Euskadi ya tiene padres objetores a la reválida que impone la Lomce en Primaria

Alumnos de un centro de Primaria completan una prueba diagnóstica./
Alumnos de un centro de Primaria completan una prueba diagnóstica.

A medida que se conocen los 30 centros que realizarán esta evaluación piloto, las familias hacen pública su intención de no presentar a sus hijos

MARTA FDEZ. VALLEJO

La evaluación diagnóstica que marca la ley de reforma educativa del PP, la Lomce, se llevará a cabo en Euskadi este mes de mayo en 30 centros de enseñanza, la mitad de ellos públicos y el resto concertados, y examinará a cerca de 1.500 niños. El Departamento de Educación no ha comunicado de forma oficial cuáles son esos colegios, ni la fecha de la prueba, pero algunas escuelas han comenzado a movilizarse. Los centros Luis Briñas y la Ikastola El Carmelo de Bilbao harán público hoy su rechazo y sus asociaciones de padres anunciarán su decisión de declararse objetores y no dejar que sus hijos se presenten al examen. La agrupación vasca de familias de la red pública, Ehige, ha hecho un llamamiento a no participar en la evaluación y va a acudir a las escuelas afectadas para animar a la insumisión.

El Ministerio de Educación deja en manos de cada comunidad la elaboración de esta evaluación y ya ha aclarado que los resultados solo servirán para «detectar problemas de aprendizaje» en los escolares, con el fin de mejorar el sistema. El Gobierno vasco realizaba hasta ahora este tipo de pruebas diagnósticas en cuarto de Primaria y segundo curso de la ESO, pero la nueva ley del PP las fija ahora en tercero de Primaria -sin valor académico-, junto con las reválidas de cuarto de Secundaria y segundo de Bachillerato que dan acceso a los títulos oficiales.

Educación ha decidido hacer una prueba piloto, aplicar el examen a un número reducido de alumnos para comprobar cómo funciona en niños de esa edad -8 y 9 años-, y ensayar el tipo de preguntas y ejercicios más adecuados. Habrá pruebas de lengua castellana, matemáticas y euskera, con preguntas elaboradas por el Instituto Vasco de Evaluación e Investigación, encargado de esta labor de analizar el sistema de enseñanza en Euskadi.

En Cataluña y Navarra

Ehige se ha posicionado abiertamente en contra de esta evaluación sin repercusión académica. Sus responsables aseguran que «no tiene ninguna justificación pedagógica» y que «echará por tierra todo el trabajo realizado hasta ahora a través de las pruebas de diagnóstico en cuarto curso, ya que careceremos de comparativas de años anteriores que permitan implantar planes de mejora». Critican también que se trata de una «clara aplicación de la Lomce».

Ehige ha hecho un llamamiento a las familias para que «no permitan que sus hijos realicen el examen» y anunció una campaña en contra de esta primera reválida del PP. Sus responsables acudirán a las 15 escuelas elegidas -el resto son colegios concertados- para pedir a los padres que no presenten a sus niños a esta evaluación.

La escuela de Briñas -una de las elegidas para llevar a cabo la prueba piloto- y la ikastola El Carmelo de Bilbao han sido de las primeras en declarar su insumisión. Los dos centros harán público hoy su rechazo a la evaluación diagnóstica de tercer curso de Primaria y los padres se declararán «objetores».

La agrupación estatal de padres de alumnos de la escuela pública, CEAPA, también se opone a la evaluación y ha pedido a las familias que no lleven a sus hijos al colegio el día del examen. Tienen miedo de que se utilicen los resultados para «hacer rankings de colegios». El ministerio de Wert ha aclarado en varias ocasiones que la información que se obtenga será solo para uso de los centros y los departamentos de Educación, y que «en ningún caso se harán públicos».

Los alumnos catalanes y navarros comenzaron ayer la evaluación diagnóstica, y hoy se sumarán los de Madrid y Aragón. En algunas escuelas navarras las familias se negaron ayer a que sus hijos participaran en la prueba y realizaron concentraciones en los patios. Cataluña, sin embargo, ha decidido aceptar este modelo porque considera que pedagógicamente «es el más adecuado» ya que mide la capacidad matemática, de lectura y escritura después de un ciclo -los dos primeros años de Primaria-. Asturias y Andalucía ya han anunciado que no realizarán esta primera reválida del PP.