La mayoría de revisiones obligatorias de casas antiguas aún no se han hecho

El Casco Viejo de Bilbao es una de las zonas con más densidad de edificios antiguos./
El Casco Viejo de Bilbao es una de las zonas con más densidad de edificios antiguos.

A 325.000 familias vascas les quedan dos años para realizar la inspección de sus edificios de cincuenta años o más

JAVIER MUÑOZ

La inspección técnica de edificios (ITE), obligatoria para los edificios de cincuenta años o más, tiene que culminar su primera fase en junio de 2018, pero no parece una tarea sencilla. Para esa fecha se supone que el trámite revisar la estructura y hacer un estudio de eficiencia energética y accesibilidad lo deberán haber pasado 73.298 inmuebles que abarcan 439.026 viviendas. El decreto que regula las ITE las ha escogido por tratarse de un primer grupo de casas que, bien ya han cumplido medio siglo, bien lo van a hacer de aquí a junio del próximo año. Representan poco menos de la mitad del parque residencial de Euskadi y están planteando un problema, porque desde que el Gobierno vasco anunció que todas ellas tenían que pasar la ITE sólo lo han hecho 8.657 edificios (114.146 propietarios). En resumen, apenas la décima parte de los inmuebles o la cuarta parte de los pisos afectados, según se mire. Ello obligará a acelerar el ritmo de inspecciones y entregar a las corporaciones municipales en los próximos dos años la respetable cifra de 64.641 informes sobre otros tantos bloques residenciales en los que residen 324.880 familias.

Son los datos más recientes de Euskoregite, la plataforma informática creada por el Gobierno vasco para centralizar la información que facilitan los municipios sobre las inspecciones que se van realizando en Euskadi tanto las que se hacen por cumplir los 50 años como las que, sin tener esa antigüedad, se efectúan para pedir una subvención de rehabilitación, la única exigencia que existía antes del decreto de las ITE. El trabajo que aguarda a los ayuntamientos es, en teoría, de cierto calado, porque los exámenes suelen destapar deficiencias que obligan a realizar obras a los propietarios de las viviendas; y es la administración local la encargada de comprobar en cada término municipal que, efectivamente, los problemas se subsanan en el tiempo requerido por la normativa.

EN SU CONTEXTO

12%
es la proporción de edificios que han pasado la ITE entre los que deben hacerlo para junio de 2018 (26% de las viviendas afectadas).
Informe de arquitecto o aparejador Son los profesionales que pueden hacer la revisión. Repasan la estructura del edificio y analizan la eficiencia energética y la accesibilidad.
Cinco niveles de deficiencias Escala de fallos que puede ver la inspección: nivel 1 (el arreglo debe hacerse en 24 horas), 2 (en tres meses), 3 (un año), 4 (más de un año) y nivel 5 (mantenimiento).

Ayudas a la rehabilitación

Hasta ahora, un estudio del Observatorio Vasco de la Vivienda sobre una muestra de 3.600 inspecciones ya efectuadas indica que en el 57% de ellas se descubrieron defectos relevantes (de los niveles uno, dos y tres sobre un total de cinco), unos problemas que, según la legislación, es necesario resolver como máximo en un año, en ciertos casos en 24 horas. Otro dato más reciente del Gobierno vasco indica que de los 8.657 edificios inspeccionados por haber cumplido 50 años, en 2.337 se solicitaron a continuación ayudas públicas para la rehabilitación.

La Administración vasca suele conceder cada año subvenciones para arreglos comunitarios por importe global de unos 13 millones de euros a distribuir entre unas 11.000 viviendas (datos de 2014, los últimos disponibles, que no concretan en cuántos edificios están repartidos los pisos). Lógicamente, la obligación de repasar de forma general el parque residencial de Euskadi en cuanto se cumplan los cincuenta años incidirá con fuerza en las partidas presupuestarias de rehabilitación. Y no sólo en la primera fase de las ITE, sino más adelante.

Y es que a partir de junio de 2018, concluido ese periodo transitorio, en cuanto una casa llegue a medio siglo tendrá un año para hacer la ITE. Eso significa que irán pasando regularmente por la revisión, de forma escalonada y durante los próximos lustros, cerca 100.000 inmuebles con unos 700.000 propietarios. En este sentido, el Observatorio de Vivienda ya lanzó un aviso: la experiencia indica las obras más importantes y costosas se plantean en las comunidades donde los propietarios «usualmente tienen un menor poder adquisitivo», por lo que ese organismo sugirió arbitrar «sistemas de financiación asequibles» para esas situaciones.