Descubren en Groenlandia las pruebas más antiguas de vida en la Tierra

Dos de los investigadores con una muestra de los fósiles de Isua. /
Dos de los investigadores con una muestra de los fósiles de Isua.

Datan de hace 3.700 millones de años, cuando la Tierra en formación sufría un intenso bombardeo de asteroides

LUIS ALFONSO GÁMEZ

Investigadores australianos han encontrado en el cinturón supracortical de Isua (Groenlandia) las pruebas más antiguas de vida en la Tierra, según publica la revista 'Nature'. Los fósiles de microbios datan de hace 3.700 millones de años y son 220 millones de años más antiguos que los primeros restos de vida conocidos hasta ahora, localizados en rocas de Australia occidental.

El hallazgo implica, si se confirma, que la vida ya existía en nuestro plantea cuando éste sufría todavía un intenso bombardeo de asteroides y se encontraba en plena formación, destaca en un análisis del descubrimiento la geóloga Abigail Allwood, una de los siete investigadores principales de la próxima misión a Marte de la NASA, prevista para 2020.

Los fósiles de microorganismos salieron a la luz hace poco al fundirse la capa de nieve permanente que los cubría. Se formaron en un entorno marino poco profundo y su antigüedad encaja con cálculos previos del reloj molecular según los cuales la vida habría surgido en nuestro planeta hace unos 4.000 millones de años.

La teoría del reloj molecular parte de que el ADN acumula a un ritmo constante las mutaciones que separan a unas especies de otras. Esa regularidad permite establecer el origen temporal y la filiación de un organismo en la historia de la evolución. Así, por ejemplo, ya establecía que los homínidos surgieron hace 5 y 8 millones de años antes del hallazgo de 'Sahelantrhopus tchadensis', el por ahora homínido más antiguo, que vivió entre hace 6 y 7 millones de años.

Allwood destaca que, si la vida apareció en la Tierra tan pronto como los nuevos fósiles de Groenlandia, entonces no es algo tan "delicado, renuente y poco probable . Dale a la vida media oportunidad y la aprovechará", escribe en 'Nature'. La geóloga de la NASA recuerda que las misiones marcianas han demostrado ya que el planeta rojo era en la misma época un mundo no muy diferente a la Tierra, con entornos acuosos propicios para la vida.