Rescatan de la ría a un hombre que buscaba un boleto de apuestas premiado

Los Bomberos rescatan al hombre que se encontraba en el cauce del Nervión./Iker Arriaga
Los Bomberos rescatan al hombre que se encontraba en el cauce del Nervión. / Iker Arriaga

Se le cayó por una ráfaga de aire y bajó a buscarlo aprovechando que el cauce del Nervión apenas tenía agua por las mareas vivas

EL CORREO

Un hombre de 54 años tuvo que ser rescatado ayer de la ría en Bilbao. El sujeto, que no sufrió lesión alguna, se encontraba a mediodía en el cauce del Nervión y fueron los vecinos que los que llamaron al servicio de emergencias. Sin embargo, el protagonista de esta historia no se había caído, sino que había bajado por su propio pie.

La historia tiene miga. El hombre paseaba por la zona del campo Volantín con un boleto de una casa de apuestas en la mano. Al parecer, estaba premiado, pero una racha de aire se lo arrancó con tal mala fortuna que el papel acabó en la ría. Ante esta situación, el tipo decidió bajar a rescatarlo.

Según los bomberos de Bilbao, que se encargaron de la operación, accedió al Nervión por una zona de difícil acceso y se quedó en una lengua de tierra que quedó al descubierto por las mareas vivas. Según algunos testigos, caminó varios metros por la orilla hacia delante y hacia atrás para encontrar el billete premiado.

Decenas de curiosos

A las 12.15 horas acudieron los servicios de rescate. Y lo que podía haber sido una operación sencilla se complicó al no ver agua suficiente para sacar la barca. Así que los profesionales se vieron obligados a rapelar para llegar al sujeto. Todo ello generó mucha espectación y decenas de paseantes se quedaron a ver cómo terminaba todo.

Al final, los bomberos consiguieron llevar al protagonista de esta historia a tierra firme. Pero sin boleto, algo que seguía obsesionándolo. No obstante, rastrearon la lengua de tierra y lo hallaron a escasos metros de donde estaba el hombre, que no había sido capaz de verlo, supuestamente por su nerviosismo. Así que su imprudencia acabó con premio, aunque los servicios de emergencia avisan: la ría no es una zona de recreo.