El Correo

Las txosnas del recinto festivo de Vitoria retiran una pancarta sobre el suicidio de una guardia civil

  • La operación se realizó sin ser necesaria la intervención de la Ertzaintza, ya que para cuando los agentes llegaron a la zona, el cartel de la mujer disparándose un tiro en la cabeza ya había sido quitado

Los responsables de las txosnas de Vitoria retiraron en la mañana de ayer una pancarta en la que estaba dibujada la imagen de un guardia civil disparándose un tiro en la cabeza y que colgaba entre dos postes dentro del recinto que ocupan estas casetas festivas. La operación se realizó sin ser necesaria la intervención de la Ertzaintza, ya que para cuando los agentes llegaron a la zona universitaria, donde está ubicado el recinto festivo, el cartel, de gran tamaño, ya había sido eliminado.

En la pancarta se podía leer el texto «Un guardia civil si se suicida no se redime... pero algo es algo», junto a un dibujo que simbolizaba a un miembro del instituto armado disparándose en la cabeza. La imagen hacía referencia, al parecer, al fallecimiento de una agente de este cuerpo que se quitó la vida recientemente en la capital alavesa, como se recoge en varios foros relacionados con la Guardia Civil.

El recinto de txosnas es un lugar festivo ocupado por casetas de colectivos populares, algunos de ellos afines a la izquierda abertzale, y que elaboran un programa alternativo a los actos organizados por el Ayuntamiento durante las fiestas de La Blanca que se celebran esta semana.

El parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, había exigido previamente a la Ertzaintza la retirada inmediata de esta pancarta y la detención de los responsables de «este nuevo insulto a quienes realizan una indispensable labor para el conjunto de la sociedad». Maneiro denunció además en un comunicado «la miseria moral de la que hace gala esa parte de la sociedad representada en las instituciones democráticas por las distintas marcas de eso que se llama la izquierda abertzale».

Maneiro lamentó que, mientras «unos, el Gobierno vasco, piden que la Guardia Civil paralice los controles que habitualmente hace, otros, los servicios auxiliares de ETA, la insultan, haciendo gala de una falta de humanidad enfermiza».