El Correo

El 'fracking' se acerca a la frontera con Euskadi

  • Una empresa canadiense presenta proyectos para extraer gas mediante la controvertida técnica en cinco municipios de Burgos, entre ellos Medina de Pomar y Villarcayo

La empresa canadiense BNK, que se dedica en exclusiva a la extracción de gas no convencional, ha presentado los proyectos de sus primeros sondeos exploratorios para la extracción de gas en seis emplazamientos del norte de Burgos, varios de ellos en la frontera con Euskadi, según ha anunciado el vicepresidente de Operaciones de Europa de la compañía, Troy Wagner. La multinacional ha pedido emplear en esos trabajos la controvertida técnica de la fractura hidráulica o 'fracking', que consiste en inyectar agua y otros químicos a gran presión en una perforación para extraer el gas de las rocas. Ese sistema, de uso muy extendido en países como Estados Unidos, ha suscitado una fuerte controversia por sus eventuales efectos en el medio ambiente y es rechazada de plano por la mayoría de los partidos españoles y vascos.

Wagner ha explicado que los sondeos se situarán en emplazamientos que poseen una extensión media de 2,3 hectáreas y en los que se podrán realizar dos pozos en cada uno. Los primeros estarían situados dentro del área denominada Urraca, en los municipios de Medina de Pomar, Villarcayo y Merindad de Cuesta Urria. Todos ellos pertenecen a la provincia de Burgos. Los dos primeros se encuentran muy próximos a Bizkaia. Parte del área total del permiso Urraca se adentra en el territorio histórico de Álava. La tramitación ambiental del proyecto corresponderá al Gobierno central al afectar a dos comunidades autónomas.

Los otros se englobarían dentro del cuadrante minero de Sedano: dos en Merindad del Río Ubierna y uno de Valle de Sedano. Todos ellos pertenecen a Burgos, por lo que la tramitación correría a cargo de la Junta de Castilla y León.

La compañía ha avanzado que la ejecución de las obras se realizará siempre de forma "paulativa", una detrás de otra, puesto que el análisis de cada pozo determinará la ubicación del siguiente y ha recordado que el objetivo de estos proyectos es confirmar la existencia de gas natural en el norte de Burgos.

Durante la tramitación de los proyectos y hasta que se autoricen todos los permisos necesarios, el vicepresidente de Operaciones de Europa de BNK ha reiterado que no se realizará sobre el terreno ninguna actividad relacionada con la exploración de hidrocarburos y ha recordado que los ayuntamientos percibirán entre 300.000 y 600.000 euros por cada pozo en concepto de impuestos y tasas. También ha recordado que, si los resultados son positivos, los dueños de los terrenos en la zona del yacimiento obtendrán el uno por ciento de la producción, lo que supondrá un beneficio de entre 2 y 4 millones de euros por cada emplazamiento.

"Enorme oportunidad"

Troy Wagner ha aprovechado su presencia en Burgos para defender, además, el carácter "seguro" de los trabajos de la compañía y ha insistido en la "enorme oportunidad" que supone para una provincia la posesión de gas.

Para informar sobre estos proyectos, BNK España ha creado una plataforma web específica con toda la información relativa a los planteamientos en el norte de la provincia de Burgos, en la que se ha habilitado un formulario interactivo para dirigir preguntas o dudas.

BNK España es la filial nacional de BNK Petroleum, que cuenta con los permisos de investigación en el norte de la provincia de Burgos, en la zona de la cuenca vasco-cántabra, donde se ubica según los expertos el mayor potencial objetivo de gas pizarra de España.

El Parlamento vasco ha empezado a tramitar, aunque a un ritmo lento impuesto por el PNV, una iniciativa legislativa popular contra el 'fracking', que cuenta con la firma de más de 100.000 ciudadanos. El Gobierno de Iñigo Urkullu se ha comprometido a no poner en marcha ningún proyecto de este tipo sin haber garantizado previamente su seguridad plena. Los socialistas, que defendieron esta técnica en la anterior legislatura, durante el mandato de Patxi López como lehendakari, han cambiado de postura y ahora se oponen frontalmente a ese sistema de extracción de gas, igual que la izquierda abertzale.