Los partidos prevén que el Rey cerrará hoy su ronda sin proponer candidato a La Moncloa

Mariano Rajoy, Carolina Bescansa y Pablo Iglesias, en una imagen de archivo./
Mariano Rajoy, Carolina Bescansa y Pablo Iglesias, en una imagen de archivo.

Felipe VI recibe en La Zarzuela a Albert Rivera, Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y Mariano Rajoy

PAULA DE LAS HERAS

No parece haber muchas dudas. La mayoría de quienes han pasado ya por el palacio de La Zarzuela para exponer al Rey la posición de sus partidos ante una investidura de Mariano Rajoy creen que lo más probable es que don Felipe dé por concluida hoy la preceptiva ronda de consultas y no proponga todavía ningún candidato a la presidencia del Gobierno. Sólo si Mariano Rajoy le dijera que, aun no teniendo apoyos suficientes para obtener la confianza la Cámara baja, está dispuesto a intentarlo, le hará el ofrecimiento. Al menos eso es lo que sostienen varias fuentes consultadas.

El planteamiento es contrario a la lógica que el propio jefe del Estado estableció en su primera experiencia en esta materia ante un escenario bastante similar. Entonces, y a pesar de que en las conversaciones con los grupos ya había quedado claro que Rajoy no tendría mayoría para superar las votaciones del Congreso, don Felipe le propuso como candidato porque era el líder de la fuerza más votada y porque entendió que había que poner en marcha los plazos de la investidura (sólo a partir de la primera votación empiezan a correr los dos meses para la convocatoria de unos nuevos comicios).

El presidente del Gobierno en funciones le dijo entonces al Rey, en su entrevista del pasado 22 de enero, que no estaba listo para asumir ese reto. Y para gran enfado del PP, éste comunicó al presidente del Congreso que Rajoy había «declinado» su ofrecimiento. Por aquellos días, los populares dejaron claro en privado su malestar; lo que les habría gustado es que el Monarca les diera más tiempo pero, en su lugar, abrió una segunda ronda de contactos y propuso a Pedro Sánchez. El socialista no tenía tampoco los apoyos, pero dijo sí y pidió al presidente del Congreso un plazo de un mes para negociar con los grupos antes de someterse a la sesión de investidura.

En el PP entienden que sería ilógico obligar a su líder a ir a una investidura fallida. Y parece que, en esta ocasión, el jefe del Estado quiere eludir lo que uno de los portavoces con los que ayer se reunió califica de «conflicto».

Todo dependerá, en realidad, de lo que le digan hoy el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, con el que se reúne a las 10.30 de la mañana; Pedro Sánchez, a quien recibe a las 12.30, después de Pablo Iglesias, y, sobre todo, Rajoy, que cierra la ronda de consultas a las cinco de la tarde. Pero no cabe esperar grandes sorpresas. Es más, del primero al último de los portavoces que ayer pasaron por el despacho del Monarca Aitor Esteban (PNV), Alexandra Fernández (En Marea), Francesc Homs (Convergència), Joan Baldoví (Compromís) y Xavier Domènech (En Comú) admitieron no descartar unas terceras elecciones dada la actitud de unos y otros.

El caso es que si nadie se presenta a la investidura tampoco pueden convocarse otras generales. Más bien se abre una suerte de limbo jurídico. Así que las fuerzas de izquierda advierten de que si Rajoy dice no hay que proponer una alternativa y miran a Pedro Sánchez. Pero se trata de una opción lejana porque, al menos a día de hoy, desde el PSOE insisten en que no pactarán con los nacionalistas. Solo CDC asegura estar dispuesto a hablar.