El empleo de los titulados superiores se recupera en Euskadi y regresa a cifras precrisis

Alumnos de Tecnun en Donostia esperan su turno para entregar su curriculum y entrevistarse con las empresas interesadas en el último Foro de Empleo./
Alumnos de Tecnun en Donostia esperan su turno para entregar su curriculum y entrevistarse con las empresas interesadas en el último Foro de Empleo.

El 52,2% de la población activa posee educación superior y solo el 8,6% de ellos no tiene empleo

ALEXIS ALGABA

Cada vez representan una parte más importante de la población activa de Euskadi y, tras haberse visto afectados también por la crisis económica, su situación ha sido la primera que está regresando a niveles previos a la gran recesión del siglo XXI. Hablamos de los ciudadanos vascos que poseen estudios superiores, esto es, los que disponen en su currículo de, al menos, un ciclo de Formación Profesional o un grado, licenciatura o diplomatura universitaria. Este colectivo ha visto reducirse su tasa de desempleo cuatro años después por debajo del 9%, hito que no se registraba desde mediados de 2011. Pero analizando detenidamente las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) de cierre del pasado año observamos que el 8,6% de tasa de desempleo del colectivo se equipara al de cierre de 2009.

Un alto grado de formación parece ser la mejor opción para encontrar empleo, al menos así lo reflejan las estadísticas y así lo entienden también los vascos. A día de hoy, la cifra de titulados superiores incluidos en la población activa se eleva hasta las 536.100 personas. Cuatrocientas más que al cierre de 2014, cerca de 20.000 más que al acabar 2010 y 33.000 más que al inicio de la crisis. Y lo que es más relevante: más de la mitad de los vascos en edad de trabajar posee una FP o un título universitario. Concretamente, un 52,2% del total de activos en Euskadi dispone de ese nivel de educación, lo que representa la tasa más alta a cierre de un año natural de la historia en la comunidad.

Si comparamos ese porcentaje con el del resto de comunidades en España es evidente la apuesta decidida por una formación superior en el País Vasco. Y es que al margen de Madrid (48,3%), ninguna otra comunidad se acerca a la mitad de su población ocupada con formación superior. Mirando a la media, Euskadi dispone de una población activa con FP o grado universitario 14 puntos superior a la del Estado. El conjunto de España, con un exiguo 38% de titulados superiores ve de lejos la realidad vasca, con Extremadura (29,3%) y Canarias (29,4%) con las tasas más bajas.

¿Qué supone esto? Según apuntan algunos responsables de bolsas de trabajo en las universidades vascas que, además de que las empresas del territorio se nutran del talento que sale de nuestras facultades y apoyen sus nuevas apuestas, lleguen propuestas de firmas asentadas en el resto del Estado y que quieren contar con titulados de los que carecen en el resto de regiones. «Las empresas valoran mucho la disponibilidad, la autonomía y la actitud, lo que junto a la preparación hace que el interés crezca no solo entre las empresas de Euskadi», destaca Javier Ganuza, director de Relaciones Internacionales de Tecnun y responsable de su bolsa de trabajo.

A cierre de 2015, la cifra de parados con titulación superior en Euskadi era de 46.000 personas, 14.500 menos que en 2013 y cercana a las 44.900 de 2009. Eso sí, en el punto de inserción máxima de los titulados en el mercado laboral vasco, en el año 2007, apenas se alcanzaban los 20.000 desocupados entre este colectivo, con un pírrico 3,85% de desempleo. Pero si en la cifra de parados todavía nos queda recorrido para llegar a la mejor situación, el número de ocupados sí que se puede emparejar al de los años más boyantes. Si a finales de 2007, eran 493.600 los titulados superiores con empleo formal, a cierre del pasado año se alcanzaban los 490.100 ocupados, con un 91,4% del colectivo empleado, 13.000 personas más que a cierre de 2008.

El reto de la calidad

A la conclusión que llegan tanto universidades como agencias de colocación es que las empresas han comenzado a perder el miedo a contratar personal y se deciden por incorporar a su plantilla trabajadores con mayor formación y garantizarse talento para acometer nuevos proyectos. «Están llegando cada vez más propuestas», apunta el responsable de la Bolsa de Empleo de Tecnun, Javier Ganuza. En 2015, la Escuela Superior de Ingenieros de la Universidad de Navarra en Donostia registró la entrada de 494 ofertas, en cifras similares a 2006 y 2008 y con una considerable mejora con respecto a 2013, cuando llegaron al centro 313 propuestas.

Desde la agencia de colocación Adecco en Euskadi se habla de «escasez» en algunos perfiles profesionales para atender los requerimientos de algunas empresas en los últimos meses, por lo que el grado de colocación de los titulados tanto de FP como universitario «es muy elevado».

Ambas fuentes observan que un fenómeno comienza a producirse entre las empresas. «Están empezando a tener que mejorar sus ofertas para atraer a los titulados que buscan», comparten. «La calidad de la oferta es baja, con predominancia de becas frente a contratos, incluso se reciben de vez en cuando ofertas de beca por debajo de nuestros límites. Tenemos muchas ofertas que no cubrimos y las empresas se empiezan a enfrentar con la necesidad de mejorar sus ofertas para poder recibir candidatos, lo cual llevará a mejorar la calidad de la oferta próximamente», subraya Ganuza, de Tecnun.

Algunas empresas continúan sin adaptar las nuevas ofertas a la nueva situación de repunte económico, lo que en ocasiones lleva a las propias universidades a rechazar las propuestas que envían para incorporar a alumnos. «Son las que menos, pero las hay», matiza Ganuza, que prevé, eso sí, que a partir de ahora sean los propios recién graduados los que tomen la posición de fuerza a la hora de negociar con las empresas. «Esa situación se va a tener que producir, serán las empresas las que deban pelear por el talento, lo que conlleve que se vaya mejorando la calidad del empleo aunque sea temporal», añaden desde Adecco.

Otro de los retos será el de reducir la cifra de sobrecualificados en cuanto a los puestos de trabajo que cubren los titulados universitarios. En Euskadi, el 36,8% de los que figuran en este colectivo están cubriendo un puesto para el que tienen una formación excesiva o que no corresponde con el mismo, según un informe de la Fundación Conocimiento y Desarrollo. Es un fenómeno que ha ido engordando durante la crisis, debido sobre todo, a la limitación de las salidas laborales, en buen número en carreras más ligadas a las ciencias sociales. Cada sector tiene un grado distinto de sobrecualificación y es difícil analizar caso por caso si las personas que cubren esos puestos están descontentas o no con el trabajo que tienen. «Va a ser un verdadero reto conjugar la reducción de la sobrecualificación con las necesidades de especialización que reclaman muchas empresas tecnológicamente punteras», apunta otro experto universitario. Retos para los que Euskadi parece estar más predispuesta y preparada.

Datos

El 40% de los universitarios cree que su formación no se ajusta a su empleo.

El 77% de universitarios se muestra satisfecho con su empleo.

Seis de cada diez titulados subrayan que los idiomas no fueron requisito para su último empleo.

El 27,5% de los titulados dice que no volvería a estudiar la misma carrera.