Así se vive en el pueblo más frío de Euskadi

Se encuentra en Álava y marcó la mínima el pasado invierno: menos trece grados el 10 de febrero. Los vecinos tienen «muchas ganas de nieve»

Un quitanieves pasa por Peñacerrada./
Un quitanieves pasa por Peñacerrada.
YOLANDA VEIGA

La llevan esperando desde el 20 de noviembre... nada, ni un centímetro. «Tenemos muchas ganas ya de nieve, para estas fechas lo que había caído ya otros años... Pero este diciembre ha sido muy extraño, sin agua y casi con veinte grados!». Menos raro habría sido estar a menos veinte. Que todavía se acuerda Edorta Pinedo de aquel invierno a 18 bajo cero en Peñacerrada, un pueblito alavés de 270 habitantes, a medio camino entre Vitoria y Laguardia.

El invierno pasado este municipio del sur alavés que se eleva 752 metros sobre el nivel del mar marcó la mínima de temperatura en el País Vasco. Fue el 10 de febrero y el mercurio se desplomó hasta los menos 13. Al día siguiente tuvieron menos 11 y con este frío anduvieron también en Arkaute (-10) y Santa Cruz de Campezo (-8,5). En Bizkaia la mínima la anotó Balmaseda la noche de fin de año de 2014 (-4,1 grados). «El año pasado tuvimos un invierno duro, especialmente febrero», recuerda Miguel Ángel Manjón, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Euskadi. Y desgrana unos datos: 36 días nevó en Lalastra y 22 en Lagrán y Retana, todos rincones alaveses. Hasta nueve jornadas se registró nieve en la estación meteorológica de Foronda y cinco en la de Igeldo. También llovió mucho, especialmente el 25 de febrero, cuando se recogieron 150 litros en veinticuatro horas en Rentería y 115 en Balmaseda el 30 de enero.

Cifras excepcionales aunque más excepcional está siendo lo de este año. «Hemos tenido un diciembre realmente anómalo. La media de temperatura de ese mes en Igeldo suele ser de 8,7 grados y se han registrado 13,7%. En Vitoria el último mes del año la media son 5,3 grados y esta vez se han disparado hasta los 7,5». No solo ha sido «el diciembre más cálido desde 1928», la primera fecha de la que hay datos en Aemet. También ha sido «el segundo más seco de la historia». «En Igeldo lo normal son 168 litros a comienzos del invierno solo se han recogido 15,7. Y en Igeldo ha ocurrido lo mismo, de 89 litros por metro cuadrado se ha pasado a 11,8».

Esta suerte de arranque de invierno tropical que gusta a muchos horroriza a otros, especialmente a los que habitan las zonas más frías. «La nieve es una gozada, limpia la atmósfera. ¿Sabes lo que es levantarte y encontrate con ochenta centímetros en la calle? Los críos no van a la escuela, la gente se junta en el bar a echar el café porque no tiene nada más que hacer. ¡Si hasta se hace más vida social en el pueblo!», cuenta Pinedo, panadero de Peñacerrada y anterior alcalde del municipio con la Agrupación Municipal Independiente.

El 7 de marzo fue el día más caluroso del último invierno

De los menos 13 de Peñacerrada en febrero pasado... a los 24,5 grados de Orozko a comienzos de marzo. No hay ni 75 kilómetros de distancia entre ambos puntos, y casi cuarenta grados de diferencia en menos de un mes. Euskadi polar y tropical, en el mismo invierno, el del año pasado. Aunque si este hace frío de verdad la diferencia térmica que quedará registrada será todavía mayor porque diciembre ha sido excepcionalmente cálido. «Marzo es el mes de transición y en esas semanas suceden cambios de temperatura muy importantes», confirman en Aemet. Cambios que nunca son tan bruscos en Bizkaia. No hay más que comprobar los datos del invierno pasado. El registro más bajo son los -4,1 del 31 de diciembre en Balmaseda y los menos 4 de Urkiola del 6 de febrero de 2015. Curiosamente Balmaseda marcó también la segunda más alta de la provincia (después de la de Orozko) y el 7 de marzo el mercurio escaló hasta los 24,2.

Estos días las televisiones abren los informativos con la noticia de las primeras nevadas y Edorta poco menos que se echa a reír. «¡Estamos en invierno, es lo normal! Dices que el año pasado marcamos la mínima con menos trece grados y no me extraña. Casi todos los años hay días así de fríos. ¡O más!».

¿Y cómo lo llevan?

Bajando de menos cinco da igual menos seis que menos dieciséis, la sensación es la misma. De crío recuerdo una nevada tremenda, había una excavadora intentando limpiar la carretera. Pero ahora no me viene a la cabeza un invierno en el que nos hayamos quedado atrapados. Hacemos mucha vida en Vitoria, que está a veinte minutos en coche y si nieva igual tardas una hora, pero nada más, no hay más problema. Antiguamente se quedaba el pueblo sin electricidad pero tampoco era un enorme trastorno porque había leña y como aquí se hace la compra cada quince días nunca falta comida en las casas. Hoy sería más problemático porque tenemos todo eléctrico, la caldera, la vitrocerámica...

Y el médico, por ejemplo. ¿Llega cuando hay nieve?

Normalmente viene todas las mañanas pero cuando hay aviso de temporal se queda a dormir en el pueblo, así que tenemos atención veinticuatro horas.

Edorta confía en que entre hoy y mañana amanezcan con un mantito blanco, aunque sea pequeño. «En las ciudades la nieve queda en agua sucia pero aquí es bonita. Pero nevar no son diez centímetros a mil metros, ¿eh?. Nevar es otra cosa».

Para hoy dan entre 3 y 8 grados en Bilbao y San Sebastián y entre 0 y 4 en Vitoria. La cota de nieve, entre 300 y 500 metros. Desde luego son datos más propios de estas fechas que los calores que hemos tenido en diciembre. «Los inviernos vascos, en general, son suaves, aunque con grandes diferencias de temperatura entre el litoral y el interior. En Igeldo, por ejemplo, la media en enero son 8 grados, pero en Vitoria son 4,6», explica el responsable de Aemet. Y señala un par de peculiaridades del invierno aquí: «Son habituales las entradas severas de aire frío euroasiático. Estas masas heladas se encuentran con un paredón en los Pirineos y se cuelan por los laterales, es decir, por Cataluña y por el País Vasco, que son entradas naturales y registran temperaturas más bajas que el resto de la península». La otra peculiaridad, paradójicamente, es la contraria. «En Euskadi predomina el viento sur, lo que dulcifica mucho los inviernos. Eso explica también ese diciembre tan caluroso que hemos tenido, aunque de golpe y porrazo baja la temperatura». Esta vez no ha sido brusco, nos ha ido preparando toda la semana. Y parece que de esta sí, que ha llegado el invierno. No debería alargarse más allá del 21 de marzo, pero ya veremos luego cuándo deja de llover.

El tiempo en cifras

Los inviernos más fríos

- El 4 de enero de 1971 se registraron 20,8 grados bajo cero en la estación de Aemet de Foronda y el 16 de febrero de 1956, «que fue un año muy frío, con entradas de aire heladas del continente», el termómetro bajó hasta los menos 16,8.

- En Igeldo se llegó a menos 10 el día de Reyes de 1985 y dos días más tarde la estación de Hondarribia se desplomaba hasta los menos 12. «Eso, a nivel de mar, es muchísimo frío».

Y los más calurosos

- El 11 de marzo de 1957 se llegó a los 29 grados en Hondarribia, temperatura veraniega con el invierno todavía a dos semanas de acabar.

- El 17 de marzo de 1947 hubo 28 grados en Igeldo.

- Vitoria, la capital más fría, llegó a los 26,6 el día que despedían el invierno de 1990, el 21 de marzo.

 

Fotos

Vídeos