La rotura de un sumidero inunda de olor a cañerías la zona del Bellas Artes y del Guggenheim

Inmediaciones del Museo Guggenheim./Luis Calabor
Inmediaciones del Museo Guggenheim. / Luis Calabor

«¡Pero qué mal huele!», se han quejado numerosos comerciantes un martes en el que los turistas han visitado el centro de la ciudad tapándose la nariz

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

Comenzó a sentirse sobre las doce del mediodía del martes. Bastantes comercios de la Plaza Euskadi, los últimos números de las céntricas Juan de Ajuriaguerra y Alameda Mazarredo empezaron a refrescar sus establecimientos con ambientadores al tiempo que algunos sugirieron a los clientes que desalojaran sus locales. Con la zona repleta de turistas, jamás se habían visto en una de estas. El olor a cañerías alcanzó las inmediaciones de los museos de Bellas Artes -actualmente cerrado por reforma- y del Guggenheim, atestados a esas horas de numerosos visitantes. «¡Pero qué mal huele!», se quejaron numerosos comerciantes. «¿Qué es lo que está pasando?», se preguntaban.

Las altas temperaturas reinantes y con los termómetros alcanzando en algunos puntos los 26 grados la sensación de mal olor se acentuó de forma notoria. El hedor, según algunos transeúntes, alcanzó incluso al Parque de Doña Casilda. «Venía del Sagrado Corazón y ya se notaba que olía muy raro, como putrefacto. El chaflán de Juan de Ajuriaguerra y Mazarredo parecía la esquina de la náusea», explicó un ejecutivo bilbaíno.

«Se soluciona hoy, sí o sí»

Responsables del Ayuntamiento de Bilbao han asegurado a este periódico que el problema se ha debido a la existencia de «un sumidero roto». Operarios del área de Obras y Servicios se pusieron ayer rápidamente manos a la obra. Desde antes de las dos de la tarde un importante retén de técnicos ya trabajaba en la instalación de una «válvula 'antirretorno'» al objeto de solucionar cuanto antes la avería. «Al estar roto, el sumidero facilitaba el paso de los olores», señalaron fuentes del Consistorio, que reconocieron que olía «bastante mal en toda la zona». Desde el Ayuntamiento se ha insistido en que la avería se ha solucionado a lo largo del martes. «Eso está asegurado, sí o sí», remarcaron.

A la imagen de cientos de turistas tapándose las narices a la entrada de las dos grandes pinacotecas de la ciudad se sumaron las quejas de los dueños de las tiendas. Algunos titulares atribuyeron en un principio el mal olor, «como de alcantarilla», a las obras de reforma que se realizan desde hace días en la fachada de un edificio. «Hemos pensado que igual con la colocación del andamiaje habían roto alguna arqueta», detallaron los clientes del estanco emplazado en el número 1 de Museo Plaza.