SOS Racismo pide a Aburto que ponga fin a la «persecución racista» que sufren los manteros

E. C.

Denuncian el «dispositivo social desproporcionado» y la exhibición de fuerza por parte de la Policía Municipal el pasado miércoles

EL CORREO

SOS Racismo de Bizkaia y la plataforma de manteros Mboolo Mooye Doole han denunciado la actuación de la Policía Municipal el pasado miércoles y han pedido al alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, y a su equipo de Gobierno que ponga fin a la «persecución racista» porque «sobrevivir no es delito y ser mantero tampoco».

Además, han denunciado el «dispositivo social desproporcionado» y la «exhibición de fuerza» de los policías contra «quienes encuentran» en la Aste Nagusia «una oportunidad para autogenerarse una fuente de ingresos».

Tanto la ONG como la asociación de trabajadores del 'Top Manta' Mboolo Mooye Doole han celebrado una concentración de protesta frente al Consistorio de la capital vizcaína para denunciar públicamente la retirada el pasado miércoles, por parte de la Policía Municipal, de los puestos de manteros que ocupaban el Puente del Arenal. El episodio ocasionó las protestas de varios ciudadanos y se saldó con la detención de dos de ellos y un policía municipal herido.

Este viernes, durante la protesta, en la que se ha exhibido una pancarta con la leyenda «Manteroak be jaixetan (Manteros también en fiestas) Sobrevivir no es delito», la portavoz de SOS Racismo Bizkaia Elena Bezanilla ha afirmado que la intervención del pasado miércoles por parte de Policía supone «otra demostración de las políticas de hostilidad que el Ayuntamiento de Bilbao reserva a aquellos sectores con mayores dificultades sociales».

Para la organización, el «accionar racista» de este cuerpo policial es «otra prueba más de que, detrás de los buenos modales y las declaraciones grandilocuentes sobre diversidad e inclusión del alcalde de la villa y de su equipo de Gobierno, se esconden toda una serie de prácticas racistas y punitivas contra los colectivos precarizados de la ciudad».

Ingresos

Ante esta situación, ha advertido de que «ni la persecución punitiva a los manteros ni la criminalización de su actividad resuelve las necesidades vitales de una parte importante de la sociedad« que encuentra, en las fiestas de Bilbao, »una oportunidad para autogenerarse una fuente de ingresos«.

SOS Racismo y Mboolo Mooye Doole han defendido que «la persecución racista, lejos de terminar con la actividad del Top Manta, contribuye a reproducir y aumentar las desigualdades sociales y la precariedad vital de este colectivo».

Ambas organizaciones han acusado al Consistorio de mantener «un dispositivo policial desproporcionado» y una «exhibición de fuerza» que «busca convertir a la ciudadanía vasca en espectadora de un teatro de crueldad» en el que «los trabajadores más desiguales y precarizados de la sociedad sufren la humillación, el hostigamiento y la persecución de los más poderosos».