Arqueólogos españoles redescubren la tumba del tesorero del 'primer faraón' de Egipto

Ataud de la dinastía XVII hallado por el proyecto Djehuty./
Ataud de la dinastía XVII hallado por el proyecto Djehuty.

Durante la última campaña del proyecto Djehuty han hallado unos restos perdidos desde el siglo XIX en la colina tebana de Dra Abu el-Naga

BORJA ROBERTMadrid

Un equipo de arqueólogos españoles ha redescubierto la tumba del tesorero de Tutmosis III, el primer monarca de Egipto que se atribuyó el título de faraón. Los restos de Djehuty-nefer, de hace unos 3.500 años, los encontró Jean François Champollion el investigador francés que descifró por primera vez los jeroglíficos a principios del siglo XIX aunque posteriormente quedaron sepultados. El hallazgo sugiere que el lugar de sepultura de algunos altos mandatarios puede estar relacionado con su cargo y no con sus vínculos familiares.

«Esta ha sido nuestra décimo cuarta campaña en la colina Dra Abu el-Naga», ha asegurado José Manuel Galán, egiptólogo del CSIC y líder del proyecto Djehuty. Como las excavaciones se dieron durante 45 días entre enero y febrero, ha aclarado, aún tienen muchas cosas por explicar. Pero saben que han encontrado la sepultura de Djehuty-nefer, sustituto de Djehuty en el cargo de tesorero de Tutmosis III. Estaban el uno encima del otro. «Puede que pierda valor por ser un redescubrimiento y no un descubrimiento, pero ahora podemos saber que puede que las tumbas se agrupen por cargos administrativos», ha afirmado.

«En Egipto a veces ocurren cosas inexplicables», ha explicado Galán, en alusión a cómo puede quedar enterrada de nuevo una necrópolis ya descubierta. «Entre las tormentas de arena y que las excavaciones que se hacen en un lugar suelen echar lo que sacan al lado». Otro de sus hallazgos de 2015, explica, también saben que es un redescubrimiento de otro lugar que identificó Howard Carter, el descubridor de los tesoros de Tutankamon.

Tanto Djehuty como Djehuty-nefer, ha asegurado Galán, fueron escribas y tesoreros. «El Montoro de la época», ha bromeado el investigador. En las tumbas de las élites, ha afirmado, es normal que se inscriban textos en los que se detalla los cargos que ostentaron. «Una especie de curriculum vitae», ha explicado. También se inspiraban entre ellos y se copiaban sus textos preferidos para decorar sus sepulturas. «Es un mecanismo de transmisión de cultura», ha recalcado.

Además de esta tumba, los investigadores han identificado otras tantas de las que aún no han determinado a los propietarios. Una, creen, puede ser la de un monarca porque han encontrado partes de jeroglíficos con las que se compone el nombre de un rey. Incluso, en una sepultura saqueada en época antigua han hallado un par de arcos de madera con veinte flechas con su punta de sílex y la cuerda anudada en las puntas. «La arqueología es impredecible», ha afirmado Galán. «Donde crees que puedes encontrar algo igual no aparece nada, y al revés».

Durante esta campaña, además, el equipo del CSIC estuvo acompañado por un equipo de grabación que ha elaborado un documental sobre el proyecto y sus hallazgos. Lo han llamado 'En busca de Djehuty' y, han explicado sus autores, se emitirá en la televisión pública. «Hemos ido como espectadores, no hemos detenido ni interrumpido el proceso científico», ha asegurado José Latova. Su objetivo, ha explicado, era «hacer a Djehuty vivir eternamente».