Los vascos no tienen la sensación de que Euskadi esté saturada de turistas

Turistas junto al Guggenheim./
Turistas junto al Guggenheim.

El Gobierno vasco apuesta por un «desarrollo equilibrado» del sector que garantice la calidad de vida

FERMÍN APEZTEGUIA

El debate sobre la saturación de las ciudades a causa del turismo llega a Euskadi. Los ciudadanos no tienen la percepción de que el País Vasco está abarrotado de viajeros. Al contrario, se muestran satisfechos con el nivel de visitantes del territorio y esperanzados en que siga creciendo, según revela un estudio sobre la capacidad de carga turística de Euskadi, realizado para el Gobierno vasco por la Universida de Deusto y la empresa In2destination y presentado esta mañana. La presentación del trabajo estuvo presidida por el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, Alfredo Retortillo, quien ha defendido un «desarrollo equilibrado» del sector, que garantice «la calidad de vida» de los residentes.

Los vascos, según explicó el consejero, tienen la percepción de que «efectivamente la actividad turística está en auge en Euskadi y son conscientes de que cada vez son más quienes nos visitan y es algo que los vascos no ven con preocupación porque en ningún caso perciben que estemos en niveles de saturación turística».

Los últimos datos conocidos sobre actividad turística en Euskadi apuntan en esta dirección. El número de visitas en el primer cuatrimestre del año ha crecido en un 8,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior; y el sector da empleo ya a más de 97.000 personas. «Vivimos un momento dulce para el turismo en el País Vasco», valoró el consejero.

Por primera vez, los excursionistas

El estudio presentado esta mañana, firmado por las investigadoras Nagore Espinosa y Asunción Fernández-Villarán, presentes en el acto, ha analizado los datos recogidos a través de encuestas y de empresas del sector en 6 municipios, las tres capitales vascas y una localidad turística por territorio, que han sido Gernika en Bizkaia, Laguardia en Álava y Zarautz, en Gipuzkoa. Por primera vez, el trabajo no sólo evalúa el impacto de los visitantes, sino también el del turismo interior, incluido el 'excursionista', es decir las escapadas de un día de los ciudadanos vascos por la comunidad.

El estudio evalúa, entre otras cuestines, patrones de movimiento en función del perfil del turista. Un 35% de los que llegan, por ejemplo, a Bilbao visitan lugares fuera de la ciudad, especialmente el puente Bizkaia, San Juan de Gaztelugatze, Urdaibai y Donosti. Dentro de la ciudad, un 10% se inclinan por acercarse hasta el monte Artxanda, un 30% por visitar la exposiciónes del Guggenheim (no se contentan con hacerse una foto con 'Puppi'), el 46% se acerca al Casco Viejo y un 29% se muestra interesado por la zona comercial. A pesar de tratarse de un análisis sobre el impacto del crecimiento del turismo, el estudio no ha valorado la influencia que ejerce en los visitantes el hecho de que el comercio y la hostelería bajen la persiana el fin de semana, especialmente en verano.

«El desarrollo del sector debe sustentarse en criterios de crecimiento sostenible que tenemos que apoyar como garantía de desarrollo equilibrado, de protección del patrimonio, de contribución a la economía local en la generación de empleo y riqueza y, en esencia, de la implicación del turista en el destino» ha afirmado el consejero. «Se trata de un turismo que contribuya al enriquecimiento de la comunidad local, no solo desde un punto de vista económico, sino cultural y de calidad de vida», ha rubricado.

 

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