La gran calidad del semen alavés

Un técnico maneja una muestra de semen, en el Parque Tecnológico de Miñano./
Un técnico maneja una muestra de semen, en el Parque Tecnológico de Miñano.

El territorio cuenta con más donantes que la media española en alcanzar un nivel óptimo

ROSA CANCHOvitoria

¿Será el anillo verde? ¿La alimentación? ¿Quizá la moda del running? ¿Pura cuestión genética? ¿Menos estrés? El gerente de Biokibank -el único banco de semen de España que no está ligado a una clínica de fertilidad-, Enrique Oquiñena, tiene datos que confirman la excelencia del semen de los donantes alaveses. Después de tres años y cientos de analíticas, está en condiciones de decir que de cada cien jóvenes que se muestran interesados en ceder sus espermatozoides a parejas o madres solas que buscan un embarazo, entre el 10 % y el 15% logra superar las exigentes pruebas que garantizan que sus muestras son de calidad superior. En el resto del país, afirma Oquiñena, la horquilla es del 5 al 10% y hay provincias en las que a duras penas llegan al 5%.

Biokibank, con sede en Vitoria, cuenta con una media de 40 donantes de semen activos que renueva periódicamente ya que la ley impide que puedan ser padres biológicos de más de seis niños. Tienen entre 18 y 35 años y la mayoría acredita estudios de grado medio o superiores. Cuando una clínica de fertilidad busca un padre de determinadas características físicas, ése suele estar por lo normal en el listado del banco vitoriano.

«Rubio con ojos azules, de grupo sanguíneo O y RH negativo, altura de 1,80 metros y con estudios» es una petición absolutamente real llegada estos días desde una clínica española. No tienen que solicitar más porque de comprobar que ese semen es de gran calidad y que su dueño está libre de enfermedades ya se ha encargado primero Biokibank tras someter a los candidatos a cinco cribados.

Las cinco pruebas

La primera de las selecciones ocurre después de que Biokibank abre un periodo de captación de nuevos donantes. Los hombres interesados llaman y preguntan y se les facilita información acerca de los requisitos que deben reunir para poder empezar con las pruebas. Ya entonces hay un 9% de las personas interesadas que desiste, confirma Oquiñena.

El segundo cribado consiste en recoger una muestra de semen y analizar la calidad de los espermatozoides. Su cantidad y movilidad debe estar por encima de los estándares medios, ya que se exige una alta calidad para asegurarse mejor el éxito de los tratamientos de fecundación. «Ésta es la gran criba, la superan el 21%, una cifra que aunque no lo parezca es alta en comparación con la de otros lugares», destaca el especialista.

Después, se comprueba cómo resiste ese esperma a una congelación a 196 grados bajo cero y a una posterior descongelación. «A veces no soporta bien estos procesos y ya no nos sirven», indica el médico. De los que habían llegado hasta aquí, otro 21% será rechazado.

Llega, en cuarto lugar, el turno del cuestionario de hábitos de salud e higiene. Si el candidato consume alcohol o drogas, si sufre o ha padecido algún tipo de enfermedad o si, por ejemplo, ha estado en la cárcel, no vale. De nuevo hay un 14% de personas que se queda en el camino.

Por último Biokibank realiza a los futuros donantes un completo análisis para descartar enfermedades infecciosas como la hepatitis, el sida o las venéreas y hasta 600 tipos de alteraciones genéticas que podría transmitir al feto. Pasa esta prueba el 76% de los aspirantes que ha llegado hasta aquí.

Al final de todo este proceso, por cada 100 personas que se muestran interesadas, acaban siendo donantes ideales entre diez y quince. Luego a éstos se les llamará cada vez que haya demanda de su material genético y se les abonará 50 euros por donación. Pueden llegar a ser requeridos hasta una vez por semana.

 

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