¿Por qué el precio del aceite de oliva está por las nubes?

¿Por qué el precio del aceite de oliva está por las nubes?

El elevado coste de este producto, imprescindible en la dieta mediterránea y que ya roza máximos históricos, ha hecho descender sus ventas y dispararse las del de girasol

MARÍA JOSÉ TOMÉ

Se le conoce como 'oro líquido' y lo cierto es que nunca ha estado tan cerca de serlo, literalmente hablando. En las últimas semanas, el precio del aceite de oliva se ha disparado hasta superar la barrera de los seis euros en determinadas marcas para la calidad virgen extra; ya resulta prácticamente imposible adquirir una botella de litro en cualquier cadena de supermercados por menos de 4.50 euros, mientras que las ofertas brillan por su ausencia.

Casi un 50% más caro en Italia

Según los ultimos datos del sistema de información de precios en origen POOLred, entre el 13 al 19 de mayo el virgen extra se situó en 4,06 euros/kg y el lampante a 3,87 euros. «Se mantiene alto, aunque en un levísimo descenso con respecto a la semana anterior», señalan desde la asociación de jóvenes agricultores Asaja Jaén, que llaman la atención sobre el hecho de que el aceite virgen extra y virgen «se hayan vendido al mismo precio, rondando o superando los cuatro euros por kilo en origen».

En Italia, la coyuntura es aún peor,con los precios casi un 50% superiores a los del mercado español. El virgen extra ronda los 5,91 euros/kg durante la primera semana de mayo, un 62,4 % más que hace un año; el virgen se paga a 3,99 euros (+42,2 %) y el lampante a 3,24 euros (+29,7 %).

Por su parte, los aceites de mayor calidad cotizan en Grecia entre 3,83 y 4,23 euros/kg y en Túnez van de 4,25 a 4,53 euros, de acuerdo con las estadísticas de seguimiento de ISMEA

Como todos los cambios que afectan al bolsillo para mal, las consecuencias no se han hecho esperar: según los datos de la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA), las ventas se han desplomado en torno a un 30% en el último mes contabilizado (un 40% respecto al anterior) debido a que el consumidor ha 'huido' a grasas más baratas. Sobre todo al aceite de girasol que, curiosamente, se mantiene en precios más bajos de lo habitual (en torno a los 1,5 euros la botella de litro). Las cifras aportadas por la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceites Comestibles, Anierac, son suficientemente elocuentes y no dejan duda del travase en el consumo: en lo que va de año las empresas han dejado de vender 20 millones de litros de aceite de oliva mientras los consumidores han comprado 19 millones más del de girasol.

Esta notable subida en los precios de este 'must' de la dieta mediterránea tiene un antecedente en 2015; en aquella ocasión, la culpa del periodo alcista más largo de las últimas dos décadas fue fruto de una extrema sequía y de los estragos de la bacteria Xylella en los olivar, circunstancias que redujeron a la mitad la producción de aceituna. Pero ¿a qué se debe en esta ocasión? Según los expertos, las razones hay que buscarlas tanto dentro como fuera de nuestras fronteras.

Pésimas campañas en otros países

«Por una parte, España no ha tenido una buena cosecha, ha sido alrededor de un 8% por debajo del año pasado. Esta circunstancia no habría tenido mayores consecuencias si no fuera porque ha coincidido con una pésima campaña en Italia, Grecia y Túnez, donde las cantidades recolectadas han llegado a ser hasta el 50% inferior que el año anterior, lo que es ha obligado a comprar materia prima a España», detalla Primitivo Fernández, director de Anierac. Estos mercados se han abastecido en España y han reducido aún más el stock en las almazaras.

En este escenario de escasez de producto, rige la ley de la oferta y la demanda, que explicaría estas tensiones en los precios. Según los últimos datos del Ministerio de Agricultura, las exportaciones en la actual campaña de España se estiman en 573.100 toneladas de un total de 1.279.500 Tm, cifra que representa un aumento del 29% respecto a la campaña anterior y del 20% en relación a la media de los últimos años.

Pendientes del tiempo

La pregunta ahora es si esta escalada, que se acerca a los máximos históricos para este producto, ha tocado techo o si el cliente del supermercado sufrirá más sustos en el lineal de los aceites. Aunque tanto Anierac como Asoliva, la asociación que engloba a las empresas exportadoras. creen que «existe suficiente aceite para enlazar con la próxima campaña», lo que pemitiría establizar los precios. No obstante, tampoco descartan un nuevo repunte: Quizás pueda ocurrir», admite Fernández, que confía en que la meteorología se ponga de cara de los olivareros.

Sin embargo, aunque de momento no se puede hablar de sequía sino de 'déficit hídrico', la coyuntura no es todo lo favorable que cabría esperar. Por contra, asegura el director de Anierac, «sorprendentemente la calidad de la aceituna está siendo muy notable».