¿Cómo se liga por internet? Luces y sombras del supermercado digital del amor

¿Cómo se liga por internet? Luces y sombras del supermercado digital del amor

Seducir a través de la red es un método cada vez más habitual, pero requiere seguir ciertas normas para que la probabilidad de éxito aumente

GABRIEL CUESTA

El amor en tiempos de internet es como un supermercado. Suena el móvil y enciendes la pantalla. 'Marta (nombre ficticio) quiere conocerte'. Es la notificación que te alerta del 'match' en las aplicaciones para ligar. En lenguaje de toda la vida, tu y él o ella habéis coincidido en querer conoceros. Es el emparejamiento fruto de seleccionar entre una cascada de usuarios. Como el que va con su carrito de la compra metiendo lo que necesita e ignorando lo que no. Por tu teléfono han pasado un montón de fotos de diferentes personas con las que solo podrás contactar si le has dado 'me gusta' y ellas han hecho lo propio contigo. Es la forma con la que Cupido tensa el arco y lanza su flecha en el siglo XXl. Con códigos binarios.

LOS DATOS

340
millones de personas en todo el mundo tienen una cuenta en alguna web o aplicación para ligar.
15%
de los españoles es usuario de estas plataformas del amor.
250
millones de beneficios ha registrado en 2016Match Group, empresa a la que pertenece Tinder, Meetic y Match.
81%
de los usuarios mienten en aspectos básicos como edad, altura, nivel socioeconómico o intenciones amorosas en la red.

Hasta ahí todo correcto. Elegir es lo fácil, lo complicado es materializar esa 'coincidencia'. Esta forma de conocer gente, el 'online dating', ya es la segunda alternativa más frecuente de ligar en nuestro país después del típico 'amigo conoce a amiga'. Un 15 % de los españoles están registrados en alguna aplicación o web de citas.

¿Presume de puntería Cupido en internet? Lo primero que hay que tener en cuenta es que la plataforma en sí ya es determinante. «Hay algunos portales más facilones y otros para una relación más seria, incluso encaminados a diferentes orientaciones sexuales o niveles socioeconómicos», explica la sexóloga y psicóloga clínica Amaia Bakaikoa.

Por ejemplo, en España la más utilizada es Badoo, que cuenta con aproximadamente 340 millones de usuarios en todo el mundo. Tiene un perfil informal y destinado prioritariamente a gente adolescente o universitaria y para encuentros esporádicos, como en el caso de Tinder. Incluso te indica si te has cruzado en la vida real con esa persona. Por otra parte Meetic (nueve millones de suscritos en España) tiene un público más mayor, entre 30 y 40 años, que busca una relación más estable. La mayoría tienen un funcionamiento muy similar y se diferencian en pequeños detalles. Otras conocidas son Happn, Lovoo, Miu Meet, Groopify, Flitrie...

La orientación sexual también marca el target de cada aplicación. La más usada en la comunidad homosexual masculina es Grindr, cuenta con más de diez millones de descargas. Entre ellas triunfa Brenda o Wapa. Incluso 3nder se orienta a un público en busca de tríos y relaciones polisexuales.

«Hay mucha mentira»

«No hace falta salir de casa para buscar relaciones o fantasías. En un solo click navegas por donde quieres con quien quieres y sin que nadie se entere», explica Bakaikoa. ¿Pero hasta qué punto son eficaces?. «Muchas personas que deambulan por esos portales se confiesan agotadas y cansadas porque hay mucha mentira», apunta. Y es que el 81 % de los usuarios mienten en aspectos básicos como edad, altura, nivel socioeconómico o intenciones amorosas.

Internet es sinónimo de mercantilización en el amor. «Le dota cierta frialdad y le quita la magia del encuentro casual y no premeditado del enamoramiento». Muchas de las empresas propietarias de estos portales o aplicaciones cotizan en bolsa. Match Group ( al que pertenece Tinder, Meetic y Match) ha registrado 250 millones de beneficios en 2016.

Aunque sí es verdad que la mayoría de estos encuentros acaban en nada, hay algunas pautas a seguir que pueden ayudar a triunfar en en la red. «Internet puede estar bien siempre y cuando se dé el paso a la realidad», explica Bakaikoa. La sexóloga señala al «sentido común» y «salir pronto de lo virtual» para llegar al éxito en «el reino de la evacuidad y de lo efímero».

Escapar rápido de la jaula digital tiene sus ventajas. «El cuerpo y lo físico es un aspecto muy importante que siempre queda fuera en estas relaciones virtuales», argumenta la experta. Aspectos de la comunicación no verbales son importantísimos y fundamentales a la hora de enamorarse y amar. La voz, la forma de mirar, la forma de reírse, como se utiliza la palabra, el contacto físico, la gestualidad, la sensualidad, el olor... elementos que «son esenciales en las relaciones sexoafectivas».

Idealizar a la otra persona

El 'ciberidilio' pasa por diferentes etapas. Desde contactos esporádicos hasta un contacto continuo y con conversaciones más intimas. El último paso sería quedar en persona, algo que marcará el futuro de la conexión entre las dos personas. «La gente se enamora tras la pantalla pero habitualmente se desilusiona en el primer encuentro», analiza Bakaikoa. En ocasiones la imaginación y la fantasía nos «hace idealizar a la otra persona y crear un prototipo». La desilusión llega cuando «vemos que la idea que hemos creado no es cierta». En la realidad el prototipo que vive en nuestra cabeza se desmorona. En otros casos, después de un primer encuentro «muchos desaparecen misteriosamente y el otro se queda en situación de tristeza y depresión al no entender nada». Aunque algunos de esos encuentros virtuales pueda cuajar, la mayoría no tienen un final feliz.

Amaia Bakaioka

Sexóloga y psicóloga clínica
Sin magia. «La gente se enamora tras la pantalla pero habitualmente se desilusiona en el primer encuentro»
Universalidad. «En un solo click navegas por donde quieres con quien quieres y sin que nadie se entere»
Vergüenza. «Sigue habiendo bastante temor a reconocer que se liga por internet»

El fin con el que se entra en estos portales es la otra gran causa de estos fracasos. Ahí se pueden apreciar diferencias entre las intenciones del género masculino y femenino. «Frecuentemente los hombres dan amor para buscar sexo. Con las mujeres pasa lo contrario, se muestran interesadas en lo sexual pero lo importante para ellas es recibir afecto». Un fenómeno que no sucede solo en internet, según Bakaikoa, sino también en la vida real. «Para ellas importan otros factores socioculturales mientras que ellos son más abiertos y menos exigentes». Algunas aplicaciones reflejan estas diferencias. 'Adoptauntio' obliga a pagar a los hombres y son las mujeres las que deciden con quién se conectan.

A pesar de unas cifras que aumentan cada año, «sigue habiendo bastante temor a reconocer que se liga por internet». El miedo a que la gente piense «estás desesperado» hace que la gente se esconda en los nicks y oculte su faceta digital amorosa.