El Correo

"Londres es el sálvese quien pueda"

Aguirre comenzó sus estudios musicales en la Sociedad Coral de Bilbao.
Aguirre comenzó sus estudios musicales en la Sociedad Coral de Bilbao. / E. C.
  • Maite Aguirre. Pianista y directora de orquesta

  • Se mudó a la capital inglesa para hacer un máster poco antes de estallar la crisis en España y lleva allí seis años

Vivir en Londres exige trabajar mucho para hacer frente y superar las exigencias de la capital inglesa. Para Maite Aguirre, eso no es un problema. Con constancia ha alcanzado distintos cargos y su agenda da vértigo. Es directora del coro en Grange Park Opera, del musical en Operaview y en la British Spanish Society, y también lleva la batuta de los coros BLP Choir y Legal Harmony. Por si eso fuera poco, imparte clases en su propio estudio de piano, el South London Piano Studio. Una amiga inglesa le dijo que una persona necesita ocho años para ser londinense. A esta bilbaína le han hecho falta sólo seis para sacarle todo el provecho a la ciudad. Hace poco se casó con un británico y siempre tiene un proyecto en marcha.

Todo empezó cuando dejó su Bilbao natal para estudiar la carrera de piano en Barcelona. «Por aquella época, la gente me preguntaba si iba a estudiar eso y ya... En Londres es una profesión más reconocida e integrada en el día a día», sostiene. Aun así, su primera intención era trasladarse a Alemania porque se había formado de pequeña en el Colegio Alemán. Sus estudios musicales empezaron en la Coral de Bilbao, pero con la mayoría de edad dejó Bizkaia... para no volver. «Mi intención era regresar, pero estando en Londres estalló la crisis en España y decidí quedarme allí».

Aguirre había participado en estancias e intercambios en Alemania y tiene familia en París, pero nunca se había asentado en otra ciudad hasta que se mudó a la capital inglesa. Se fue allí tras pasar las pruebas de acceso de un máster en 'Guildhall School of Music and Drama'. En la misma escuela prolongó su formación con un curso de dirección de ópera. Su primera impresión fue la misma que todo aquel que viaja a la ciudad del Big Ben. «Es oscura y fría. Pero al ser tan internacional y abierta resulta acogedora. Todo el mundo es de Londres y no te sientes un extraño. Eso sí, no es fácil salir adelante porque hay mucha competencia. Hay mucho de todo».

"Nada de funcionarismo"

Su esfuerzo constante ha hecho que Aguirre consiga hacerse un hueco entre tanto músico. Pero ella misma confiesa que se le encoge el corazón cuando ve a «gente que acude a la aventura» porque no resulta nada fácil. Para esta bilbaína, la adaptación ha sido gradual. Comenzó como estudiante y así pudo crear su red de contactos en el conservatorio. Además, recuerda, en cualquier universidad existen apoyos a grupos extranjeros. Si bien en Londres «hay que aprovechar bien las oportunidades que te brindan y trabajártelas porque la mentalidad es totalmente opuesta al funcionarismo. Funciona el sálvese quién pueda». A su entender, es un sistema más dinámico donde prolifera la condición de autónomo o freelance.

En el propio conservatorio, Aguirre ya recibió charlas de cómo crear su propia página web. «Es para que te lo montes tú y no dependas de instituciones. El concepto de 'start up' está consolidado en la capital inglesa. A las empresas les gusta que trabajes de una forma continua. De ahí que se dé tan poco tiempo en los almuerzos y se aproveche al máximo la jornada continua». Y esa constancia es tan necesaria porque el nivel es muy alto. «Están los mejores pianistas, la mejor orquesta del mundo... Todo lo tienes a tu alcance». Pero también es cierto que «la red de contactos que maneja un exestudiante de Oxford y Cambridge resulta a veces difícil de superar», reconoce.

Hay que desarrollar la faceta comunicadora y hacer muchas relaciones públicas. Eso, unido a la técnica, «es lo que te hace destacar y hacerte notar en la profesión». Y es que cada año llegan a Londres músicos de todas las partes del mundo. «El trabajo es muy inseguro porque no existen contratos tan cerrados como en España. Como tienes condición de freelance, si dejas de tocar bien te echan sin miramientos». Nadie dijo que fuera fácil, pero Maite Aguirre asegura haber notado que allí «hay más ayudas a la hora de formarte en la profesión que te gusta. Tienen el mejor sistema de becas para músicos. Y si tienes alguna formación instrumental o coral, recibes becas para poder cursar otras carreras de una forma mucho más económica».

Según explica, el arte se palpa por las calles londinenses y es más accesible al público al existir muchas fórmulas para disfrutar de descuentos. Todos los días se puede disfrutar de recitales a la hora de comer, a la una del mediodía, en pleno centro. Se suelen llevar a cabo en iglesias reconvertidas en pequeñas salas de conciertos. La oferta musical es inmensa en cuanto a ópera y a festivales de verano. Incluso se llevan a cabo muchos eventos musicales filantrópicos que se financian con las ventas de años anteriores.

No todo se queda en la música. El gran orgullo de los ingleses, sus museos, «se pueden visitar la mayoría gratis y con guías. Se hace un esfuerzo por hacer accesible el arte», insiste Aguirre. Pero no hay que olvidar que Londres sigue siendo una de las ciudades más caras del mundo para vivir. Con sus pros y sus contras, esta bilbaína a día de hoy no se plantea su vuelta. Maite Aguirre tiene una agenda profesional muy apretada y ha contraído matrimonio con un británico. «Mi marido y yo solemos bromear que cuando nos jubilemos nos mudaremos a la Costa del Sol», apunta divertida.