano.

Martin y sus colegas muestran que los condrocitos nasales pueden sobrevivir en un entorno de una articulación, participar en procesos de reparación y ser reprogramados para volverse compatibles con condrocitos articulares; e inclusive expresar ciertos genes Hox. Después de seis meses, los defectos del cartílago en las rodillas de los animales fueron reparados completamente. Con base en este estudio, los resultados a largo plazo de los condrocitos nasales en las rodillas están siendo investigados en un ensayo clínico en curso. En otro estudio reciente los autores muestran que los condrocitos nasales cultivados también pueden regenerar cartílago nasal dañado.