Redada en la zona de García Salazar por un posible trapicheo de drogas

Redada en la calle García Salazar. / LUIS CALABOR

A dos de las 20 personas cacheadas e identificadas se les abrió un acta por posesión de sustancias estupefacientes

Bruno Vergara
BRUNO VERGARA

La Ertzaintza realizó ayer jueves una redada en la calle García Salazar de Bilbao sobre las 19 horas por un posible trapicheo de drogas en la zona. Agentes de la Policía autonómica cachearon e identificaron a una veintena de personas entorno a esa vía. A dos individuos se les abrieron sendas actas por posesión de estupefacientes. Hasta el lugar de la redada acudieron varias furgonetas de la Brigada Móvil y de Seguridad Ciudadana.

Asimismo, entre las personas identificadas se detuvo a un varón de 32 años al que le fueron localizados tres teléfonos móviles, dentro de sus cajas, dos de los cuales fueron sustraídos en una tienda de telefonía de Mungia. Este no pudo aportar una explicación coherente sobre su procedencia señalando que su intención era venderlos a particulares por la calle. El valor de los tres aparatos incautados asciende a unos 1.700 euros.

En el vídeo que acompaña a esta información, una mujer denuncia «la inseguridad» de la zona y arremete contra el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, al que le invita a que vaya por el barrio. Asimismo, subraya que tienen «miedo».

El pasado mes de noviembre, la policía municipal y la Ertzaintza ya llevaron a acabo varias redadas en la misma zona, una actuación que criticó por SOS Racismo tras afirmar que «no se trata de un hecho aislado». Los miembros de esta asociación de defensa de los derechos de los inmigrantes denunciaron cómo una veintena de policías locales paraban a dos grupos de jóvenes magrebíes en dos puntos diferentes de la plaza Corazón de María del barrio de San Francisco.

Por su parte, los vecinos de este barrio de Bilbao ven la necesidad de «aunar fuerzas» para garantizar la regeneración de la zona. Por ello, 60 residentes de la zona crearon la Asociación San Francisco, un colectivo que aglutina también a residentes de las calles Bailén, Hernani, La Laguna, Cortes y 2 de Mayo, que denuncian la «conflictividad y degradación» de San Francisco que «no se arregla solamente con policías»