Un símbolo de Bilbao

Mikel Torres, Sonia Fernández y Miguel Ángel Gómez./borja agudo
Mikel Torres, Sonia Fernández y Miguel Ángel Gómez. / borja agudo

Celebración del 125 aniversario de la fundación del Palacio Chávarri, actual sede de la Subdelegación del Gobierno

TXEMA SORIA

El portugalujo Víctor Chávarri, uno de los personajes claves de la evolución de Bizkaia en los últimos ciento cincuenta años, fue uno de esos visionarios que en apenas un par de décadas consiguió hacer del Territorio Histórico una lugar de referencia. En esos años levantó empresas siderúrgicas, construyó ferrocarriles, tuvo negocios inmobiliarios y mineros y fue fundador de Altos Hornos de Vizcaya.

Ayer al mediodía se celebró en la actual sede de la subdelegación del Gobierno, ubicada en la Plaza Moyua de Bilbao, la conmemoración del 125 aniversario de la construcción del edificio, una residencia que el propio Víctor Chávarri construyó para él y para su hermano Benigno. Un edificio reformado por Eugenio María Aguinaga entre 1943 y 1947 que hoy es sede de la subdelegación del Gobierno.

El acto contó con la intervención de Isabel Celaá, Ministra de Educación y Formación Profesional y portavoz del Gobierno, quien señaló que «cuando nos asomamos a las nuevas revoluciones, como la imparable digitalización de la economía y de la sociedad, el conocimiento se nos desvela, como en los tiempos de Chávarri, como la base del progreso y el bienestar». También intervinieron Jesús Loza, delegado del Gobierno en el País vasco, y Vicente Reyes, subdelegado del Gobierno, quien señaló que el Palacio Chávarri se construyó en una época de fuerte eclosión y grandes tensiones sociales en el territorio.

El acto, que concluyó con la actuación del Coro de Ópera de Bilbao dirigido por Boris Dujin, contó con la presencia de Emiliano López Atxurra, presidente de Petronor; Xabier Sagredo, presidente de la Fundación BBK; Gorka Martínez, director de dicha entidad; Juan Carlos Matellanes, presidente de la ABAO; César Coca, adjunto a la dirección de EL CORREO; Ignacio Marco Gardoqui; Mikel Torres, alcalde de Portugalete; los diputados forales Isabel Sánchez Robles y Miguel Ángel Gómez; el edil bilbaíno Alfonso Gil, Maite Lozano, Susana Rodríguez Vidarte, Antón Pérez Iriondo, Manu Ayo, Raquel González, Nekane Alonso, Amaya Fernández, Eduardo Andrade, Ana Viñals, Roberto Uriarte, Francisco Olarreaga, Txema Vázquez Eguskiza y Begoña Marañón.

Estuvieron el capitán de navío Luis Gómez de Olea; José Antonio Santamaría, jefe superior de la Policía Nacional; Javier Cortés, Coronel jefe de la comandancia de la Guardia Civil; Francisco Javier Barrios, subdelegado de Defensa de Bilbao; Francisco Puga, Mari Mar Churruca, José Luis López Gil, Iñaki Garcinuño, presidente de Cebek, Pedro Campo, Carlos Aguirre, Víctor Pérez de Guezuraga, Enrique Portoicarrero, Marisol Esteban y Susana Rodríguez Vidarte.

Asimismo se acercaron Miguel Ángel Fernández e Ignacio Erice, anteriores subdelegados del Gobierno, Melchor Gil, María Guijarro, Sonia Fernández, Rafael Gardeazabal, Cristina Motta, Isidoro Beltrán de Heredia, Giorgio Baravalle, Carmelo Flores, Begoña Gil, José María Guibert, rector de la Universidad de Deusto, Íñigo Ansola, Ekain Rico, Juan Luis Ibarra, la historiadora María Jesús Cava, Mariapi Alza, Julio Alegría, Carlos Fuentenebro, Carmen Miral, María José Gandarias, María Caballero, Manu Salinero, Manu Montero, Alberto López Basaguren, Gloria Múgica, Javier Zárraga, Juan Goiria, Porola Anduiza, Cristina Anduiza, Alfonso, Mercedes, Ana y Begoña Alcalá Galiano, descendientes directos de la familia Chávarri.