Prevén que 5,5 millones de viajeros usen al año la 'Y' vasca entre Euskadi y Madrid
Adif hace este cálculo al recibir una financiación de 1.700 millones por parte del Banco Europeo de Inversiones para la línea Burgos-Vitoria
Alrededor de 5,5 millones de pasajeros al año o lo que viene a ser una media de 15.000 viajeros al día. Es el ... cálculo que Adif, administrador de infraestructuras ferroviarias dependiente del Ministerio de Transportes, ha efectuado tras conocer que el Banco Europeo de Inversiones (BEI) financiará con 1.700 millones de euros la línea de alta velocidad Burgos-Vitoria.
Según informaron este jueves el BEI y Adif en un comunicado, en los próximos días se firmará un primer tramo de este préstamo por importe de 325 millones, lo que supone un «nuevo e importante impulso» a la alta velocidad en España.
El proyecto dará continuidad a la línea Madrid-Valladolid-Burgos hasta el País Vasco, y a su conexión con la frontera francesa en ancho estándar. En Vitoria, enlazará con la 'Y' vasca, también en ejecución con financiación del BEI. El apoyo del Banco Europeo a la alta velocidad supera en España los 14.000 millones de euros.
14.000 millones
ha destinado el BEI a la alta velocidad española
La idea que manejan los gobiernos vasco y central es que una vez que entre en funcionamiento el servicio entre Euskadi y Madrid por alta velocidad se desplegarán 19 conexiones de ida y vuelta. De ellas 11 unirían la capital con Bilbao y 8 con San Sebastián. Aunque Transportes calcula que 200 trenes circularán por el trazado vasco, si se tienen en cuenta los ferrocarriles de mercancías y los enlaces a otras capitales del país, tanto del norte como del sur y la costa mediterránea.
La financiación del BEI llega después de que Bruselas haya situado a la 'Y' vasca como una infraestructura esencial en el desarrollo de la alta velocidad europea. La UE considera prioritario avanzar en la conexión París-Madrid-Lisboa, uno de los ejes a desarrollar en la próxima década. El histórico anhelo comunitario de que un ciudadano pueda subirse a un tren en Portugal o en Grecia y bajarse a las pocas horas en Suecia o Estonia resurge con fuerza ahora que, al beneficio económico de poder llevar pasajeros y mercancías de un país a otro, la UE suma decididamente el medioambiental. Dentro de la apremiante estrategia para combatir el cambio climático no se encuentra un modo mejor de sacar coches y camiones de las carreteras y de reducir los desplazamientos en avión.
El apoyo económico se produce semanas después de que la UE considerara la 'Y' vasca estratégica para la línea entre París y Lisboa
Bruselas anunció el mes pasado una descomunal inversión público-privada de 550.000 millones para acelerar el despliegue de la red de alta velocidad por toda Europa en dos etapas. Para 2040 el servicio debe unir todos los estados miembro, y eso obliga a realizar desembolsos especialmente cuantiosos en los países del este y sus trazados ferroviarios decimonónicos. Antes, en 2035, deberían estar funcionando los ejes calificados como «prioritarios». Son los que conectarán las principales capitales económicas. Uno es el Lisboa-Madrid-París, que atravesará Euskadi.
A pesar de todo el retraso que acumula la 'Y' vasca –en septiembre se cumplieron 19 años desde el inicio de la obra–, el problema real para completar el trazado entre España y Francia en el plazo exigido está al otro lado de la muga. El país galo tiene paralizado desde hace más de una década el tramo que debe extender su imponente red de alta velocidad primero de Burdeos a Dax y después hasta Hendaia. La última estimación realizada por el Elíseo no contempla arrancar con los trabajos hasta la frontera antes de 2042 pese a las reiteradas peticiones realizadas por el Gobierno español, el vasco y la UE.
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