'Agur Jaunak' da la bienvenida a las mujeres

El Coro de la UPV durante el acto de inauguración del año académico./
El Coro de la UPV durante el acto de inauguración del año académico.

La UPV cambia la letra de la popular canción más de un siglo después para hacerla más igualitaria. A partir de ahora será 'Agur Jaunak eta Andreak'

ITSASO ÁLVAREZ

Sucedió durante el acto de inauguración del año académico celebrado el pasado jueves en el Aula Magna de la Facultad de Letras de Vitoria, en presencia del lehendakari, Iñigo Urkullu, el rector, Iñaki Goirizelaia, y la consejera de Cultura, Cristina Uriarte. El Coro de la Universidad canta el 'Agur Jaunak' todos los años en este marco. Esta vez, para sorpresa de los presentes, entonó un estribillo muy distinto al que estamos acostumbrados a escuchar. Además de a los señores (Jaunak), la nueva letra también saludó (según las circunstancias, también puede ser una despedida) a las señoras (Andreak). Y no sólo eso. Se eliminó la alusión a que 'Dios nos ha hecho a todos' (danak Jainkoak einak gire), cambiándola por la de 'todos hemos sido hechos iguales' (danak berdinak einak gire'). Es la primera vez que se escucha la nueva melodía en un acto de este tipo y en la universidad. No así en el País Vasco francés, donde llevan tiempo entonando la canción 'igualitaria'. En la pastoral suletina Xiberoko Jauna, por ejemplo, la forma más elaborada del teatro popular vasco al aire libre, y en algunas corales como Lau Haizetara, de Baiona, cantan con frecuencia 'Agur Jaunak eta Andreak'.

LETRA ORIGINAL

'Agur Jaunak
Jaunak agur
Agur t'erdi.
Danak Jainkoak
einak gire
zuek eta
bai gu ere.
Agur Jaunak
agur,
Agur t'erdi
hemen gire
Agur Jaunak

NUEVA LETRA

'Agur Jaunak
eta Andreak!
Agur t'erdi.
Danak berdinak
einak gire
zuek eta
bai gu ere.
Agur Jaunak
(e)ta Andreak!
Agur t'erdi
hemen gire
Agur danak!

"La UPV/EHU, como difusora de valores y conocimiento, tiene una tarea encomendada, en su propio ámbito de actuación, en aras de conseguir la igualdad como principio general, también la igualdad de mujeres y hombres. El objetivo de la adaptación de la letra del 'Agur Jaunak' responde, por tanto, a ese principio y a la pretensión de que todas las personas, sean cuales sean sus ideas o creencias, se vean reflejadas en el saludo institucional", señalaba ayer un portavoz oficial de la universidad a preguntas de este periódico. Fue el pasado mes de mayo cuando, a raíz de la modificación de la normativa sobre actos académicos y protocolarios, se introdujo, entre otras medidas, la adaptación de la letra que pudo escucharse el jueves. El Consejo de Gobierno de la universidad aprobó por unanimidad esta adaptación y, de paso, aprobó "una adecuación en la extensión del himno universitario, 'Gaudeamus Igitur'". "Ambas medidas se ajustan, por tanto, a la normativa interna de la propia institución académica". Está previsto que 'Agur Jaunak eta Andreak' suene a partir de ahora en otros actos solemnes como la investidura de doctorados Honoris Causa.

El nuevo estribillo llega más de un siglo después de la aparición de una pieza repleta de sentimiento que se emplea en eventos de todo tipo y que exige, por parte del o de los intérpretes, una concentración extrema para abstraerse de toda la emoción que genera en los presentes en un siempre respetuoso y escrupuloso silencio. Circulan tres versiones sobre el origen de este cántico popular, y en todas ellas está implicado el pelotari y bertsolari de Oiartzun Manuel Francisco Lekuona 'Urtxalle' (Oiartzun, 1828-Rentería, 1901). Nació en el caserío Urtxalle, y de ahí viene su apodo. Unos dicen que el canto se trajo de Iparralde. Otros, que otro pelotari se la cantó a 'Urtxalle' durante un desafío en San Juan de Luz. La tercera historia cuenta que fue él mismo quien la cantó por primera vez tras un partido de pelota a mano en Biarritz. A pesar de que no hay documentos escritos que lo atestigüen, se tiene como más fiable esta última versión, porque ha sido transmitida de generación en generación en la zona de Oiartzun. Al parecer, en 1851 'Urtxalle' aceptó, con otros dos pelotaris de su pueblo, enfrentarse a cuatro pelotaris procedentes del País Vasco-francés. Ganaron 'Urtxalle' y los suyos. En uno de los encuentros el ambiente se calentó y 'Urtxalle', que tenía fama de juerguista y perejil de todas las salsas, cuando se despidió de sus contrincantes soltó el famoso cántico (con el tiempo se cambiaron algunas palabras originales):

'Agur Jauna,

(dirigiéndose a su mayor rival)

Jaunak agur,

(dirigiéndose al resto de los presentes)

Agur terdi.

Denak Jainkoak

iñak gire

(todos somos Dios, 'inak' se dice en Oiartzun, 'gire' en Zuberoa)

zuek eta bai ni ere.

(solía decirse que 'Urtxalle' era un dios de la pelota, porque siempre ganaba los partidos, pero él, dirigiéndose de nuevo a la gente convocada, se reconoció un hombre de carne y hueso, no un dios)

Agur, Jaunak, Agur

Agur terdi hemen gire'.

De la misma época que 'Urtxalle' es el poeta, cantante y músico popular José María de Iparraguirre Balerdi (Urretxu, 1820-1881), autor del 'Gernikako Arbola'. Como este era de talante muy similar a Urtxalle, muy fiesteros los dos, no es de extrañar que se conocieran e Iparraguirre acabara difundiendo la canción.

Por particular, contaremos otra posible procedencia de la canción que explica el compositor, crítico musical, musicólogo y crítico taurino Antonio Peña y Goñi (San Sebastián, 2 de noviembre de 1846 - Madrid, 1896 ) en la carta que mandó al también compositor Felipe Pedrell, en 1892. Ahí puede leerse dónde, cómo y de quién aprendió el 'Agur Jaunak'. Comienza diciendo que se la oyó contar 'Urtxalle', de quien ya hemos hablado:

"Un día, hablábanos Urchalle de las correrías de su juventud y hubo de relatarnos el siguiente episodio de su vida: En cierta ocasión nos encontrábamos en Saint-Jean-Pied-de-Port, despues de haber ganado un partido de pelota. Acabábamos de comer alegremente en el patio de la posada, al aire libre, y tomábamos café conversando todos en medio de la mayor animación, cuando de pronto vimos aparecer un mocetón robusto, alto, fornido, que se detuvo frente a la mesa, se quitó la boina y, extendiendo la mano, con ademán entre imperioso y suplicante, nos dio a entender muy a las claras que reclamaba nuestra atención. Sorprendidos todos, nos callamos y mirámosle de hito en hito, cuando sin darnos tiempo para reponernos de la sorpresa, el hombre rompió a cantar lo siguiente. Y 'Urtxalle', con su vocecita de viejo deliciosa, entonó la melodía del vasco-francés. Oírla todos y hacérsela repetir una, dos y tres veces, fue acuerdo tomado por unanimidad. La hermosísima sencillez del canto nos cautivó; la poesía concisa, grandiosa en su laconismo, nos conmovió profundamente. Música y letra quedaron grabadas en mi memoria y, desde entonces, amigo Pedrell, formé el propósito de armonizar el canto y de mandárselo a usted para que la 'Ilustración Musical' lo publicase". El final de la anécdota de 'Urtxalle', continúa en la misiva, es que "al escuchar la reunión aquella salutación bellísima, acogieron al vasco-francés con los brazos abiertos, hiciéronle sentar en la mesa y le preguntaron en que podían servirle. El cantor venía sencillamente comisionado por algunos pelotaris de la región para desafiar a 'Urtxalle'. Hízose el partido, se jugó, lo ganó Urchalle y, aquí paz y después gloria, no volvieron á ver nunca al extraño cantante de Saint-Jean-Pied-de-Port. "Quien sienta el canto popular y sepa extraer su perfume, comprenderá sin mas explicaciones lo que quiero decir y se dará cuenta exacta del carácter y de la belleza de la salutación del bardo bascongado", concluyó este crítico músical. De regreso a Madrid y obsesionado con la melodía, Peña y Goñi puso a la canción un acompañamiento. Escribió "dos compases de preludio y otros cuantos de coda" e hizo lo posible por dar a conocer la partitura.

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