El Correo

Euskadi-Madrid, cuarenta minutos más cerca en tren a finales de 2015

  • La inauguración de la línea del AVE entre Valladolid y Burgos acelerará el viaje pese a que la conexión con la 'Y' vasca no esté finalizada

Si las mejores previsiones de la ministra de Fomento, Ana Pastor, se cumplen, el tren de alta velocidad (TAV) en Euskadi estará en funcionamiento en 2019. Para entonces, los convoyes circularán a cerca de 250 kilómetros por hora por la cadena de túneles y viaductos que actualmente se están construyendo en los tres territorios históricos. Si el resto de conexiones con la meseta se completan para esa fecha, el viaje a Madrid en tren desde San Sebastián, la capital vasca más lejana, se realizará en dos horas y 45 minutos.

Pero 2019 queda aún muy lejos. Eso no quita para que, en el camino, la conexión ferroviaria de Euskadi con Madrid mejore en forma de ahorro de tiempo gracias a los nuevos trazados de la alta velocidad. De hecho, a finales de este año está previsto que entren en servicio 123 kilómetros del AVE entre Valladolid y Burgos, según ha anunciado la propia Ana Pastor. Esta novedad supondrá una rebaja de 40 minutos en el viaje entre las capitales vascas y Madrid. El trayecto se quedará en cuatro horas y 40 minutos desde San Sebastián; en cuatro y diez desde Bilbao y en tres desde Vitoria. Es decir, prácticamente lo mismo que desplazarse en coche, si se cumplen los límites de velocidad y se hace una paradita de rigor. Todo un avance.

Aunque con más retraso del deseado, el puzzle del trazado de la alta velocidad entre Madrid y Euskadi va cumpliendo etapas en forma de conclusión de los tramos. Partiendo de la capital, el primer tramo de alta velocidad entró en servicio en 2007, con los 180 kilómetros entre Madrid y Valladolid. Desde entonces, no se ha inaugurado ningún tramo hasta Irún, a pesar de que todas las instituciones, autonómicas, estatales y europeas lo han considerado por activa y por pasiva un "eje prioritario".

Sólo ocho años después de aquel primer paso, a finales de 2015 estarán operativos los 123 kilómetros entre Valladolid y Burgos. Lo confirmó el secretario general de Infraestructuras, Manuel Niño, en una visita a Gipuzkoa para revisar las obras de la 'Y' ferroviaria vasca en el territorio, que ejecuta el Gobierno vasco a través de Euskal Trenbide Sarea (ETS). En Álava y Bizkaia, en cambio, es el Ministerio de Fomento, a través de Adif, quien se encarga de la ejecución de los trabajos, si bien todos los financia en su totalidad la Administración central.

Trabajos de superestructura

Fuentes de Adif han indicado que en la actualidad, salvo un túnel artificial que está pendiente, ya se ha terminado la obra civil entre Valladolid y Burgos. Además, el pasado verano comenzaron los trabajos de superestructura que comprenden la colocación de la catenaria, las vías, las traviesas y los elementos de seguridad, entre otras obras.

Estas labores se centran actualmente en el tramo Valladolid-Venta de Baños, de 31,1 kilómetros, que forma parte del trazado que enlazará la capital pucelana con Palencia y León. En Venta de Baños se encuentra la bifurcación del trazado hacia León o hacia Burgos. Pese al impulso recibido por este tramo, lo cierto es que estaba previsto que estuviera listo antes, pero los recortes presupuestarios lo han ido posponiendo. Baste con decir que a mediados de 2012 estaban ejecutados al 98,5% los citados 31,1 kilómetros.

De Venta de Baños a la capital burgalesa la obra civil también está terminada salvo entre Estépar-Burgos (11,5 kilómetros). Allí queda pendiente la ejecución de un túnel artificial, el de Las Calbezadas, que acumula retrasos y paralizaciones. Del ritmo de ejecución de este pasadizo depende que todo el trazado hasta Valladolid pueda entrar en servicio en 2015. Pese a que hay dudas, los responsables del Ministerio de Fomento insisten en que así será. Que este año el AVE llegará a Burgos. Un poco más cerca de Euskadi.

Los trabajos de superestructura en los 72,4 kilómetros del trazado entre Venta de Baños y Burgos, que ya se han licitado en su totalidad, arrancarán en breve. Recientemente se han adjudicado entre Venta de Baños y Quintana del Puente. Y de ahí hasta Burgos, una parte también se ha adjudicado y otra lo hará en fechas próximas. Estas labores también comprenden la mejora de la variante ferroviaria de Burgos, de 19,8 kilómetros, abierta a tráfico en 2008 con ancho de vía convencional, para adaptarla al ancho internacional UIC que necesitan los trenes de alta velocidad. Ese proyecto será sencillo, ya que el trazado cuenta con traviesas polivalentes para acoger distintos tamaños de vía.

Al término de esta variante, se instalará un intercambiador de anchos de vía donde los trenes Alvia que ahora realizan los trayectos desde Irún y Bilbao a Madrid, y que cuentan con rodadura desplazable, se adaptarán al ancho convencional. Actualmente hay un intercambiador similar en Valladolid, donde se sitúa el límite entre los distintos anchos hasta las futuras inauguraciones. La puesta en servicio entre Valladolid y Burgos el año que viene supondrá un avance sustancial. Según los cálculos del Ministerio de Fomento, San Sebastián estará por ejemplo muy lejos de las siete horas que invertían en el trayecto en 2006 el Intercity o el Talgo.

Intercambiador en Burgos

Pero justo antes de Burgos hay problemas. Desde la salida de esta ciudad hasta Vitoria el trazado está diseñado sobre el papel y, de momento, no hay fecha de licitación a la vista. Según explicó el secretario general de Infraestructuras, Manuel Niño, "son proyectos que están en redacción, obras muy complicadas; y la previsión es que una vez que se termine el resto de trazados se vayan licitando las obras de acuerdo con las disposiciones presupuestarias". La conexión Burgos-Vitoria está conformada por 15 tramos que suman en total 90,8 kilómetros.

En todo caso, se espera que el segmento se ejecute en forma de plataforma de alta velocidad y esté listo antes de 2019, fecha en la que estaría acabada la 'Y' vasca. En este sentido, hay que tener en cuenta que la ejecución en tierras castellanas poco o nada tiene que ver con la del TAV en Euskadi, sembrada de túneles y viaductos. Basta decir que cada kilómetro en Gipuzkoa y Bizkaia tiene un coste aproximado de 24 millones de euros mientras que entre Venta de Baños y Vitoria se queda en 13 millones.

En el trazado de la 'Y' vasca todos los tramos están ejecutándose o finalizados con excepción del Atxondo-Abadiño y el nudo de Bergara. Eso sí, todos están pendientes de los trabajos de superestructura que llevará a cabo Adif cuando quede finalizado todo el recorrido.

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