El profesor más querido de Ingenieros renuncia a dar clases de refuerzo por presiones

Los estudiantes firman el manifiesto de apoyo al profesor de Electrotecnia. /
Los estudiantes firman el manifiesto de apoyo al profesor de Electrotecnia.

Más de 800 alumnos de la Escuela de Bilbao firman un manifiesto de apoyo al docente, al que sus propios compañeros han emplazado a no resolver las dudas de los estudiantes fuera del horario lectivo

MARTA FDEZ. VALLEJO

Más de ochocientos alumnos de la Escuela de Ingeniería de Bilbao han firmado un manifiesto en el que respaldan la labor de un profesor y piden que no deje de impartir la asignatura de Electrotecnia. La reclamación está apoyada por el Consejo de Estudiantes del centro, que destaca en un comunicado su «calidad y competencia» y le agradece su «implicación y dedicación a los alumnos». El docente, Felipe Uriondo, se ha visto obligado a suspender las clases de refuerzo que daba a los estudiantes fuera del horario lectivo, también ha dejado de admitir en sus clases a alumnos de otros profesores y ha renunciado a impartir su asignatura, vencido por la presión de los compañeros de su Departamento.

El conflicto ha salido a la luz por la nota del Consejo de Estudiantes y la campaña de recogida de firmas, ya que Uriondo ha rechazado hacer pública su situación ni realizar comentario alguno. Los responsables de la escuela tampoco han querido hacer declaraciones.

Los alumnos de este profesor del grado de Ingeniería en Tecnologías Industriales sí hablan de él, mucho y con verdadero cariño, y no escatiman elogios. «Es excelente, el mejor que he tenido en la carrera». «Lo explica todo superclaro, logra que comprendamos la asignatura y que nos guste». «Las clases son más activas». «Se preocupa por explicarnos los problemas, que se entiendan y sus apuntes son muy buenos». «Intenta que disfrutemos con la materia»... Son declaraciones recogidas ayer de media docena de alumnos.

«El correo más triste que jamás he enviado a mis alumnos»

El docente ha informado a sus alumnos de la suspensión de las clases extra que les daba, la prohibición de admitir a estudiantes de otros grupos, y que ha propuesto al Departamento renunciar a dar la materia el próximo curso a través de un correo que lleva el encabezamiento de Lo siento, me han vencido, según explican los afectados. «Este es el correo más triste que jamás he enviado a mis alumnos», empieza el texto en tono de derrota.

En la nota informativa les comenta que el año pasado ya se quejaron los integrantes de su Departamento de que «trabajaba de más» con el fin de lograr una buena nota en la encuesta de satisfacción en la que los alumnos valoran a sus profesores, indica el docente en un correo que ha enviado a sus pupilos. Uriondo llegó a pedir a sus alumnos que no le valoraran bien para evitar esa sospecha por parte de sus compañeros.

Se da la circunstancia de que este profesor da clases por las tardes, en un horario en el que la mayoría de los alumnos son repetidores en su asignatura. Han sido suspendidos por otros docentes en el curso anterior y llegan con cierto hastío hacia un materia que es muy árida. En la explicación que da a sus alumnos, el profesor afectado lamenta que si no se resuelve la forma en la que se imparte esta materia, «se conseguirá que dejen de existir ingenieros industriales eléctricos». Al parecer, la caída de vocaciones en esa especialidad es alarmante.

La decisión de si Uriondo deja de impartir la materia el próximo curso está en manos del Departamento que coordina su asignatura y la dirección del centro. El profesor no tiene muchas esperanzas. Se despide en su misiva de sus alumnos con un «llorando se despide».

Es fácil de entender el impresionante apoyo que tiene este docente e investigador de la Universidad del País Vasco. El profesor daba clases extra para resolver sus dudas, fuera del horario lectivo, siempre que veía que los chavales tenían lagunas. Ya eran famosas sus clases de repaso de los viernes de 6 a 9 de la noche los días previos a los exámenes. «Estaban petadas de alumnos suyos y de otras aulas que venían para entender lo que no consiguen comprender con sus profesores. Si estamos cien, cuarenta son de otros grupos», añaden. Además permitía el acceso a su plataforma de internet -en principio destinada a sus pupilos- a cualquier estudiante que quería utilizar sus apuntes y problemas resueltos.

«Les parece mal que un profesor ofrezca esos refuerzos y la escuela tolera desde hace décadas que cientos y cientos de alumnos llenen y paguen altas facturas en las academias de la zona para entender y aprobar muchas asignaturas», se quejaba otro estudiante. Uriondo había facilitado el móvil a todos sus estudiantes para que en cualquier momento le llamaran para preguntarle dudas. «Siempre está dispuesto a ayudarte. Es una maravilla. Gracias a su dedicación ha logrado hacer clases amenas y participativas, te permite intervenir siempre, y logra que los estudiantes comprendan los contenidos», comentó el presidente del Consejo, Yeray Rodríguez, al que también dio clases.

Los compañeros de Departamento no están tan contentos con sus prácticas. Han votado por unanimidad en contra de que dé esas clases fuera del horario lectivo y le han pedido que las suspenda. También le han reclamado, con igual consenso, que no admita ni en su aula ni en su plataforma a alumnos de otros grupos. Las presiones le han obligado a ceder, acatar esas reclamaciones e, incluso, mostrarse dispuesto a renunciar a dar esta asignatura el próximo curso.

Oposición «total»

La reacción del alumnado no se ha hecho esperar. Ayer sumaban ya más de 800 firmas de apoyo. El Consejo de Estudiantes de Ingeniería de Bilbao elaboró un comunicado, que envió a la dirección del departamento, en el que se posicionan con firmeza en apoyo de este profesor de Electrotecnia de tercer curso.

«Nos han informado de una queja que la coordinadora de Electrotecnia ha dirigido al docente Uriondo en la que se le pedía que dejase la docencia de la asignatura. Como representantes del alumnado nos oponemos totalmente a esa medida», detalla el consejo. «Los intereses y derechos del alumnado deben prevalecer ante conflictos internos del departamento». Los estudiantes, dice el texto, «apostamos por la calidad e implicación en la docencia que ha demostrado este profesor en sus clases, lo que repercutía en la ilusión e interés por una asignatura importante y complicada».

El Consejo recalca que los alumnos han expresado su deseo de que siga impartiendo las clases «como hasta ahora», pues su método de enseñanza da «buenos resultados». «El interés por asistir a sus clases, incluso fuera del horario lectivo, y a sus tutorías dejan patente la buena docencia». Le animan a que siga trabajando en la misma línea y le agradecen su «implicación y dedicación».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos