Un octogenario de Basauri mata de un disparo a su vecino en un pueblo de Burgos

Imagen de la calle donde se ha producido el suceso./
Imagen de la calle donde se ha producido el suceso.

Antiguos amigos, tenían casas contiguas en Gumiel de Izán y al parecer estaban enfrentados por una bajada de aguas

DAVID S. OLABARRI

Se llama A. M. Era un hombre conocido en la localidad burgalesa de Gumiel de Izán, donde veraneaba desde hace décadas. Este anciano de Basauri de 88 años llevaba tiempo rumiando su venganza contra su vecino, Paco B. M., de 75 años y residente en Burgos. Vivían en puertas colindantes. Años atrás habían sido «amigos». Pero unos problemas con un «canalón», con una «bajada de aguas» que había provocado desperfectos en las viviendas, les separaron y, poco a poco, acabaron enfrentándoles. En el pueblo, de apenas 600 habitantes, se conocían sus «desavenencias». Pero pocos pensaban que la sangre podría acabar llegando al río.

A.M. cogió durante la mañana de ayer un taxi en Aranda de Duero para dirigirse a Gumiel de Izán. Al parecer, ya sólo tenía una idea en la cabeza. Esta pequeña localidad burgalesa, en la que hunden sus raíces familiares muchos vascos de Basauri, Galdakao y Barakaldo, estaba ayer de fiesta y había más gente de la habitual. Celebraban la tradicional romería de San Antonio. Prácticamente todo el pueblo acude este día en procesión a la ermita. Allí sacan a pasear la imagen de San Antonio de Padua, bendicen unos panecillos, beben vino y bailan unas jotas.

A la una del mediodía de ayer casi todo el mundo estaba en la ermita. Paco salió de su casa de la mano de su nieto pequeño para sumarse a la celebración. A.M. le estaba esperando con una escopeta de caza cargada.

Se dirigió hacia él y supuestamente le disparó en el pecho. A bocajarro. Sin mediar palabra. Según un testigo presencial, la mujer de la víctima salió de la casa al escuchar el ruido. Se dirigió hacia él sin poder creer lo que estaba pasando. A.M. la encañonó y le dijo: «esta para ti». Según las mismas fuentes, en ese momento intervino una vecina que le pidió que no disparase y que dejase el arma. El anciano le hizo caso y se fue a su casa. Esta mujer llamó entonces al servicio de emergencias del 112.

Poco después llegaron hasta allí varias ambulancias y patrullas de la Guardia Civil. Los agentes del Instituto Armado detuvieron a A.M. en su casa. Estaba tranquilo y no opuso resistencia. El personal del servicio de emergencias sólo pudo certificar la muerte de Paco.

La mayoría de los vecinos de la villa burgalesa se enteraron de lo ocurrido cuando terminaron la romería. La noticia empezó a correr como la pólvora. Muchos recordaban las «viejas rencillas» que mantenían ambos vecinos. Los más aventurados decían que ellos ya sabían que «tarde o temprano» se iba a producir una tragedia. Pero la mayoría reconocía que no pensaban que aquel enfrentamiento por unos «canalones» podía llegar tan lejos.

«Pueblo conmocionado»

El alcalde de Gumiel de Izán, Jesús Briones, se mostró consternado por lo ocurrido. El primer edil afirmó que «el pueblo está conmocionado, triste y dolido con este suceso tan trágico» e insistió en que «ha sorprendido a todos». Briones reconoció que los vecinos sabían de las «discrepancias» que existían entre los dos ancianos. Pero subrayó que «nadie» podía «sospechar» que estas diferencias podrían llegar a transformarse en un supuesto asesinato a sangre fría. «Una cosa es no llevarse bien con alguien y otra llegar hasta estos límites. Nos quedamos sin palabras», dijo el alcalde. Jesús Briones también aseguró que nadie en el pueblo había advertido con anterioridad un carácter «agresivo» en el vecino de Basauri.