El Correo
Las características figuras rechonchas de Botero son un paradigma de disfunción sexual. / EL CORREO

La obesidad provoca impotencia

  • El exceso de peso favorece la disfunción eréctil en el varón por acumulación de grasa; y en las mujeres rebaja el deseo sexual

La obesidad disminuye el apetito sexual. Los hombres con exceso de peso tienen con frecuencia más problemas de disfunción eréctil, mientras que las mujeres en idéntica situación tienden a rechazar las relaciones sexuales. No ocurre siempre y en todos los casos, pero sí con la suficiente frecuencia como para que el Instituto de Medicina Sexual de Madrid alertara en las últimas semanas sobre la "amenaza" que el aumento del sobrepeso representa para la sociedad española. Nada, en todo caso, que para un porcentaje importante de la población no pueda superarse con un poco más de ejercicio físico, media hora como mínimo de caminata al día que queme grasa y reactive el corazón.

Los kilos de más reducen la producción de testosterona, que es la hormona reguladora de la libido en los hombres y, en menor medida también en las mujeres. Esta sustancia tiene, además, facultades metabólicas y contribuye, entre otras funciones, a la disminución de la grasa corporal. Los especialistas, y esto lo saben desde hace tiempo, están convencidos de que la bajada de los niveles de testosterona, por regla general, afecta a la libido y "multiplica los casos de disfunción eréctil", según explicó ayer el director del Instituto de Medicina Sexual de Madrid, Mariano Roselló.

Especialistas vascos consultados por este periódico han confirmado la estrecha relación existente entre la obesidad y la impotencia, pero niegan que sea determinante. Es cierto, según explica el urólogo Ander Astobieta, que el exceso de peso multiplica por dos e incluso por tres los casos de impotencia. "Ahora bien -matiza el especialista-, ni todos los pacientes con disfunción eréctil acabarán sufriendo un infarto, ni todas los varones con sobrepeso padecen indefectiblemente disfunción eréctil".

Las cifras

  • 12%de los varones españoles sufren disfunción erécil, pero sólo el 7% en un grado tan preocupante como para consultárselo al médico.

  • 68% de las mujeres con sobrepeso no se sentían atractivas sexualmente, pero sólo el 26% seguía pensando lo mismo tras un año de dieta, según un estudio de EE UU.

El problema de los kilos de más y la sexualidad, cuando se da, tiene que ver en los hombres con la grasa. El mismo exceso de colesterol 'malo' -de sebo, en definitiva- que bloquea las arterias coronarias y provoca un infarto o una angina de pecho, cuando se acumula en los vasos que riegan el pene provoca flaccidez, erecciones menos rígidas y, en los casos más graves, impotencia. Un estudio en profundidad, el más ambicioso sobre la materia, realizado en España estimó que entre 1,5 y dos millones de hombres mayores de 40 años padecen disfunción eréctil en distinto grado.

La libido femenina

El estudio Epidemiológico de la Disfunción Eréctil Masculina (EDEM) estimó que un 5% de la población masculina española tendría síntomas tan leves del trastorno que no suelen consultarlo ni con su médico de cabecera ni mucho menos con el especialista. Sí piden asesoría médica, según estas estimaciones, otro 7% de los hombres, una cifra formada por el 2% que presentarían disfunción en grado moderado y otro 5%, de tipo severo. "Hablar de amenaza me parece exagerado", valora Astobieta. "Lo que sí me parece interesante es que los especialistas ofrezcamos a los pacientes el ejercicio como primera terapia frente a la disfunción eréctil. El riesgo vascular se ve favorecido por diferentes factores, como la edad, el colesterol, el tabaco, la presión arterial y el sobrepeso. Si bajamos peso reduciremos todos ellos y mejoraremos la disfunción provocada por la obesidad", recuerda.

La jefa del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital de Cruces, Sonia Gaztambide, comparte su criterio. "La obesidad influye en la libido de las mujeres y la impotencia del varón", confirma la experta. "Pero cuando los pacientes llegan a la consulta de Endocrinología, generalmente, la sexualidad no es lo que más les preocupa".

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