El Correo
Wilma, una reconstrucción de una neandertal hecha por 'National Geographic'. / Joe McNally

Los neandertales no eran idiotas

  • Dos investigadores revisan la evidencia arqueológica y concluyen que no hay pruebas de una presunta superioridad intelectual de nuestra especie que les llevara a la extinción

Arqueólogos y paleoantropólogos no han dado todavía con la causa de la extinción de los neandertales hace unos 30.000 años, en coincidencia con la llegada a Europa de nuestros antepasados, los autodenominados humanos anatómicamente modernos. En los últimos años, se han esgrimido varias razones para explicar su desaparición, casi todas vinculadas a una menor capacidad cognitiva de los neandertales. Sin embargo, tras examinar el registro arqueológico, dos prehistoriadores apuntan esta semana en la revista 'PLOS ONE' que no hay ninguna prueba de que fueran intelectualmente inferiores respecto a 'Homo sapiens'.

No es una idea nueva. "Soy de los que piensan que, en el mismo entorno educacional y simbólico nuestro, un neandertal nacido ahora no sería desde un punto de vista cognitivo significativamente diferente de nosotros. Algunos biólogos evolutivos y lingüistas todavía niegan, por ejemplo, que los neandertales pudieran tener la capacidad del lenguaje. Aún se da ese prejuicio. Yo digo que los neandertales podrían ser cognitivamente como nosotros, pero hay gente que sostiene que no podrían ni hablar. Sigue habiendo dos bandos", indicaba recientemente a este periódico el paleogenetista Carles Lalueza-Fox, investigador del Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona que participó en la secuenciación del genoma neandertal.

La visión clásica

Los homínidos aparecieron en África entre hace 5 y 7 millones de años, y los primeros salieron de ese continente hace unos 1,8 millones de años. Algunos llegaron a Europa y su linaje evolucionó aquí independientemente del africano hasta derivar en el hombre de Neandertal. La evolución moldeó la fisionomía de los neandertales para sobrevivir en una Europa fría: eran más bajos y fornidos que nosotros. Parecía que iban a superar la crisis climática conocida como glaciación Würm cuando, de repente, entró en escena un actor inesperado, 'Homo sapiens', también conocido como cromañón y representado hoy por más de 7.000 millones de seres humanos. Descendía de la rama humana que se había quedado en África. El encuentro entre las dos especies en Eurasia tuvo que producirse hace unos 35.000 años, y los últimos neandertales murieron en el sur de la Península Ibérica poco después. ¿Por qué?

Zona de Eurasia en la que vivieron los neandertales. / RYULONG

"Los neandertales son los mejor estudiados de todos los homínidos extinguidos, con un rico registro fósil de cientos de individuos de entre hace 350.000 y 40.000 años", explican en su artículo Paola Villa y Will Roebroeks, del Museo de la Universidad de Colorado y la Universidad de Leiden, respectivamente. Recuerdan que prácticamente todos los hispotéticos escenarios de su desaparición apuntan como detonante a la llegada a Eurasia del hombre moderno, que surgió anatómicamente en África hace unos 200.000 años, y cómo muchos investigadores sostienen que hay pruebas de importantes diferencias cognitivas entre ambas especies que serían la causa última de la extinción.

Villa y Roebroeks aseguran, sin embargo, que no es así. "Las pruebas de la inferioridad cognitiva no existen", sentencian tras analizar las posibles explicaciones que se han dado a la extinción de los neandertales a partir de la superioridad intelectual de nuestros antepasados. Ideas como que carecían de lenguaje y capacidad simbólica, que eran malos cazadores con una dieta poco variada y que no tenían capacidad de innovación tecnológica se convierten, a la luz del registro arqueológico, en suposiciones sin fundamento. "Lo que estamos diciendo es que la visión clásica de los neandertales no es cierta", advierte Villa.

Prejuicios de 'sapiens'

El arte y la ornamentación corporal se vinculan habitualmente a nuestra especie, desde la cueva sudafricana de Blombos y sus fragmentos de ocre grabados con líneas de hace unos 100.000 años hasta las pinturas rupestres de España y Francia. Sin embargo, no sólo las ultimas dataciones sitúan las pinturas rupestres cantábricas más tempranas hace unos 40.000 años, una época en la que bien pudieron ser obra de neandertales, sino que, además, hay constancia de que éstos usaban el ocre, la brea y otros elementos para decorar sus cuerpos. El hallazgo de elementos decorativos corporales sugieren que los neandertales tenían rituales culturales y comunicación simbólica, destaca un comunicado de la Universidad de Colorado.

Tampoco eran meros carroñeros, ni su dieta pobre. Los restos encontrados entre sus dientes y en los lugares donde cocinaban incluyen pistachos, aceitunas, guisantes y otros productos vegetales que les proporcionaba el entorno -al igual que a los cromañones-, y cazaban desde animales pequeños -pájaros y conejos- hasta grandes herbívoros. En el suroeste de Francia, tenemos constancia de una matanza en la que condujeron a cientos de bisontes hasta una fosa y, en las Islas de Canal, se han encontrado restos de 18 mamuts y 5 rinocerontes lanudos a los que obligaron a saltar por un precipicio. Es decir, tenían capacidad de planificar, cazaban en grupo y aprovechaban las oportunidades que les ofrecía el entorno.

También es falso que su utillaje no cambiara en 200.000 años, que sus redes sociales fueran más reducidas que las de nuestros ancestros y que sólo usaran pegamentos naturales para enmangar herramientas. "Desde hace 200.000 años, los neandertales europeos utilizaban el fuego para sintetizar brea a partir de la corteza de los árboles, a través de un proceso de destilación en ausencia de oxígeno a temperaturas de entre 340ºC y 400ºC". Otra muestra más de "las avanzadas habilidades cognitivas" de estos homínidos.

Genes y extinciónGenes y extinción

"Los investigadores han estado comparando a los neandertales no con sus contemporáneos de otros continentes, sino con sus descendientes. Es lo mismo que comparar las prestaciones de un Ford T, muy extendido en Estados Unidos y Europa a principios del siglo pasado, con las de un moderno Ferrari y concluir que Henry Ford era cognitivamente inferior a Enzo Ferrari", explica Villa.

Si no fue por inferioridad intelectual, ¿qué llevó a los neandertales a extinguirse después de haber sobrevivido a la crudeza de la Edad del Hielo y justo tras encontrarse con sus primos africanos, nosotros? Según los autores, algo "más complejo" que las propuestas de los partidarios de la inferioridad intelectual, algo que podría estar relacionado con la recientemente descubierta hibridación entre ambas especies, cuya consecuencia más evidente es que todos los humanos no subsaharianos tenemos alrededor de un 2% de genes neandertales. Los estudios genómicos, indican, sugieren que los varones híbridos serían menos fértiles y eso, unido a que los neandertales vivían en grupos pequeños, pudo contribuir a su declive. Igual la culpa no la tuvo nuestro cerebro, sino nuestros genes.