Investigan a un alcalde socialista de Sevilla por dar contratos a dedo a militantes

Diego Manuel Agüera, alcalde de La Algaba, en Sevilla./
Diego Manuel Agüera, alcalde de La Algaba, en Sevilla.

El regidor llegó a presumir en una grabación de que lo hacía porque "le salía de la polla"

CECILIA CUERDOsevilla

Se dio (el contrato) porque me salió a mí de la polla. Esa constatación tan clara de una prevaricación ha llevado ahora al alcalde de La Algaba (Sevilla), el socialista Diego Manuel Agüera Piñero, ante un juzgado de instrucción en calidad de investigado por la adjudicación de un contrato de material para el servicio de basuras a la empresa familiar de una militante socialista. El regidor, al que se imputa prevaricación y malversación de fondos públicos, reconoció la situación con la frase de marras en el transcurso de una conversación grabada con una trabajadora municipal, hija del empresario beneficiado, que trascendió a comienzos de año. El regidor defendió ayer la legalidad de sus actuaciones en el Consistorio, que han contado con el visto bueno de los servicios técnicos municipales, y dijo estar tranquilo a la espera de poder aclarar unas desafortunadas palabras en su declaración.

El auto dictado por el juzgado de instrucción 3 de Sevilla cita a declarar como investigados tanto al alcalde como a otras tres personas relacionadas con la adjudicación, y permite a la Diputación de Sevilla personarse en la causa como perjudicada, dado que el contrato por un valor superior a los 20.000 euros se pagó con una subvención del ente supramunicipal.

El contrato para la adquisición de diez carros de basureros y un equipo de baldeo móvil se suscribió en agosto de 2010, y según el auto del juzgado, la contratación pudo hacerse con fines de enriquecimiento de la empresa de la que era titular una trabajadora municipal, militante socialista, y su hermana, tras haberlo ofrecido verbalmente al padre de éstas. Adjudicación, dice el auto, que se llevó a cabo aun suponiendo un mayor coste para el ayuntamiento, tal y como se desprende de determinados extremos de la grabación que dio inicio a la presente. De hecho, el auto apunta que la operación pudo generar un perjuicio para las arcas públicas, dado que a fecha de hoy no consta si los carros llegaron a entregarse en su totalidad o no ni hay justificación alguna de los pagos.

Fue precisamente la grabación entre el alcalde y la trabajadora, hija del adjudicatario, acerca de varias contrataciones realizadas por el equipo de gobierno de La Algaba la que dio pie a la apertura de dirigencias, como reconoce el auto. Dicha conversación, transcrita ahora por la Unidad Central Operativa (UCO) e incorporada a la causa, Agüera Piñero hacía mención a varios de estos contratos, e incluso presumía ante la trabajadora de que hemos hecho virguerías con ustedes. Sin pudor alguno, en la conversación -que fue avanzada el pasado mes de febrero por El MUNDO- el alcalde reconocía la discrecionalidad de la contratación de los carros basureros y aseveraba que aquí se está a los pies del PSOE y que hay más de cuarenta empresas y se la di a tu padre.

En este sentido, la juez instructora señala que del resto de la grabación se puede deducir testimonio e incoar nuevas diligencias por un supuesto delito de amenazas y acoso laboral a la trabajadora municipal con la que el alcalde discutía. Agüera Piñeiro reconoció haber participado en esa conversación, aunque la achacó a su juventud e inexperiencia en el cargo. Así, atribuyó la discusión a un conflicto político con el entonces marido de su interlocutora, que pretendía asociarse laboralmente con un edil de IU. Los socialistas habían roto su acuerdo de gobierno con esta formación y le habían arrebatado la alcaldía mediante una moción de censura promovida con el único edil del PP.