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La Policía sigue con las investigaciones. / Efe

El asesinato de Carrasco se planeó hace dos años y se abortó cinco veces

  • Una policía local y amiga de las detenidas ha entregado el arma del homicidio

  • La Dirección General de la Policía enviará en breve al inspector jefe Pablo Antonio Martínez García, padre y marido de las presuntas asesinas de la Isabel Carrasco, a un nuevo destino en la ciudad de Gijón

María Montserrat González Fernández, la asesina confesa de Isabel Carrasco, y su hija Montserrat Triana Martínez, han sido puestas minutos antes de la 20.00 horas disposición de la titular del Juzgado de Instrucción numero de León, quien con toda probabilidad ordenará su ingreso en prisión incondicional (sin fianza) para ambas por el homicidio de la presidenta del PP leonés.

Según informa el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, tienen intención de interrogarlas tanto la juez, como el fiscal y el abogado de su defensa, aunque ambas, como imputadas, pueden negarse a declarar. Las tres partes han recibido a primera hora de la tarde el atestado de la Policía que señala a la madre como autora material del asesinato el lunes de la política ‘popular’. Al ser las actuaciones secretas no está presente la acusación particular, que ya se ha personado en la causa.

La magistrada citará a declarar en los próximos días a la tercera mujer acusada por la Policía, la agente municipal Raquel Gago Rodríguez, la amiga íntima de Triana Martínez, que la noche del martes entregó en comisaría el arma homicida, que, según su declaración, encontró de forma fortuita en el maletero de su Golf, después de que su Martínez la depositara allí sin su conocimiento tras el asesinato.

María Montserrat González Fernández, de 55 años, la madre gélida y que negaba una y otra vez relación alguna con el homicidio de la presidenta de la Diputación de León, se ha derrumbado. Y ha confesado.

Ha confesado que fue ella en persona la que disparó por la espalda a Carrasco el lunes en la pasarela y la que posteriormente le descerrajó un último tiro de gracia a la mujer más poderosa de León. ¿El motivo? Años de odio por el “maltrato” que la Diputación y la propia fallecida sometían a su hija. Sobre todo desde que en mayo de 2011 Montserrat Triana Martínez fuera despedida de Diputación y su madre culpara de todo a Carrasco, quien además en ese mismo año había dejado fuera de las listas del PP Astorga a su hija. Y luego –relató- vinieron años de litigios con la Diputación.

Lo había intentado otras cinco veces

Según fuentes de la investigación, la madre ha admitido que el lunes no era, ni mucho menos, la primera vez en que intentaba asesinar a Carrasco, pues lo había intentado en al menos otras cinco ocasiones, aunque siempre sin éxito porque la política ‘popular’ nunca solía ir sola y a pie. En realidad, explicó la detenida, el plan para matar a la presidenta del PP en León empezó a fraguarlo con su hija a principios o mediados de 2012.

Montserrat González también ha admitido que le entregó el arma homicida a su hija instantes después del asesinato para que se deshiciera de ella. Precisamente, ese arma homicida que durante más de 24 horas decenas de agentes buscaron sin éxito por todo León, incluido el lecho del río, fue entregada la noche del martes en la comisaría por una amiga de las dos detenidas.

Esta tercera mujer, que además es una agente municipal de León, relató que el arma, dentro de un bolso bandolera, fue dejada en la parte de atrás de su vehículo privado por la hija, supuestamente en el brevísimo lapsus que medió entre el asesinato de la presidenta de la Diputación de León, a las 17.17 horas, y las 17.30 horas del lunes, cuando fue detenida Triana Martínez, después de que se volviera a encontrar con su madre junto a su coche tras haberse separado durante la fuga.

Un revólver de la marca Taurus

La agente aseguró que no se dio cuenta de la presencia de la bandolera en la parte de atrás de su coche hasta la tarde del martes y que, por eso, no avisó antes. El arma en sí es un revólver, lo que explica que no se hallaran casquillos en la escena del crimen, de la marca Taurus del calibre 22, al que faltan tres de las seis balas. El arma tiene el número de serie borrado, lo que avala la tesis inicial de los investigadores de que ésta fue comprada fuera de León por madre e hija en el mercado negro, ya que ninguna de las dos tenían licencia de armas y el marido y padre de ambas, el inspector jefe de Astorga, no tenía más que su pistola reglamentaria.

Interior envía a Gijón al marido de la asesina de Carrasco

Sea como fuere, la policía municipal, de 41 años, fue detenida (al menos en un primer momento) y se investiga su verdadera relación con los hechos, ya que a los investigadores no les cuadra demasiado la rocambolesca versión de la bandolera en el asiento de atrás. Además, según fuentes del caso, la agente local además ha incurrido en su declaración en varias incongruencias y contradicciones, que todavía no ha sido capaz de aclarar.

Por otro lado, la Policía Nacional, en el registro de la casa de Triana Martínez en la calle Cruz Roja de León, ha hallado un segundo arma, esta sin disparar, y una “importante cantidad de marihuana” y medio kilo de hachís. Además, en ese loft, los funcionarios hallaron numerosos recortes de prensa y fotos sobre la víctima.

La Dirección General de la Policía enviará en breve inspector jefe Pablo Antonio Martínez García, padre y marido de las presuntas asesinas de la Isabel Carrasco, a un nuevo destino en el cuerpo en la ciudad de Gijón, en la que ya estuvo trabajando durante años. Fuentes policiales, precisaron que Martínez solo había pedido salir de León después de lo ocurrido, sin reclamar un destino concreto. Los responsables de Interior son los que han decidido que un puesto “discreto” y sin trato con el público en la ciudad asturiana sería el mejor destino.

Por su parte, el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, aseguró hoy, que de acuerdo con los datos de disponen los investigadores hasta el momento, el inspector jefe de Policía de Astorga no tiene relación alguna con el asesinato ni estaba al corriente de los movimientos de su mujer e hija. Es más, que solo sabía de cierta enemistad de ambas con Carrasco a cuenta de la salida de su hija de la diputación, que pensó que ya había sido olvidada